Desde Seattle nos llega uno de los discos más interesantes del final de año, bueno en realidad salió en mayo, pero en aquel momento yo solo pude escuchar el single de lanzamiento y poco más. Ahora que el álbum de Versing, 10.000, ha podido pasar por mis oídos, ya me pongo más serio con ellos.
Es cierto que Tethered, el primer sencillo que salió de este disco, me pareció sublime (de hecho, ya la metí en el Nebrija de junio) y que ninguna canción de este trabajo la supera, aunque hay unas cuantas que están a su nivel.
Siendo de Seattle y teniendo como disco anterior uno titulado Nirvana, uno se podría esperar lo peor. Pero no. No resucitan el grunge de los 90 ni a la banda de Kurt Cobain, muy al contrario tiran de otras influencias noventeras más noise e indie y ponen su mirada en bandas como Pavement o Sonic Youth, como el EP que hace poco comenté de Beabadoobee, pero en el caso de Versing fijándose menos en Stephen Malkmus y mucho más en los guitarrazos de Sonic Youth y así lo demuestran cortes como Vestibule u Offering, incluso la más dura In mind que me recuerda una de esas canciones pegajosas y guitarreras de Ty Segall.
Sin embargo, aunque no es lo que más abunda, en este álbum de Versing, cuando fijan el rumbo hacia Pavement están algo más asequibles y acertados y es que las melodías pop encajan mejor entre sus texturas guitarreras y sus potentes secciones de percusión: a la ya citada Tethered con ese riff tremendo de guitarra, podemos añadir la apertura del disco con Entryism, el medio tiempo Sated, que coge velocidad al final con una buena tormenta de guitarras y ruido o incluso ese estribillo sucio y pop de Long Chord.
La banda de Daniel Salas nos deja un álbum de lo más completo y coherente y con referencias guitarreras de esas que ya nadie quiere resucitar y que ninguna radio te quiere pinchar. Pero a mí me ha parecido un disco muy valiente y muy bien llevado a cabo. Bravo por Versing.
miércoles, 30 de octubre de 2019
martes, 29 de octubre de 2019
Los Punsetes

Aniquilación es el nuevo elepé de los madrileños y, la verdad, es que en él no se traicionan a sí mismos y nos siguen hablando de nuestro día a día con una inusitada claridad: Idiota, así se siente uno cuando se da cuenta que seguimos exactamente en el mismo punto año tras año. Y es que ya en Seres Humanos, nos lo advierten: así son los seres humanos, materia blanda.
Cuando Los Punsetes aceleran están inspirados: la muy punk Atraco Perfecto, Oro, Vas hablando mal de mí o esa rareza kraut que es Dinero 2 y que me ha recordado un poco a canciones de Espanto. Pero sin duda, es en Una persona sospechosa (que fue el primer lanzamiento) donde mejor están: No eres de fiar si no haces algo mal. Un tema largamente discutido con mis amigos en miles de botelleos en el parque, que ellos han llevado magistralmente al ámbito musical y lo han sacado de nuestros cerebros repletos de Cutty Sark.
En definitiva, Aniquilación, es otro gran disco de Los Punsetes y que así sigan muchos años.
viernes, 25 de octubre de 2019
Ex-Vöid

En realidad, Ex-Vöid son los que han tomado el testigo del grupo anterior y sigue es línea de punk/pop con guitarras afiladas y el cruce de voces masculina y femenina que tan bien le sienta a su música.
Cuando en mayo del año pasado comenté el primer single de Ex-Vöid, ya comenté que las guitarras seguían pasando del jangle-pop al punk sin despeinarse, pero que en este proyecto las voces parecen que se han suavizado un poco. Desde luego no queda de esos gritos repentinos de Alanna McArdle que nos sacaban del estupor, pero a cambio han pulido y mejorado su sonido pop, cosa que se aprecia muy bien en Only One, que es un maravilloso single y que, ojalá, sea anticipo de un primer álbum más pronto que tarde.
jueves, 24 de octubre de 2019
Beabadoobee

