martes, 13 de abril de 2021

The Reds, Pinks & Purples

 

Si me pongo a pensar detenidamente, quizás sean las canciones de Glenn Donaldson las que más me hayan acompañado durante este largo año y pico que llevamos de pandemia COVID19, y es que el artista afincado en San Francisco, sacó el que, para mí, fue el mejor disco del pasado 2020 como The Reds, Pinks & Purples y, tiene pinta, de que su Uncommon Weather de este 2021 va a estar también entre lo mejor del año.

No es fácil en apenas 6-12 meses sacar dos álbumes de tantísima calidad. Se necesita mucho talento. Pero es que, además, por medio el artista que formó parte de bandas como Skygreen Leopards o Art Museums, nos ha dejado otro disco enorme bajo el proyecto de Painted Shrines que comparte con Jeremy Earl de Woods y un par de singles prometedores bajo el proyecto de The Telephone Numbers.

Pero, de todos sus proyectos, The Reds, Pinks & Purples es el que más me gusta. Su música tira de influencias clásicas del indie-pop de aires Sarah Records, apareciendo guitarras jangle que nos devuelven a los años setenta, eso sí con una melancolía y unas letras que son una delicia y que bien podría haber firmado Daniel Johnston: I hope I never fall in love, Life at parties o A kick in the face (that's life) son buenos ejemplos de este aire de desesperanza que impregna todo el disco.

El álbum tiene 13 canciones donde nos deja cortes de aire triste pero con ciertas concesiones brillantes como esa suciedad de la guitarra muy de grupos como Felt en Don't ever pray in the church of my street o esos teclados preciosos muy a lo Field Mice en temas como The biggest fan o I wouldn't die for anyone.

Eso sí, sus canciones, sencillas y con poco arreglos también tienen cierta deuda con grupos como Galaxie 500, como el caso de I'm sorry about your life, o Television Personalities en esa maravillosa Pictures of the world que si cierras los ojos, piensas que ha salido del cerebro de Dan Treacy.

En este Uncommon Weather, The Reds, Pinks & Purples nos deja algunas de las mejores canciones que ha escrito. Por ejemplo la homónima Uncommon Weather, las delicadas The songs you used to write o Sympathetic, pero muy especialmente The Record Player and the Damage Done, que es mi preferida de este disco y de todos sus trabajos anteriores.

Este Uncommon Weather es un disco muy para estos días de primavera todavía con restricciones. Melodías perfectas y melancolía moderada.

jueves, 8 de abril de 2021

Kokoshca

 

Ayer conocí el segundo single del nuevo disco de Kokoshca que saldrá próximamente con Sonido Muchacho y que, la verdad, me tiene un poco desconcertado. En realidad, como en todos los trabajos de los navarros porque, si una cosa buena, tienen Kokoshca es que son capaces de reinventarse, no repetirse y hacer grandes canciones sin necesidad de encasillarse en un estilo concreto.

Yo los conocí con La Fuerza (imagino que como casi todo el mundo) y, desde entonces, siempre les he seguido porque me parecen muy buenos. En directo, los he visto un montón de veces y es una absoluta maravilla. Siempre me ha llamado la atención que no se hayan hecho mucho más famosos y que sigan en un círculo relativamente independiente, cuando tienen canciones que ya quisieran otras muchas bandas. 

Tal vez, su tendencia (supongo que natural) a no encasillarse ha hecho que su música suene dispar y eso no entra muy bien por los oídos del gran público. Sinceramente, y siendo un poquico egoísta, mejor para el resto porque seguimos disfrutando de su estilo y de su incorformismo que tan poco abundan en la música española.

Su sexto álbum parece que sigue esos mismos derroteros desconcertantes. Ya presentaron hace unas semanas Himno de España, una de esas canciones que los que no les conozcan no pueden entender a medio camino entre el flamenco, con esas palmas, los ritmos africanos y esas guitarras tan kraut. Sin desatender a una letra afilada, crítica y con mucho humor. Una auténtica maravilla.

