jueves, 28 de mayo de 2020

Perfume Genius

Perfume Genius, entrevista en Mondo Sonoro (2020)Hasta a mí se me hace raro decir que el nuevo disco de Perfume Genius será uno de los mejores del año. Pero lo digo. Mike Hadreas, el artista americano, ha sacado este mes de mayo su quinto álbum de estudio con Matador Records.

Perfume Genius ya era un artista que me gustaba, aunque en mi opinión ha tenido algunos altibajos. Cuando lo conocí en 2010 con su primer LP su pop elegante me encantó. De hecho, había ecos de gente como Cat Power o Thome Yorke en su música. Desde entonces, creo que ninguno de sus trabajos me había gustado tanto: canciones buenas ha hecho muchas, pero los discos tenían bajones y subidones y no le quedaban muy redondos.

De hecho, eso sigue ocurriendo en Set my heart on fire immediately, este quinto trabajo. No es, ni de lejos, un disco accesible a todos los públicos y, tal vez, sea su disco menos comercial y menos pop, y aún así a mí me ha parecido un discazo. Consejo: dale varias escuchas.

En este álbum Perfume Genius hace un poco de todo, siempre sin perder su propio sello de elegancia y de pop. Hay cortes de poco arreglos y voz sedosa como One more try o Just a Touch que te dejan a cuadros, aunque no es lo que más abunda, ya que en este trabajo ha decidido tirar algo más de sintetizadores y teclados y se acerca un poco al synth-pop de los 80, eso sí, en diferentes vertientes: por un lado, cortes de pop brillantes y bailables al estilo Cyndi Lauper como Without you, Jason o la brutal On the Floor; pero por otro teclados etéreos y un poco de obscuridad al estilo Depeche Mode en temas como Whole Life, Moonbed o ese inicio demoledor en Your body changes everything.

Eso sí, sus discos son siempre una montaña rusa y este no lo iba a ser menos: así tenemos algunos cortes donde tira de guitarras que suenan rotas y voces delicadas muy dream-pop, como la increíble Describe, el final de Some dream o Nothing at all, que suenan espectaculares y son de lo mejor de este disco y que me han recordado un poco al disco de este año de Pure X.

En definitiva, sin cerrarse a nada, un poco más oscuro, menos pop y más desgarrado este álbum de Perfume Genius es una auténtica maravilla.


jueves, 21 de mayo de 2020

Matt Berninger

Matt Berninger Of The National Reveals Title Track To Solo Album ...A principios de esta semana me enteré, por varios medios musicales, que Matt Berninger, el cantante de The National iba a sacar en otoño un disco en solitario: Serpentine Prison. No es el primer proyecto paralelo que tiene, ya sacó un disco bastante extraño con EL VY hace unos años, que no estaba nada mal. Incluso el resto de miembros de la banda de Ohio ha tenido otros proyectos de lo más interesantes, pero ahora Berninger se lanza a la piscina bajo su propio nombre.

Solo conocemos Serpentine Prison, el primer corte del nuevo álbum, y he de decir que es una auténtica maravilla. Suena a las canciones más reposadas de The National: England, Fake Empire, etc. y no ha rastro de guitarrazos o de la batería asincopada que tanto caracterizan a la banda de Berninger. En este corte, la producción es perfecta y, cuando digo perfecta, es puto perfecta: las guitarras acústicas dejan todo el protagonismo a la voz de Matt Berninger, como debe ser puesto que es su punto fuerte, pero conforme la canción va creciendo van entrando en el momento preciso unas trompetas o unos teclados sin otra pretensión que redondear un tema tremendo.

Ojalá que el disco vaya por estos derroteros, porque ese tipo de canciones ya me gustaban en su banda y, ahora, las puede explotar con toda autonomía.

miércoles, 20 de mayo de 2020

Jetstream Pony

Jetstream Pony Photos (5 of 6) | Last.fmDurante el mes de enero, comentaba el primer single que avanzaban Jetstream Pony de su nuevo álbum homónimo desde Brigton: I close my eyes. En realidad, este disco es el primer LP que sacan, aunque desde 2017 vienen mandando señales en forma de singles y EP's que nos han ido poniendo los dientes largos.

Jetstream Pony está formado por Beth Arzy y Shaun Charman, que forman y han formado parte de bandas como The Wedding Present, The Fireworks, The Popguns o The Luxemburg Signal. Palabras mayores en el ámbito del indie-pop de los últimos 30 años.

En Jetstream Pony encontramos mucho de ese indie-pop C86 y de sus guitarras sucias, pero todo pasado por el mix del post-punk y la obscuridad del dream-pop: Half an idea, I close my eyes, Mitte o I think I'm ready to let you go son buenos ejemplos de este pop sobresaliente donde la música post-punk sobrevuela.

Desde luego, es una de las propuestas indie-pop más destacadas en este extraño 2020 y de las pocas que son capaces de encontrar su propio camino y sonido. Supongo que la larga experiencia de los miembros de la banda juega a su favor.

En cortes como Spoke too soon,Trapped in Amber The very eyes of night se acercan un poco más al pop guitarrero de grupos como los brasileños The Tamborines, que también se mueven en esos parámetros de guitarras C86 y voces dreamy. La verdad es que estos cortes suenan geniales y son de los mejor de este álbum. Incluso, cuando se acercan al indie-pop más evidente de Heavenly o The Shop Assistants, como hacen en Gone to ground o Outside en están de lo más acertados.

Aunque, en realidad se publica dentro de 2 días, ya lo han colgado en su bandcamp y lo podemos escuchar completo. Gracias, porque es un discazo que me está encantando y llevo ya 2 días poniéndomelo sin parar.


martes, 19 de mayo de 2020

MAITA

Hasta esta mañana, nada sabía yo sobre MAITA, la artista de Portland que esta semana sacó su primer LP: Best Wishes.

Leyendo una reseña en el blog de exystence he llegado a ella, y me ha podido la curiosidad. Y, bendita curiosidad. MAITA podría entrar en ese círculo de indie-rock con aires noventeros que está viviendo un 'boom' en los últimos 5 años. De hecho, a mí, lo primero que me ha venido a la cabeza es la música de Mitski.