Pero Beabadoobee quería un sonido más desgarrador y así le ha salido este maravilloso EP de 5 canciones. En realidad, no extraña nada este sonido en Bea, ya que reconoce abiertamente que sus principales influencias se encuentran en el indie-rock de los 90, fundamentalmente Pavement (a los que dedica una canción genial I wish I was Stephen Malkmus) y Sonic Youth ya que comenta que siempre tocar como Kim Gordon.
La verdad es que cuando se pone potente como en Are you sure o Sun more often recuera mucho a Sonic Youth o, incluso, a los Pixies de Doolittle. Sin embargo cuando baja las revoluciones y mezcla medios tiempos con estribillos potentes nos recuerda mucho más a Pavement: I wish I was Stephen Malkmus, Space Cadet o esa maravillosa She plays Bass que, es lo mejor de este trabajo.
Beabadoobee se ha fijado en los grupos más guitarreros y menos evidentes del indie de los 90 y eso siempre es un gustazo. Que siga así.
viernes, 18 de octubre de 2019
Angel Olsen

Su lado indie-pop ha perdido presencia en este trabajo y Angel Olsen hace canciones menos pegadizas. Esto no es en sí, ni bueno ni malo, depende siempre de que hayas encontrado las canciones adecuadas. Por ejemplo, el álbum se abre con Lark y All mirrors, dos buenas canciones de pop obscuro y mucha producción: baterías electrónicas, teclados y sintetizadores, voces de ultratumba y secciones de cuerdas. Algo así como si las canciones de Mitski las hubieran hiperproducido y, claro, lo que en una suena auténtico, aquí te deja con un regusto amargo, aunque creo que son las dos mejores canciones de este disco, especialmente la homónima All Mirrors.
Cuesta definir este trabajo, porque en muchas ocasiones aparca la épica, para dejar cortes más tranquilos y sintéticos, donde el synth-pop es protagonista, por ejemplo en Impasse, Too easy o New Love Cassette que no explotan todas sus posibilidades y se quedan como una versión descafeinada de Beach House, algo que ocurre en la lenta Tonight o la aburrida Endgame.
Cuando se acerca más al pop es cuando más acertada está, un buen ejemplo es Spring con ese segundo teclado juguetón y esa voz más limpia, pero acto seguido nos deja otro de esos cortes más brillantes como es What it is, donde destaca esa batería que queda empañada un poco por los teclados que no pintan mucho. En esta línea, y con claro predominio del teclado ochentero, nos deja Summer donde se acerca más al estilo sencillo del synth-pop de Molly Nilsson.
Supongo que al ser un álbum más complejo y de difícil escucha, los que estamos menos acostumbrados a esta música barroca y épica, pues nos cuesta entrar por el aro. Supongo que habrá gente que le pase todo lo contrario e, incluso, probablemente me parezcan más interesantes estas canciones en directo que en disco.
jueves, 17 de octubre de 2019
Comet Gain

De hecho, en este trabajo Comet Gain empiezan de lo más crudos con ese single que es We're all fucking morons o Bad Nite at the moustache, dos cortes que dejan ver esas influencias siempre presentes del post-punk ochentero y de TV Personalities.
Pero a cambio, Comet Gain también nos muestran otra cara más amable de cortes indie-pop que recuerdan a bandas de cuddlecore americano de los 90 (Marine Girls, Bunnygrunt) o de twee más recientes (Camera Obscura por esos teclados o Allo Darlin') y ahí encontramos temas preciosos como Society of Inner Nothing, Your life on our knees o The Godfrey Brothers o la bonita I can't live here anymore con la que cierran el disco.
Sin embargo en este álbum, destaca un corte por encima de todos, fue el single de lanzamiento y ya lo comenté en el blog: Mid 8Ts. Un corte que sigue esa línea de indie-pop donde están siempre acertadísimos, pero donde los teclados ochenteros toman el protagonismo, de hecho, nunca han escondido sus influencias de New Order, por ejemplo, aunque a mí la banda que más me ha venido a la cabeza con este corte de pop y sintetizadores es The Radio Dept.
Un trabajo muy completo y ecléctico, como siempre, para un grupo como Comet Gain que es difícil de etiquetar y que consigue grandes canciones y álbumes que no te dejan indiferente.
lunes, 14 de octubre de 2019
A certain smile

Pero ese ansia punk no acaba ahí y continúa en Honey Do, que sigue los preceptos del mejor pop de los 80, así como en Original Replacement donde la banda pisa el freno y nos dejan el corte más tranquilo y elegante.
Lo que me gusta de los EP's es que las bandas no tienen tanta presión por cerrar un trabajo redondo y pueden tener más libertad. Eso se nota en este trabajo de A Certain Smile.
viernes, 11 de octubre de 2019
Pixies