Su segundo adelanto Regresando a la ciudad es, sin embargo, una de esas canciones de indie-pop sobresalientes que en todos los discos de Kokoshca aparecen. Con ciertos aires sixties, unos teclados tremendos, unas guitarras brillantes, unas castañuelas en el momento preciso y una melodía y un estribillo muy pop se han sacado una genialidad de la manga para hablar de reencuentros, nuevos intentos y desamor.

Y, ojo al vídeo, que me encanta y es pura sangre en el kebab asesino.

martes, 6 de abril de 2021

The Natvral


Martes 6 de abril de 2021, otro bando de la huerta que se nos escapa en Murcia por la pandemia. La verdad es que el año pasado en pleno confinamiento en casa fue mucho peor y que hoy, probablemente, quede a tomar una cerveza en grupo reducido y en terraza, eso sí, que una semana de Fiestas de Primavera no tengamos flores, desfiles, barracas, zarangollo u olor a pólvora se sigue haciendo raro.

Pero bueno, al menos con este discazo de The Natvral se nos pasará mejor el día. Ya hace un par de años que comenté el single que sacó Kip Berman, ex-cantante de The Pains of Being Pure At Heart, en su nuevo proyecto en solitario que es The Natvral. Incluso, creo recordar que Know me more, entró en un recopilatorio de Nebrija. El año pasado, además, estuve comentando el adelanto de este Tethers y que, probablemente, sea la mejor canción de todo el álbum y la que la abre a lo grande: Why Don't you come out anymore?

En realidad, este Tethers de The Natvral supone un gran cambio en la música (y en la vida) de Kip Berman porque abandonó Brooklyn para irse a vivir a las afueras y la paternidad le ha hecho replantearse sus propios tiempos. Y así lo canta durante todo el disco.

Musicalmente entronca con el rock americano de los años 70, así que canciones como Sun Blisters (suena a Like a Rolling Stone y tiene el vídeo-clip más bonito que he visto en años) o Sylvia, the Cup of Youth nos recuerden a Bob Dylan o Neil Young (esa Stay in the country es puro Young) es lo más normal del mundo, puesto que esas guitarras y, sobre todo, esos teclados son toda una maravilla y bien podrían haber salido de un disco de The Band.

Incluso, ese rock setentero se funde con guitarras más veloces y enérgicas melodías dejándonos, a mi juicio, lo mejor de este trabajo como en la apertura Why don't you come out anymore o la genial New Year's Night donde nos llega a la memoria la energía de Ezra Furman cuando a principios de la pasada década también se acercaba a estos sonidos setenteros, eso sí, fijándose en grupos algo más garajeros.

También hay un hueco para baladas más introvertidas (algo que destacó cuando sacó su primer single en este proyecto hará un par de años). Y así nos encontramos preciosas canciones donde su voz y su guitarra forman un bonito microcosmos: Tears of Gold, New Moon o la bonita Alone in London donde comienza más lento y la canción emerge in crescendo hacia un final más épico y contundente.

Tal vez se acabe colando en muchas listas de revistas y medios a finales de año, porque Tethers de The Natvral es gran disco. Sorprendente para los que amábamos la música de los Pains, pero esperado por los derroteros que ya habíamos escuchado. Eso sí, el álbum es un trabajo redondo donde no hay ninguna canción que falle y eso solo está al alcance de grandes talentos como el de Kip Berman.

jueves, 1 de abril de 2021

The Laughing Chimes

 

¿Puede dos hermanos adolescentes de Ohio haber hecho uno de los mejores discos de 2021? Vaya que si pueden. The Laughing Chimes aparecieron la semana pasada en mi vida gracias al blog de Don't Eat the Yellow Snow, pero pronto se empezaron a presentar en todas mis redes sociales: leí crónicas de este genial In this Town en blogs que suelo seguir como janglepophub o en las redes sociales de Pretty Olivia Records que va a editar su álbum en España, lo cual es una muy buena noticia para hacernos con él con mayor facilidad.