En Best Wishes, la cantante americana, se mueve entre dos aguas: las canciones guitarreras a boca jarro como A beast, Perfect Heart o Can't blame a kid, donde su música se va hacia la potencia de Sleater-Kinney o la crudeza de The Breeders.

Pero, también existe otra faceta más reposada, que es la que mejor se le da, en mi opinión, y donde le salen temas como Broken Down Boys, I'm afraid of everything, Boy o Japanese WaitressEn estos cortes es donde aparece la rabia hacia estos tiempos: trabajos de mierda para los que uno no ha estudiado, bajos salarios y postureo en internet. Sinceramente, creo que este tipo de cortes, con cierto tono épico y guitarras contenidas, donde destacan Best wishes, XO, hugs and kisses, Goodbay o Pay to Play, por ejemplo, deberían ser lo más destacado de este trabajo, ya que es donde está más notable.

Es un disco interesante, para ser su primer trabajo y, si sigue esta línea, seguro que estará en disposición de hacerse enorme en los próximo años.


viernes, 15 de mayo de 2020

The Beths

The Beths Feed Hungry Ears at The Bootleg | amadeusHace un par de años, en 2018, Future Me Hates Me el primer álbum de los neozelandeses The Beths se convirtió en una de las mejores sorpresas del año y, por lo que parece, los de Auckland están dispuestos a repetir con su segundo trabajo Jump Rope Gazers que saldrá en julio de este año.

De momento, conocemos solo los dos singles que han avanzado, pero son dos buenos pepinazos de punk-pop, de hecho, escuchando I'm not getting excited, grupos como Martha o The Spook School te vienen a la cabeza, ya que nunca pierden de vista ese punto pop sobre el que pivota su música. Lo mismo sucede con el primer single que ya sacaron hace dos o tres meses, Dying to believe, que no tiene esa potencia desgarradora, pero donde están más acertados en el estribillo y esas guitarras suenan un poco a los primeros The Strokes o los actuales trabajos de Best Coast.

Espero que el disco siga esta línea, porque será señal de que les ha salido un discazo a The Beths y que ojalá pronto se puedan pasear por muchos festivales y que les veamos en directo (al menos los que no les pudimos ver en el Primavera Sound del año pasado).




lunes, 11 de mayo de 2020

Devon Wiliams

Devon Williams Photos (8 of 11) | Last.fmLlevo ya casi dos semanas, desde que salió el 1 de mayo, el A tear in the fabric de Devon Williams y, la verdad, es que mi crónica hubiera sido muy distinta si la hubiera hecho solo en las primeras escuchas. Al principio me pareció un disco muy complejo y donde se tocaban demasiados palos, no lo veía muy coherente y, reconozco, que me costó muchísimo entrar en él. Pero, ay, una vez que va creciendo y lo vas oyendo detenidamente, Devon Williams se hace enorme en los altavoces y te das cuenta que será uno de los mejores discos pop de este año.

No esperéis aquí un disco de melodías redondas, estribillos pegadizos y guitarras cristalinas. No, no es un disco para el mainstream. Yo había escuchado ya A tear in the fabric, el tema homónimo que fue el primer sencillo que sacaron. Un corte de pop contenido entre el power-pop y la new wave de los 80. Algo así como la música etérea que hicieron The Cars en los ochenta. Es una de las mejores canciones del álbum, sin duda, pero hay detalles que llaman la atención: los efectos de producción, la slide-guitar tan típica de la música americana rock y country de los setenta y un sampler final de "No more Rock and Roll", ese clásico rockero al piano de los 70 que hizo Clifford T. Ward.

Pero si este corte tiene tantos matices, imaginaos el disco completo. De hecho, me llamó mucho la atención la apertura con Followed me back, donde comienzan con un tema obscuro que se acerca al post-punk de los ochenta de bandas como Echo & The Bunnymen, algo que se repite durante todo el álbum en otros cortes geniales como Snake in the grass o Borderline, otro de los momentos fuertes de este trabajo.

Sin embargo, lo que más abundan son los cortes de indie-pop con sabor a new wave y ahí es donde saca Devon Williams todo su talento a relucir: voces, coros, guitarras y pedales y unos teclados muy ochenteros: Out of time es tremenda y nos vuelve a dejar esos detalles new wave, igual que en In Babylon donde nos sorprenden de nuevo con ese slide-guitar tan country que te deja con la cara a cuadros. Incluso, al final del trabajo, Slow Motion y Circus World (el segundo single del disco) también están a un nivel altísimo.

Si ya es un disco con muchísimos detalles, pop mayúsculo y teclados ensoñadores, todavía es capaz de dar una vuelta de tuerca más en Domesticated, donde aparece el tema más lento del trabajo y donde suena a los Destroyer de Kaputt. Una maravilla de pop y ritmos de jazz, donde entra en juego un saxofón impresionante.

Desde luego, A tear in the Fabric, es una montaña rusa que no te puede dejar indiferente en ningún momento. Ya os digo que no es un disco nada comercial y que, de entrada, cuesta hacerse con él ... pero cuando empieza a hacerse grande ya es irreversible: es un pedazo de disco.

https://devonwilliams.bandcamp.com/album/a-tear-in-the-fabric 


viernes, 8 de mayo de 2020

Pale Lights

Hace ya un tiempo que Slumberland anunció que sus dos próximos singles del 30º aniversario serían los de Pale Lights y los de Odd Hope. El segundo, pura clase de power-pop ya lo comenté aquí, y ahora vengo con You and I de Pale Lights.

Lo podría haber hecho antes, pero estaba esperando a poder oír también la cara B. La banda de Nueva York, liderada por Phil Sutton (ex-batería de Comet Gain), es una de mis favoritas desde hace años y, quizás, sea la mejor representante del indie-pop de los 80 que hay ahora mismo sobre los escenarios.

Sus álbums y EP's son una maravilla por si alguien quiere recuperar el tiempo perdido (está todo comentado en el blog en los últimos años, así que podéis usar el buscador), pero con este You and I creo que han dado un puñetazo encima de la mesa y han sacado un tema digno de los mejores June Brides (me encanta el momento en el que entra en juego la trompeta). Debería ser obligatorio que estuviera en todos los recopilatorios de lo "the best of ... this shit year 2020".