Desde su vuelta a los ruedos, la verdad es que lo mejor de Pixies ha sido poder verlos en directo un par de veces, porque sus nuevos trabajos resultaban algo irregulares y aburridos (les salvo un par de cortes del Indie Cindy como Greens and blues). Pero eso ha cambiado en este Beneath the Eyrie, donde Pixies vuelven a demostrar su calidad y no es que sea precisamente un disco de escucha instantánea, porque como siempre, su música está en el límite del abismo y no se ajusta a los cánones comerciales.
En este caso, vuelven a tener mucha presencia los Pixies más guitarreros de finales de los 80 y 90 y les sale muy bien la jugada en cortes como las iniciales In the arms of Mrs. Mark of Cain o Graveyard Hill o en la espléndida Long Rider que suena de lo más actual (los últimos trabajos de Surfer Blood, por ejemplo). Claro, no es el nivel de Surfer Rosa o Doolitlle, pero se agradece que sepan mirar hacia atrás con esa calidad. Aunque el mejor ejemplo de esta recuperación es Silver Bullet, que empieza calmada como una "moderna" The house of the rising sun de Eric Burdon, pero que en el estribillo explota en guitarrazas afiladas y pesadas.
Quizás, los cortes más asequibles del álbum son aquellos en los Black Francis y compañía, sacan su corazoncito pop (que siempre lo han tenido) y nos dejan esa Catfish Kate que es toda una delicia o la final Death Horizon que es una genialidad para cerrar el disco.
También hay hueco en este trabajo para sonidos que se dejan ver menos en sus discos, como esos cortes donde se acercan a los sonidos surf y de frontera: Los surfers muertos o St. Nazaire, serían los dos mejores ejemplos de esta faceta que bien podría entrar en una peli de Tarantino, incluso cerca del hillbilly y las guitarras con Bird of Pray (muy de The Breeders). Pero también hay margen para clavarse un medio tiempo pop con aires post-punk y que suenen a The Jesus & Mary Chain como en Ready for love o Daniel Boone.
Beneath the Eyrie es el mejor trabajo de Pixies desde su vuelta al ruedo ya sin Kim Deal. Y, aunque echaremos de menos que ya no pueda volver a su bajista Kim Shattuck de The Muffs, recientemente fallecida, creo que estas canciones están al nivel de la banda y que pueden girar con ellas con mucho orgullo.
jueves, 10 de octubre de 2019
DIIV
Aunque en el blog siempre hay cabida para casi cualquier estilo musical, las cosas como son, los discos de indie-pop, jangle, power-pop, C86, punk u otros estilos guitarreros siempre son los que predominan (básicamente por mis gustos). De vez en cuando, siempre 3 o 4 discos al año tiran más de guitarrazas, capas y suciedad shoegazer o dream-pop y, la verdad, es que siempre es un estilo llamativo, pero que se me hace un poco pesado. Por eso, los álbumes de shoegaze o dream-pop que llegan a aparecer en el blog es porque son realmente buenos y destacan, y no se hace ni pesados ni repetitivos.
Ese es el caso de Deceiver, el último trabajo de los neoyorquinos DIIV. Siempre fue un grupo que me gustó dentro de este estilo, porque hacían un trabajo shoegaze que nunca perdía el norte del pop, aunque en su último trabajo le metieron más electrónica y me gustó algo menos. Por suerte, DIIV en este trabajo han vuelto por sus fueros y recuperan esa potencia shoegazer y guitarrera que tan buen resultado les da.
En cortes como Horsehead, que abre el disco, The Spark o Skin Game, están más pop y melódicos, mientras que en otros temas como Like before you were born, For the guilty o Taker meten más capas de guitarras y están más metaleros. Las dos vertientes les salen bien, y nos dejan cortes espectaculares al nivel de bandas como My Bloody Valentine o Slowdive.
Si soy sincero, Slowdive es la banda que más me ha venido a la cabeza escuchándolos o, incluso, algunos cortes me han recordado a Felt o Ride como en la tremenda Blankenship, pero el grupo con el que me surge una comparación más acertada es Linda Guilala, sobre todo, en esos temas pop donde están especialmente acertados los de New York, como en Between Tides o en la más inaccesible Lorelei, donde me recuerdan precisamente a esa banda Lorelei.
Los que tengáis ganas de un buen disco de shoegaze, desde luego, este será de lo mejor del año!
Ese es el caso de Deceiver, el último trabajo de los neoyorquinos DIIV. Siempre fue un grupo que me gustó dentro de este estilo, porque hacían un trabajo shoegaze que nunca perdía el norte del pop, aunque en su último trabajo le metieron más electrónica y me gustó algo menos. Por suerte, DIIV en este trabajo han vuelto por sus fueros y recuperan esa potencia shoegazer y guitarrera que tan buen resultado les da.
En cortes como Horsehead, que abre el disco, The Spark o Skin Game, están más pop y melódicos, mientras que en otros temas como Like before you were born, For the guilty o Taker meten más capas de guitarras y están más metaleros. Las dos vertientes les salen bien, y nos dejan cortes espectaculares al nivel de bandas como My Bloody Valentine o Slowdive.
Si soy sincero, Slowdive es la banda que más me ha venido a la cabeza escuchándolos o, incluso, algunos cortes me han recordado a Felt o Ride como en la tremenda Blankenship, pero el grupo con el que me surge una comparación más acertada es Linda Guilala, sobre todo, en esos temas pop donde están especialmente acertados los de New York, como en Between Tides o en la más inaccesible Lorelei, donde me recuerdan precisamente a esa banda Lorelei.
Los que tengáis ganas de un buen disco de shoegaze, desde luego, este será de lo mejor del año!
viernes, 4 de octubre de 2019
Smiles