El tema es que Evan y Quinn Seurkamp son The Laughing Chimes y viven en Ohio en 2021, pero bien podrían haber salido de la escena jangle de finales de los 80 en Nueva York, Reino Unido o en Nueva Zelanda. De hecho, sus canciones tienen un gran influencia por este tipo de sonidos: los primeros REM, bandas Flying Nun como The Bats o The Chills o, incluso, bandas británicas asociadas a Creation Records como The Loft o The Weather Profets. Hay un poco de todos.

En realidad, a mí, lo primero que me vino a la cabeza en cuanto a sonido fue el discos del año pasado de Smokescreens, que evidentemente también bebe de estas fuentes del jangle-pop y el indie-pop de los 80 y 90. De hecho, me parecen, tanto el A strange dream de Smokescreens como este In this Town de The Laughing Chimes, dos discos soberbios que no desmerecen en absoluto ese sonido y que se disfrutan un montón.

In This Town empieza muy fuerte con algunos de los mejores cortes al inicio. Por ejemplo: mis preferidas Your Paisley Rug y Try to change my mind que suenan muchísimo a las guitarras de los primeros The Bats. Este sonido jangle de guitarras veloces aparece más durante el disco como en la más pausada Starlings, con la que abren, o en cortes como First Street, con esas guitarras iniciales que me recuerdan tanto a los REM de los ochenta, o Houses Painted White, que suena mucho a The Loft. Incluso ese final con las guitarras y pianos de Back to my House tiene ese ritmo acelerado que tan bien le sienta a esta música.

Otros cortes del disco suenan un poco más perezosos, con brillantes guitarras, pero metiendo algo de pausa a su ritmo. Algo que, en mi cabeza, suena más a The Chills como en Guess You'll Never be the same, In this Town o Crickets, algo que también hicieron a las mil maravillas Smokescreens.

La verdad es que cuesta cree que dos chicos tan jóvenes tienen tan buen gusto y tanto talento a la hora de hacer canciones, pero el caso es que In This Town de The Laughing Chimes es un gran trabajo y será, seguramente, uno de los mejores de este 2021.

viernes, 26 de marzo de 2021

Bart & Friends

Creo que hasta el martes de esta semana había vivido completamente ajeno a la música de Bart & Friends. Muy mal por mi parte ya que Bart Cummings que lidera este proyecto desde Melbourne, fue miembro de un grupazo como The Saphiros y viene haciendo discos como Bart & Friends desde 2010 aunque, eso sí, sin mucha continuidad por lo que no es fácil seguirles la pista.

De hecho, yo no conocía este proyecto y lo he conocido ya que su nuevo mini-LP de 10" lo va a editar uno de mis sellos independientes favoritos Kleine Untergrund Schallplatten que últimamente ha sacado trabajos maravillosos como los de Love,Burns, Jetstream Pony o Pale Lights.

Pero, volviendo a Bart & Friends han editado este mes de marzo un nuevo mini-LP titulado Tomie Wild Thymes y del que yo solo he conocido dos canciones (lo siento pero no está completo en ninguna plataforma) pero que son maravillosas.

La primera, All the Stage belongs to you es un corte de pop lento y ensoñador que, de entrada, me recordaba a las canciones que este año han sacado Still Corners, pero que tiene unos detalles de indie-pop muy interesantes que la convierten en algo así como un cruce entre Yo La Tengo y Felt. Destaca la voz de Pam Berry que fue compañera de Bart en The Saphiros, pero que sobre todo os sonará por haber sido la cantante de los míticos Black Tambourine, una de las primeras bandas que editaron Slumberland a finales de los 80 e inicios de los 90. Pero ojo, Bart & Friends no son solo Bart y Pam, en este proyecto hay más pesos pesados como Mark Monnone (que lo hemos comentado alguna vez con su proyecto Monnone Alone) y su compañero Louis Richter de los míticos The Lucksmiths o Scott Stevens de The Zebras. Incluso, para rematar, uno de los mejores detalles de este corte es esa maravillosa trompeta que entra a mita de canción y que es obra del genial Gary Olson.