La cara B, Say you'll be the one, es otro gran tema, de esos que nos recuerda que el pop de The Go-Betweens marcó un antes y un después en la historia de la música.


martes, 5 de mayo de 2020

Happyness

Este fin de semana pasado, me llevé la alegría de conocer el nuevo trabajo de los londinenses Happyness, Floatr. Y es que, no sé por qué, pensaba que esta banda ya se había disuelto. Bueno, en realidad es que llevaban 3 años sin sacar nada nuevo y yo los echaba de menos, porque su anterior trabajo fue de lo mejor de 2017 y, especialmente, el EP que habían sacado antes de ese disco.

Ahora me entero por exystence.net que en este tiempo Happyness sufrió algún cambio, y la marcha de uno de los miembros ha supuesto la entrada de otro nuevo que, previamente, estaba en Yuck. Increíble. Cuando lo leí no daba crédito. En mi cabeza estas dos bandas compartían ser de Londres y hacer una música muy distinta a todo lo que sale de las islas, con unas influencias indie-rock lof-fi americana muy clara. Yo no sabía ni que se conocían, pero mira, resulta que hasta comparten miembros.

Floatr, el nuevo trabajo de Happyness, es un poco más lo-fi y no tiene hits de pegada instantánea como en el anterior trabajo, pero aún así, puedo decir después de 3 días escuchándolo mucho, que es un gran disco y que, en realidad, aparecen casi todas sus características antes o después.

El inicio es un poco más lento de lo normal y se olvidan de su lado guitarrero. En When I'm far away (From you) o Title track tiran de lo-fi, guitarras tranquilas y teclados y se acercan un poco a lo que ha hecho Spiritualized en sus últimos trabajos.

Las garras reaparecen con crudas y sucias guitarras en Vegetable, que recuerda a los mejores momentos del primer disco de Yuck pero donde entra en juego un sintetizador en el momento preciso, y también en What Isn't Nurture? que es una de las mejores del disco con su delicado estribillo (es la que más me ha recordado al anterior disco). En estas canciones saben conjugar perfectamente momentos de intensidad rockera con momentos donde la canción se detiene y la voz toma todo el protagonismo junto a las guitarras acústicas.

Este estilo me recuerda mucho a bandas como Pavement o Dinousaur Jr. que también hacen estas "paradinhas" (lamento el símil futbolero, jeje) en sus temas que crean juegos de intensidad de lo más interesantes. En este sentido, destacan cortes como Undone u Ouch (Yup) que también son de lo mejorcito y donde las guitarras y las melodías encajan genial.

El final del disco es también tranquilo, como el inicio, sin embargo, el tema que más me ha sorprendido es Bothsidesing, porque es donde entran las principales novedades y es que no le temen a la entrada más evidente de teclados y sintetizadores y nos dejan un corte algo más movido que, en realidad, no pega nada con todo el trabajo, pero que igual es señal de un nuevo camino. Empieza lento y sucio y, de repente, despierta y se transforma en un corte que va de guitarras space-rock a una batería de raigambre funk. Ojalá que las grandes canciones de rock que hacen no se les olviden.

Para mí, saber que Happyness siguen trabajando y sacando canciones tan maravillosas es una alegría enorme, dentro de estos días de aislamiento y cuarentena.

domingo, 3 de mayo de 2020

The Crystal Furs

No sé si fue antes o después de comenzar el confinamiento, a final de febrero o principio de marzo escuché el single de The Crystal Furs, Too kind to be cruel, y me encantó. El trío de jangle-pop de Portland sonaba a delicado twee-pop con toques soul de los 60's, a mí me recordó a uno de los temas lentos de The School o al último disco que hizo Lia Pamina con Dario Persi de Radio Days. Las voces, la melodía, las brillantes guitarras y ese órgano tan sixtie, todo encajaba a la perfección.

Esta semana he escuchado el segundo sencillo que han sacado, Expo 67, y ya me han terminado de convencer. Hasta tal punto, que su próximo disco, es lo que más espero este 2020. Expo 67 también tiene esas voces, esas guitarras y ese teclado maravilloso, pero ahonda un poco más en el maravilloso mundo del indie-pop de los 90, lo primero que me vino a la cabeza fue Camera Obscura, Eux Autres o Allo Darlin' y, la verdad, es que después de dos días escuchando esta canción en bucle, creo que es una absoluta maravilla muy al nivel de los grupos citados.

En Expo 67 nos hablan de arquitectura y de lesbianismo y, es que ellas mismas se definen en su bandcamp como una queer-band y reconocen que hablar sobre arquitectura (la portada del single les delata) y lesbianismo es algo habitual en ellas y que en su próximo trabajo, Beautiful and True, que saldrá en junio con subjangle, habrá más de una canción sobre esos temas. Simplemente en Expo 67, The Crystal Furs han unido ambos temas.

 

viernes, 1 de mayo de 2020

Honey Cutt

¡Feliz día del trabajo a todos/as! Sí, hoy es 1 de mayo y este año estaríamos ya pensando en el aperitivo al sol y en los conciertos del Warm Up 2020 que debería empezar esta noche. Para ser sinceros yo este año no había ni comprado el abono porque el cartel se aleja bastante de mis gustos, si acaso me producía curiosidad ver a Kraftwerk en directo y, por supuesto, a Johnny Marr, pero del resto nada me llamaba mucho la atención: Mando Diao una vez vistos en directo, mejor no repetir; Hot Chip, que ya los he visto, no es la música que suelo escuchar pero tienen un concierto muy bailabe y divertido; el resto de cosas interesantes a las que me hubiera acercado estaban ya en segunda o tercera fila y, aunque los he visto a todos, no me hubiera importado volver a verlos cerveza en mano: Georgia, Triángulo de Amor Bizarro, Cala Vento, Yana Zafiro o Pájara Rey. La verdad es que en dos días hubiera estado más de cervezas que de conciertos, pero bueno siendo el festival en mi ciudad siempre acabo cayendo en la tentación.

Pero este 1 de mayo es diferente, qué os voy a contar. No hay cervezas, ni conciertos, ni puente en la playa. Hay confinamiento en casa y un montante total de 50 días encerrado solo y, para colmo, me he puesto a trabajar en el portátil. Bueno, al menos, hoy bandcamp ha liberado de tasas la venta de discos en su plataforma por 24 horas, así que aprovecho las rebajas para ver algún disco que quiero y escucho otros que no conozco, por si acaso, acabo comprándomelo.