He conocido a Smiles, la banda de Oakland, en la bahía de San Francisco, gracias a que este single lo lanza Slumberland (nada más que decir) pero el caso es que ya me ha puesto las orejas tiesas y estoy deseando que salga un elepé. Ellos llevan sacando canciones en su bandcamp desde 2010 e, incluso, un EP.
This Boy la otra cara del sencillo, tiene un tono más obscuro y un teclado tremendo, suena más a los trabajos de power-pop de Young Guv.
Dos canciones sobresalientes de Smiles, y ojalá pronto podamos tener un disco igual de bueno.
jueves, 3 de octubre de 2019
Frankie Cosmos
Greta Kline está en ebullición y eso se nota en Close it quietly su nuevo LP. Si, el anterior Vessel, ya me pareció una maravilla, este no le queda a la zaga, eso sí quizás demasiado largo con 21 cortes. Pero entre esas veintiuna canciones encontramos temas sobresalientes al nivel de sus trabajos anteriores, lo que demuestra que su creatividad pasa por un gran momento.
Empieza delicada con Moonsea pero pronto toma las guitarras para dejarnos dos de los mejores temas de este álbum 41 st. y So Blue, especialmente me encanta esta So Blue donde comienza delicada pero las guitarras y la canción se viene arriba con una facilidad pasmosa.
Ese tipo de cortes son lo mejor del disco y aparecen cada cierto tiempo en el trabajo, a mí me gustan especialmente Windows, Rings (on a tree) - de las más divertidas del disco con esa guitarra-, UFO o wannago. Pero destaco la final This swirling que es una maravilla de indie-pop donde está muy acertada.
De nuevo Frankie Cosmos ha sacado un trabajo notable, con grandes temas y muy coherente. No necesita más que sus canciones para hacer grandes discos. Y nosotros lo agradecemos.
martes, 1 de octubre de 2019
Vivian Girls

Es cierto que en este tiempo, hemos tenido a Cassie Ramone publicando trabajos en solitario o con The Babies, y que tambien Katie Goodman ha seguido trabajando con La Sera (y dejándonos algunos de los mejores discos de indie-pop de los últimos años). Pero teníamos ganas de escuchar a Vivian Girls (y si es posible, verlas en directo) con nuevos cortes.
Memory es el título de este nuevo trabajo, donde vuelven a la formación original y retoman su música justo donde la dejaron, con guitarras noise y punk y una buena base de batería, y ahí tenemos Sick, Something to do o Memory para demostrar que están en plena forma y que en este estilo pocas bandas destacan tanto, a mí me ha recordado al último disco de Las Robertas. De hecho, estos temas vertiginosos, de sucias guitarras y voces de ultratumba son los que más aparecen en el disco: I'm far away o esa tormenta final de All your promises.
Eso sí, también hay margen para pisar un poco el freno y dejarnos grandes cortes de influencia 60 y 70's como en la muy pop Mistake o en At it again y Lonely Girl donde el pop psicodélico está más presente y nos traen a la memoria las grandes canciones que también hicieron Dum Dum Girls en sus últimos trabajos.
La verdad es que la vuelta de Vivian Girls va a dejar muy contentos a sus seguidores puesto que siguen en plena forma y haciendo grandes canciones.
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