       
Con esta plantilla entre tus "friends" la verdad es que la música de Bart Cummings solo puede salir ganando. Y eso sucede en la maravillosa It's not your Fault, la última canción que han compartido de este trabajo. Un precioso corte de indie-pop clásico que bebe de otras bandas oceánicas como The Go-Betweens o The Bats y que, a mí, me ha recordado a las canciones redondas que han sacado Love,Burns.


martes, 23 de marzo de 2021

Real Numbers

 Brighter Then, el nuevo EP de Real Numbers es uno de los trabajos que más me apetecía comentar desde hacía tiempo. Aunque ya metí el año pasado el corte homónimo en la recopilación de Nebrija Records, creo que en el primer volumen de este año volverá a entrar alguna de sus canciones.

La banda de Minneapolis ya apareció por el blog en 2016 cuando comenté su maravilloso trabajo Wordless Wonder que bien sonaba a grupos como Television Personalities o The Jam, con guitarras sencillas pero muy rabiosas y ritmos frenéticos que era adictivos. Ese power-pop acelerado ha cambiado mucho en estos 5 años de ausencia y es que ahora este EP nos muestra una faceta distinta y que está muy relacionada con la escena indie-pop británica de Sarah Records en los primeros 90 y el jangle-pop relajado de los primeros 70. Una buena mezcla.

Brighter Then y Darling tiran de guitarras jangle y ritmos más acelerados que me ha recordado un poco a las canciones de The Lodger (hace poco escuché el nuevo álbum que han sacado este año) y esa influencia setentera.

En Old Cross y en In the End están más melancólicos y se acercan algo más al sello Sarah Records y a grupos como Brighter o The Field Mice. Incluso, he leído en janglepophub que In the End tiene cierto aire a los Stone Roses de Sally Cinnamon y creo que tienen bastante razón.

Al final, el trabajo se cierra con otra versión de Brighter Then (reprise) donde las guitarras suenan más acústicas, el teclado tiene más presencia y las voces cambian bastante con respecto a la versión final que lanzaron como single. En definitiva, meter dos veces el mismo corte pero distinto se justifica porque es la mejor canción del disco y el tema que le da título. De hecho, en esta última versión a mí me vuelven a recordar a TV Personalities y es algo que me encanta.

lunes, 22 de marzo de 2021

Wurld Series

 

Cuando leo que una banda es de Christchurch (Nueva Zelanda) no puedo evitar pensar en The Bats, una de mis bandas favoritas y una de las que mejor exponen el indie-pop que surgió en el sello Flying Nun.

Así que, cuando desde Meritorio Records se lanzó el primer single de Wurld Series, ese fue mi primer pensamiento. Además, Supplication, el primer corte que escuché de este genial What's growing, era un delicado corte de indie-pop de guitarras calmadas y aires jangle, muy de los últimos discos de The Bats o de las bonitas canciones de Tony Molina. De hecho, es una de mis canciones favoritas de este 2021.

Eso sí, escuchar What's growing entero ha hecho que cambie mucho mi percepción sobre la música de Wurld Series, ya que los neozelandeses nos suben en una montaña rusa con cortes guitarreros y veloces y otras canciones lentas y tranquilas. La mayoría alrededor de 1 o 2 minutos, así que además se te pasa volando el trabajo.

 De hecho, lo primero que me ha venido a la cabeza es la música de Pavement, que también hacía discos así. Entre los cortes más tranquilos, además de la maravillosa Supplication, también destacan otras como Moaning future times,To the recruiter officer, World beating system o la genial y delicada Growing (for now).

Pero este trabajo, como digo, tiene esa otra vertiente más visceral y guitarrera donde la música se desborda y las influencias del indie-rock de los 90 (Built to spill, Dinosaur Jr.) salen a relucir. Así tenemos cortes tremendos como Grey men, Moved in, Eliminator o Nap Gate.

En menos de media hora Wurld Series nos dejan clavados con un trabajo excelente que, a partes iguales, te recarga de energía y te relaja. Un gran trabajo, desde luego.