Y así he llegado hasta el disco de Honey Cutt, el trío de Boston, que ha sacado con Kanine Records un álbum bastante interesante: Coasting. En realidad no esperéis aquí los guitarrazos de Courtney Barnett, la épica de Mitski o la delicadeza del último disco de Waxahatchee. Nada de eso.

Coasting es un disco limpio de polvo y paja, con canciones de pop cristalino lo-fi y que dan ganas de que te tumbes en la hamaca debajo de la palmera a tomarte una cerveza viendo el mar al atardecer. Poca producción para un disco de espíritu DIY y donde destacan las guitarras perezosas y los riffs eternos que recuerdan a los primeros trabajos de Real Estate y ahí está lo mejor de este trabajo: Vacation, Fashion School o Coasting, la canción que da título al disco.

A veces sorprende un poco y, aunque no pierde la referencia del pop, nos deja finales más sucios y guitarreros como en Suburban Dream, que es una de mis favoritas del disco, o en Hang up On me donde se van más el pop australiano de The Goon Sax y ese juego de dobles voces.

Es verdad, que el disco a veces tiene corte más aburridetes donde pisan demasiado el freno pero, en general, es un disco muy aprovechable y con grandes canciones para darnos un buen rato de música.

jueves, 30 de abril de 2020

Seazoo

Antes de ayer escuché por primera vez el disco de los galeses Seazoo, Joy, y la verdad ni siquiera tenía en mente que me pudiera gustar tanto, no es de esos discos de los que esperas mucho, ni que te hayan dejado buen sabor de boca los singles previos. De Seazoo no sabía nada hasta antes de ayer, pero leí que su música tenía un poquito del jangle-pop ochentero de The June Brides y de la energía de los Talking Heads, y bueno, como son dos bandas que me encantan, pues me puse a escucharlo.

Joy es exactamente eso, un perfecto álbum de indie-pop que bien podría haber salido en 1988 y llevar desaparecido treinta años. La apertura con The Pleasure es una auténtica maravilla de pop clásico que podría venir firmada por The Go-Betweens y que me ha recordado al último disco de Simon Love, algo que también sucede con el epílogo Impossible Sound.

Pero con el segundo corte, Passing Place, sacan la personalidad del armario y se ponen en modo Talking Heads, no solo por la voz de su cantante que recuerda, si no por los guitarrazos y por los teclados un poco psicodélicos y ochenteros, algo que repiten en la más punk Throw it Up, I see Beauty o en Heading out, que suenan un poco a los Parquet Courts más pop y accesibles. 

En Honey Bee, Best Quest y We Return, que tienen ese aire pop juvenil y desenfadado con guitarras, teclados y coros, siguen con su indie-pop sobresaliente y tienen un aire un poco más gamberro al más puro estilo BMX Bandits.

Resulta que Seazoo se han sacado de la manga uno de los mejores discos que he escuchado este año y sin grandes anuncios ni alardes, simplemente con dos cosas que funcionan: hacer buenas canciones y tener talento.

miércoles, 29 de abril de 2020

Marcos y Molduras

Music | marcos y moldurasEl 2 de enero de este 2020 puse mi primer post en el blog, precisamente para comentar los singles de Marcos y Molduras y es que el dúo de punk-pop que reside en Madrid iban a venir en febrero a La Yesería en el Microsonidos y había muchas ganas de verles. Madre mía, ¿os acordáis de febrero? Ese mes de hace mil años cuando podíamos comprar libros e ir conciertos, tomarnos una cerveza y no mirábamos a nadie por la calle como si fuera un posible agente de infección asesina.

El concierto fue muy guay y Marcos y Molduras, además de las canciones que ya conocíamos, nos ofrecieron algunas nuevas que saldrían en su primer LP, Te espero en casa, que ha salido hoy oficialmente con Discos de Kirlian.

Te espero en casa, contiene todos los ingredientes de Marcos y Molduras: algunas canciones guitarreras de punk-pop que recuerdan a Los Bonsáis como Desde que vivimos juntos, La rutina, Te puedes morir, Antonio Grilo o La de Parks, que a mí me sigue recordando mucho a Los Punsetes. Incluso hay un acercamiento a Axolotes Mexicanos en La de los memes.

Pero también hay otros cortes más reposados, como Amigas, donde las guitarras se embarran y se enredan con las voces (algo que ya escuchamos en sus singles previos). Su música suena más a dream-pop sucio que a otra cosa y el corte final, Un nuevo año, quizás sea el mejor ejemplo y la canción que más me ha flipado y sorprendido de este disco.

Ocho canciones, no hace falta más, que se te pasan volando y que han creado un primer disco muy sólido y coherente. ¿cuándo volverá febrero?

martes, 28 de abril de 2020

Odd Hope

Get To Know: Odd Hope - The Bay Bridged - San Francisco Bay Area ...Hace un par de meses, por lo menos, que Slumberland anunció que sus próximos single del 30 aniversario Slr30 serían los de Pale Lights y Odd Hope. He estado mirando y remirando el blog porque juraría que había comentado las dos canciones que dieron a conocer, pero el caso es que debe ser una de esas cosas que piensas y que luego nunca haces.

Especialmente interesante es el sencillo de Odd Hope, que no es otra cosa que el proyecto personal de Tim Tinderholt que desde Oakland y la bahía de San Francisco nos regala All the things, una auténtica maravilla de jangle-pop guitarrero que suena al power-pop de Teenage fanclub y al punk de Television Personalities, algo que nos recuerda a bandas como Real Numbers o Young Guv que últimamente el sello californiano ha catapultado hacia el "éxito" (entre comillas porque pese a hacer trabajos impresionantes nunca traspasan al gran público).

La cara b del single es What's your part of it? un corte más tranquilo y donde se decantan por un pop más clásico y de aires 80s con inspiración en bandas C86 como Close Lobsters o Brilliant Corners.

A buen seguro que el próximo trabajo de Odd Hope es un exitazo si continúa por este camino.

domingo, 26 de abril de 2020

Pure X

Esta semana conocí el nuevo álbum de Pure X, el cuarteto de Austin, Texas, y la verdad es que se ha convertido en la banda sonora perfecta para estos días tan extraños.

La mezcla que hacen de música americana y shoegaze no es para nada usual pero queda perfecta y suena de lo más coherente por mucho que, a priori, no sean dos estilos que casen mucho.

El este disco homónimo, Pure X se acercan a la música tranquila y reposada de bandas como Cigarettes after sex en cortes como Making history o Here in Hollywood. Incluso en esa balada final que es una absoluta delicia y que se llama I can dream. Es verdad que, estos cortes son los que más abundan en el trabajo de los americanos y que, a veces, se hace un poco pesada como en la parte final del disco con temas como Slip away o Grieving song.

De todos modos, lo mejor del disco viene en los temas más guitarreros donde, a pesar, de tener también esa cadencia tranquila, no tienen miedo a distorsionar un poco sus guitarras y sonar más crudos. Canciones como Middle America, Angels of love o Free my heart son tremendas, aunque la que a mí más me guste es Fantasy donde condensan en un solo corte todo el espíritu del disco.

Un trabajo muy serio y coherente que engancha pese a no tener ningún hit, ni una melodía que se pegue a la cabeza.


sábado, 25 de abril de 2020

The National Honor Society

Descubre a The National Honor Society | Actualidad sobre música y ...Esta última semana me ha sorprendido un single llegado desde Seattle y que nos traen The National Honor Society, un quinteto de indie-pop que, lejos de los sonidos ásperos que predominan en su ciudad, nos han dejado dos cortes que beben del mejor indie-pop de finales de los 80 y principios de los 90. De hecho, si no hubiera dicho que son de Seattle, todo el mundo hubiera pensado que vienen de Manchester sin despeinarse.

The first among the last es el sencillo que han adelantado del próximo disco que van a sacar en mayo, To all the glory we never had, y la verdad es que promete mucho. Sonido de refinado pop británico al más puro estilo The Field Mice con un toque dreamy maravilloso.

En la b-side, supongo que un corte que no estará en el álbum al ser una versión, pero donde nos dejan claras sus influencias: Mersey Paradise, el corte de The Stone Roses, donde están de lo más acertados y hacen justicia al tema original.

Estaremos atentos al próximo lanzamiento de The National Honor Society.

martes, 21 de abril de 2020

Trace Mountains

La verdad es que no sé ni cómo seguimos en pie tras estas 6 semanas que llevamos de confinamiento en casa, hablo del ámbito educativo, claro. Hemos pasado de un día para otro a un sistema on-line para el que no teníamos diseñado ni el trabajo, ni los medios, ni los recursos necesarios. 

Atender aulas muy pobladas de manera virtual es desesperante. Luchar contra el sistema que deja fuera de juego a los alumnos más humildes que no tienen conexión en casa o donde o no hay o se tiene que compartir el ordenador es una odisea y los profes se dedican a llamar semanalmente a las casas para explicar por teléfono y hacerles avanzar. 

En la universidad lo salvamos porque tenemos un alumnado más autónomo y un alto porcentaje usa el móvil para asistir a las vídeolecciones o hacer las entregas por el aula virtual. Pero está siendo un puerto difícil para subirlo en bicicleta de paseo y sin marchas. 

Soñaríamos con una fuerte inversión educativa para el sistema público, mayor número de docentes que se repartan el ingente número de alumnos, asistencia técnica a las familias de estudiantes que no tengan acceso a la red o materiales y recursos didácticos aplicables al trabajo confinado e individual (todo lo contrario a lo que hacemos en clase). Soñaríamos, pero sabemos que es utópico, por desgracia. En una sociedad que está descubriendo a la fuerza que la ciencia y el conocimiento es la base de que ruede la sociedad, la educación sigue quedando al margen.

Después del desahogo yo lo que quería era comentar este álbum tan bonito que ha hecho Trace Mountains, o lo que es lo mismo Dave Benton. Lost in the country es un disco de indie-pop con ramalazos folk, bastante tranquilo y coherente: se acerca al rock de guitarras acústicas de Kevin Morby o el último trabajo de J. Mascis

Lo más destacado cortes donde se acerca al pop como Me & May, Rock and Roll, I am leaving you o Benji.

Muy bueno para estos días de mirar por la ventana y desesperarte viendo la primavera pasar. Y así seguiremos, por nuestra salud y la de todos los que queremos.

lunes, 6 de abril de 2020

Triángulo de Amor Bizarro

Hace dos o tres semanas, o cuatro, no me acuerdo bien, que salió oɹɹɐzıqɹoɯɐǝpolnƃuɐıɹʇ que es el quinto álbum de los gallegos Triángulo de Amor Bizarro. Creo que fue leyendo el blog de Don't eat the yellow snow, donde leí que Triángulo eran el mejor grupo de rock independiente de España. La verdad es que no me suele gustar nada cuando la gente va sentando cátedra por la vida, pero en esa ocasión no me pude sentir más identificado con esa frase, ya que llevo año pensando igual, de hecho desde Año Santo, no tengo ni la más mínima duda en ese aspecto.

En todos sus trabajos, TAB van aportando novedades a su música, juegan con los sonidos y no se estancan, pero increíblemente, siguen sonando siempre a ellos mismos. Y en este disco se han superado. Desde luego, hay cabida para sus guitarrazos de siempre, sus canciones llenas de rabia, sus gritos que te desgarran: Canción de la fama o Calígula 2025 son dos buenos ejemplos y dos canciones al nivel de lo mejor que han hecho anteriormente. También esa apertura con Ruptura, donde con apenas un riff de guitarra y una voz distorsionada nos dan paso a un disco tremendo no apto para el público más comercial y deseoso de pop acartonado y de hacer la ola en el festival del verano (si es que este año el gobierno chino nos dejara tener verano).

Pero no se quedan ahí, y en este disco han decidido acercarse a canciones que transitan entre el dream-pop y el shoegaze y, joder, les sale genial. No es algo nuevo, porque esa intensidad ha estado siempre presente, pero es cierto que en este trabajo le dan más cancha. Eres tú me encanta, empieza tranquila y dreamy y acaba en una buena maraña de guitarras y teclados shoegazers. También Cura de mi corazón que es una maravilla. Pero en este aspecto destaca poderosamente Asmr para tí, que si viniera firmada por sus paisanos Linda Guilala, no me extrañaría lo más mínimo. Tal vez sea Fukushima la canción más inaccesible de este disco, pero el caso es que sus más de 6 minutos enganchan y sus sintetizadores te atrapan toda la canción, especialmente cuando al final la canción despierta y tiene ese final tan pop.

Pero si algo ha llevado a Triángulo de Amor Bizarro a triunfar entre todo tipo de pelaje pop en nuestro país son sus canciones pop de esencia post-punk. No nos va a sorprender que The Jesus & Mary Chain o The Cure sean dos influencias de los gallegos. Y ahí: arrollan. Se sienten la mar de cómodos y les salen himnos generacionales casi sin proponérselo. En Acosadores o en Folía de las Apariciones salen los TAB de Barca Quemada o Estrellas Místicas, canciones con ritmo donde la voz de Isa construye melodías pop que casan a la perfección. Pero este disco tiene su propio sello: Vigilantes del Espejo. Una canción que espero que siga sonando en los bares dentro de 30 años, uno de esos temas donde The Cure planean y con la voz de Rodrigo y unos tremendos teclados se acercan mucho al disco que hizo Sierra hace un par de años.

Pues eso, cuando acabe esta cuarentena volved a la droga que olvidasteis en un cajón y no os arrepintáis de nada.

viernes, 3 de abril de 2020

Peel Dream Magazine

Peel Dream Magazine, Acapulco Gold and Fire Antlers @ Cinqhole ...Voy a ser sincero, la fecha del 3 de abril la tenía marcada en rojo en todos mis calendarios del despacho, el motivo: viernes de dolores y comienzo de la semana santa que, aquí en Murcia, se amplían en el calendario académico con una semana más por las Fiestas de Primavera de la capital. Por supuesto, esta fecha marcada, a día de hoy, no significa absolutamente nada, el país está en cuarentena ya 21 días, no habrá procesiones de semana santa y en Murcia no se celebrarán las fiestas locales. Así que todo importa una mierda. Bueno, aunque no pueda ir más lejos que la cocina o el salón, espero que me sirva para desconectar un poco del maremágnum laboral y es que, poca gente se imagina, el volantazo tan profundo que hemos tenido que dar todos los docentes para que las clases sigan, los enormes esfuerzos para que ningún alumno se quede sin hacer las tareas (aula virtual, e-mails, whatsapp e, incluso, llamando todos los lunes a casa para que puedan seguir sus clases), grabar vídeos con las lecciones, editarlos y subirlos, hacer videoconferencias y resolver las casi 20 o 30 dudas que nos llegan a diario por e-mail, habiendo muchas para las que no tenemos respuesta. Está siendo un esfuerzo titánico, con pocos medios telemáticos (hacer y entregar tareas o evaluar van a ser dos buenas piedras de toque), ya que el sistema estaba pensado para la presencialidad y no para modalidades on-line.

En fin, más allá de esta locura, el 3 de abril también estaba marcado por ser la fecha de lanzamiento deAgitprop Alterna el segundo LP del neoyorquino Joe Stevens y su proyecto Peel Dream Magazine. Los 3 adelantos que habían salido del álbum resultan, además, ser los tres primeros cortes de este trabajo. Y la verdad que comienza con un ritmo tremendo con esas Pill y Emotional Devotion Creator, dos de los cortes más pop y más directos del álbum y donde Peel Dream Magazine se acercan al shoegaze y el dream-pop de grupos como Ride o Felt. Esta intensidad guitarrera no se recupera hasta el final del trabajo con la soberbia Eyeballs.

El tercer adelanto It's my body es un tema más reposado donde conceden más protagonismo a los teclados ensoñadores y las voces etéreas que recuerdan a grupos como Lorelei, como también sucede en Brief Inne Mission, que tiene un carácter aún más tranquilo, si cabe, o en Too Dumb, algo más pop con esa voz femenina que queda genial igual que en Permanent Moral Crisis o la final y bonita Up and up.

Y es que Peel Dream Magazine, que ya hicieron un disco anterior muy notable, se han alejado un poco del pop shoegazer y han hecho un trabajo más denso: con más capas, más guitarras sucias, más sintetizadores y teclados como en Do it, y con las voces menos claras, algo apreciable en temas como Escalator Ism o la tremenda NYC Illuminati con esos coros de ultratumba y esos teclados que lo envuelven todo como en un sueño.

Seguro que este Agitprop Alterna no se va a convertir en el disco del año para la mayoría del público y es que es bastante esquivo y muy poco comercial, pero es un señor álbum, coherente y buscando la expansión musical de una banda que lo que hace, lo hace de maravilla.

Para escucharlo completo: https://peeldreammagazine.bandcamp.com/album/agitprop-alterna


martes, 31 de marzo de 2020

Disq

El inicio de álbum de Disq era casi premonitorio de lo que iba a ser nuestras vidas en esta época de pandemia y cuarentena (en mi caso ya, 18 días): This is my daily routine, spend my hours on computer screen ... y, la verdad, es que está siendo uno de los discos que más he escuchado en este aislamiento.

Disq es un quinteto muy joven que llega desde Madison, Wisconsin. Pero, en realidad, sus influencias os van a ser muy familiares ya que Collector, que así se llama este trabajo, tira de la música independiente americana de los 90 y las primeras décadas de este siglo. Eso sí, es un pequeño popurrí donde le dan a casi todos los palos, a veces con mayor acierto, a veces con menor, pero demostrando gran personalidad.

De entrada Daily Routine nos llevan hacia los Disq más divertidos, esos que ponen sus ojos en bandas como Parquet Courts o las guitarras de Pavement. Estas influencias son lo mejor del trabajo y también están presentes en temazos como Gentle y la final Drum in, que son dos de los mejores cortes de este álbum.

Pero, como ya he dicho, hay mucho eclecticismo en este trabajo, que ayuda a que no se haga nada aburrido aunque, en ocasiones, te deja algo descolocado como en ese instrumental que tira de kraut-rock y sintetizadores: Fun Song 4.

Desde luego no esconden que lo que más les tira son los guitarrazos crudos y ahí se puede notar la influencia de grupos como Pixies (a mí me ha recordado bastante a los últimos trabajos de los de Boston) en temas como Konichiwa Internet o de grupos como Built to Spill en la guitarrera I'm really trying o en la perezosa I wanna die.

Sin embargo, para mí, lo mejor de este trabajo de Disq llega cuando pisan el freno y se sacan de la manga dos cortes de una calidad sobresaliente: D19, la que a mí más me gusta del disco o Trash, que es la más lenta de todo el trabajo con esa guitarra acústica que recuerda a las canciones del californiano Tony Molina.

Desde luego un primer disco muy interesante y mucho camino por recorrer.

jueves, 26 de marzo de 2020

Waxahatchee

Resultado de imagen de waxahatcheeCreo que desde que comencé con el blog no he fallado a ninguno de los lanzamientos de Waxahatchee. Y es que, Katie Crutchfield, ha ido enlazando trabajos de una calidad indiscutible y, lo que es casi más difícil, sin acomodarse a un sonido y quedar atrapada en él.

Saint Cloud es el nuevo álbum de la de Philadelphia y es otra pequeña vuelta de tuerca en su carrera ya que, por primera vez, se despega de sus guitarras rockeras que bebía de la influencia de los grupos indie-rock de los 90, y se decanta por un disco más tranquilo donde las guitarras acústicas, el folk y las melodías jangle son la base del trabajo: eso es perfectamente audible en cortes como The Eye, Witches o la absolutamente sobresaliente Can't do much, que fue el single que adelantó hace un par de semanas y que ya me pareció entonces que era una de las mejores canciones que nunca había hecho.

De vez en cuando pisa un poco (vale, un poquito solo) el acelerador y le salen cortes tremendos y adictivos como la genial War o Hell, en la primera reaparecen esas guitarras más rockeras (por poco tiempo) y la segunda tira de un jangle-pop que recuerda a bandas de los 70.

Al ser, Saint Cloud, un disco ya de por sí más lento y acústico parece que las baladas pasan desapercibidas, pero solo hay que darle un par de escuchas al disco para comprobar que Waxahatchee sabe hacer también grandes temas cuando baja revoluciones: ahí está la bonita Arkadelphia para recordárnoslo.

De vez en cuando, poder escuchar discos que nos llenan de tranquilidad y paz ayuda mucho, y más en estos días de cuarentena y confinamiento.

martes, 24 de marzo de 2020

Go Get Mum

La banda australiana Go Get Mum están siendo, de momento, la mejor sorpresa del año, y es que su álbum Ok Now What es de lo que más estoy escuchando en estos 11 días de cuarentena.

La escena de indie-pop que ha surgido en Australia y Nueva Zelanda en el último lustro está dando muchísimo de sí. No por la cantidad de bandas que han surgido, si no, por la enorme calidad de los grupos y de sus canciones. Igual que en los 2000 la escena escandinava reinó en el indie-pop internacional (Sambassadeur, Lacrosse, etc.), en el final de los 10 y principios de los 20 es la escena de Oceanía la que está asomando la cabeza: The Goon Sax, House Deposit, Twerps, Boomgates, Dick Diver, etc.

Desde luego, bandas como Go Get Mum tenían un buen espejo donde mirarse y es que el indie-pop de los 80 estuvo muy influido por bandas como The CleanThe Go-Betweens o las del sello Flying Nun como The Chills, The Bats, Look blue go purple o The Verlains, así que no es de extrañar que esta nueva hornada haga álbumes de tanta calidad.

Ok Now What es, en realidad, un mini-álbum ya que contiene 6 canciones. Pero menudo nivel. Empieza y acaba con dos medios tiempos guitarreros y perezosos, Veggie Meals y We don't mind, que se ajustan muy bien a lo que hacen grupos como The Goon Sax, por ejemplo.

Entre medias Go Get Mum, nos deja lo mejor de este trabajo: tres cortes guitarreros que beben directamente de la mejor época de The Bats como en la tremenda Moving Day o en la bonita Freeman donde la voz femenina nos aporta otro sonido más cálido del grupo y que me ha recordado a esas canciones geniales de The Popguns. Pero, entre ellas sobresale Adelaide, el corte que me llevó a conocerlos y donde comienzan con misterio pero pronto rompen en guitarras y una melodía pop tremenda. El freno solo lo pisan en Timing's off, la única balada de este trabajo, pero que también suena genial.

Todo un trabajazo de los de Melbourne y que será de lo más destacado de este año.

domingo, 22 de marzo de 2020

Close Lobsters

Resultado de imagen de Close Lobsters bandLo que llevamos de año no está siendo para tirar cohetes si hablamos de discos, un par de trabajos interesantes como el de En Attendant Anna, algunos que prometen ser muy buenos como el futuro de Peel Dream Magazine, algunos buenos EPs como el de Jeanines y un par de buenos discos como el de Girlatones que comenté el otro día. Pero, desde hace cosa de tres o cuatro semanas (lo siento he perdido un poco la noción del paso del tiempo en este confinamiento) estoy absolutamente abducido con el nuevo álbum de Close Lobsters.

De momento, es el trabajo que más me ha gustado en lo que va de año y, con mucha diferencia, el que más estoy escuchando estos 9 días aislado en casa.

Post Neo Anti: Arte Povera in the Forest of Symbols es un título bastante largo y extravagante, lo suficiente como para que la gente lo pase de largo. Error. Close Lobsters fue una de las mejores bandas de indie-pop a finales de los 80, vivió su apogeo en la era del C86 con su single Going to heaven to see if it rains, pero tras dos discos en el 87 y el 89 cerraron un ciclo habiéndose codeado con grupos como One thousand violins, The Pastels o The Flatmates.

En 2009, veinte años después retornaron con nuevo trabajo y 11 después nos dejan su cuarto álbum en 33 años. Y, sinceramente, es un trabajo excelente.

Su sonido es mucho menos guitarrero y fresco, han reposado su vertiente punk y les ha salido el disco perfecto. Desde el inicio nos dejan con la boca abierta con esos dos cortes que son All compasses go wild y The absent guest (no things no there) donde recuerdan mucho a bandas como The Church o The Jesus & Mary Chain en su Darklands. Este pop con mayúsculas es lo que más aparece en este álbum y, además de las citadas, también nos dejan cortes sobresalientes como Godless, New York City Space y, mi preferida de este disco, Under London Skies, donde los escoceses nos traen los recuerdos de grupos como The Bats o The June Brides.

Pero, no todo es madurez y sosiego en este trabajo. También nos dejan un par de cortes guitarreros y que nos recuerdan a su época C86 como la genial Bird Free y, sobre todo, Johnnie donde sus guitarras rugen como en los mejores momentos del George Best de The Wedding Present. Incluso, tiran de esos momentos de finales de los 80 en la destacada Let the days drift away, donde suenan a Primal Scream por los cuatro costados.

Sin duda alguna, Close Lobsters van a tener un papel destacado en la mayoría de listas de los discos del año cuando llegue diciembre. Bueno, tal vez no, pero será un error porque lo merecen mucho.

viernes, 20 de marzo de 2020

Girlatones

ImageDesde el mes de enero estoy deseando escuchar completo el nuevo disco de los australianos Girlatones. Y es que los singles que avanzaron me encantaron y su música enérgica entre el power-pop de los setenta y el jangle de The Byrds, me lleva loco.

Horn if you're Honky es el título que el dúo de Melbourne ha puesto a este trabajo editado por Lost & Lonesome en Australia y por Meritorio Records en España.

El álbum empieza espectacular con One chord too many y Respond to love, los primeros cortes donde se acercan a The Byrds, aunque no son los únicos, de hecho es lo que más destaca en este disco y ahí están la muy folk 2 young to forget y la genial pero más lenta To sing donde entran en juego los violines para crear una canción tremenda de indie-folk que me ha recordado mucho al disco de U.S. Highball del año pasado.

En su faceta más power-popera, tiran de influencias seventies como The Cars o Big Star, algo que se percibe en las geniales, Saddest synth con ese teclado increíble, Can't complain o en la adictiva Pop Stars que quizás sea el corte más instantáneo de este trabajo.

Pocas veces pisan el pedal del freno, pero cuando lo hacen les salen la juguetona Outside of ourselves con su piano, o esa maravillosa Get to the end que bien podría ser una de las baladas de John Lennon en Imagine, con sus pianos, sus coros y sus falsetes bien agudos.

Jesse Williams y Leah Senior, Girlatones, han hecho probablemente uno de los discos del año, así sin despeinarse y con un talento arrollador. Bravo por ellos!

martes, 17 de marzo de 2020

Ducks Unlimited

Resultado de imagen de Ducks Unlimited band
Parece que esta semana de confinamiento me está sirviendo para descubrir algunos discos del pasado 2019 que se me pasaron por completo, como el single de Failed Flowers o este magnífico EP de los canadienses Ducks Unlimited.

Son cuatro temas de mucho nivel, donde las guitarras de ritmos jangle acercan a la banda de Toronto a los riffs de The Smiths, como sucede en Gleaming Spires o en Annie Forever. Sin embargo, para mí, lo mejor es cuando se acercan a las guitarras C86 de grupos como The Pastels, que les sale genial en Get Bleak, pero sobre todo en Anhedonia con la que cierran el EP.

Toda una sorpresa que descubrí ayer gracias al blog de Austin Town Hall.

lunes, 16 de marzo de 2020

Mammoth Penguins

¿Cómo puede haber discos de grupos que me gustan y de los que no sepa nada en casi un año? Eso me ha pasado con este There's no fight we can't both win de Mammoth Penguin, el grupo de la genial Emma Kupa, que salió en abril de 2019 y yo he redescubierto esta semana.

Mammoth Penguins vuelve a la carga tras su anterior disco de 2017, un disco conceptual que no me dijo gran cosa, y de aquel genial Hide and Seek de 2015 que salió en la maravillosa y desaparecida Fortuna Pop.

En este álbum, el trío de Cambridge, está especialmente guitarrero e inspirado, algo que ya demuestran en los dos primeros temas: Closure y Dick Move que tienen toda la energía guitarrera de de las bandas de twee-punk como Tiger Trap o las canciones cañeras de Talulah Gosh, pero que nunca descuidan una buena melodía como en la final You just carry on en Cold and lonely place o en I wanna, que fue el primer single adelantado de este álbum y la canción que a mí más me gusta.

En los temas un poco más pausados tiran de un indie-pop más en línea con grupos como Heavenly y la amplia nómina de grupos Fortuna Pop, algo que podemos encontrar en temas como There is so much more, Put it all on youLet yourself be que recuerda en algo a canciones de nuevas cantantes actuales como Courtney Barnett, pero con un final increíble lleno de guitarras sucias, ruido y distorsión. 

La verdad es que antes he dicho lo de "redescubierto" porque al bajarme el disco esta semana me dí cuenta que ya lo había visto anunciado el año pasado en el bandcamp de Fika Recordings, pero se ve que, como el anterior disco no me dijo mucho, pues no le concedí el beneficio de la duda. Mal hecho, porque este álbum de Mammoth Penguins está muy bien.

sábado, 14 de marzo de 2020

Best Coast

Resultado de imagen de best coast always tomorrow bandcampEn 2010 Best Coast fueron toda una sorpresa para mí. Su mezcla de indie-rock y pop-punk era toda una apuesta de recuperación de la música de Weezer en los 90 y Blink 182 en los 00.

Ya, no son ninguna novedad, y no han inventado la pólvora, pero aunque hayan tenido altibajos, han seguido haciendo muy buenas canciones. Este 2020 sale a la luz su álbum Always Tomorrow y es como si fuera un buen resumen de toda su carrera: altibajos y pop-punk californiano.

Lo mejor de Always Tomorrow está al inicio con Different Light, el corte que abre el disco. Y es que la banda de Bethany Cosentino se ha marcado todo un temazo de guitarras potentes y coros Phil Spector que me recuerda mucho a los momentos más punks de Dum Dum Girls.

Lejos de quedarse ahí, Best Coast continúan con Everything has changed, un corte donde tiran de Weezer y el pop-punk marca de la casa. Es el mejor corte en este sentido que, además, son los que más abundan en el disco aunque aportan bien poco: Make it last, Wreckage o Master of my own mind.

Cuando pisan un poco el freno les salen canciones un poco reguleras como la final Used to be, algo mejores como True o la muy comercial y que me ha recordado en algo a los Blondie más mainstream For the first time.

La verdad es que Best Coast han hecho en este álbum lo que siempre han hecho y, aunque el disco tiene de todo, aunque sea por esas dos primeras canciones merece la pena que lo comente en el blog.