En realidad, yo lo conocí ayer gracias a que lo compartió un amigo por twitter (que me perdone, porque ahora no me acuerdo de quien fue), pero desde ayer lo he estado escuchando bastante. Este disco de The Goods es, a decir verdad, el segundo porque el año pasado sacaron su debut que fue bastante bien recibido pero a mí me pasó bastante desapercibido.
No está mal que nos sumemos a su ola de indie-pop sesentero, aunque sea su segundo trabajo. De hecho, en las primeras escuchas, el sonido de este grupo establecido en Oakland, liderado por Rob Good, y que editan DandyBoy Records, os recordará influencias de The Beatles, The Beach Boys, Brian Wilson o Small Faces.
De hecho, la preciosa apertura Lazy recuerda mucho a esa psicodelia sesentera de los Small Faces que también están haciendo ahora bandas como Sharp Pins o Mod Lang. Eso también ocurre, por ejemplo, en las más lentas Punchbowl o Sleepytime.
Eso sí, la más jangle Love You More sí recuerda más a The Beach Boys o al actual sonido de The Lemon Twigs. Es algo que encontramos a lo largo de todo el disco como en Don't worry, Make it o en Dare Me, que es una maravilla y que también me ha recordado a las canciones de sus vecinos The Telephone Numbers.
Es cierto que The Goods no solo se fijan en la British Invasion de los 60 y el jangle-pop de los 70. Por ejemplo, canciones como Minor Key, Driving o Summer's Almost Gone (el single que avanzaron) se van hacia un power-pop melódico muy de los 90 y que, en realidad, podría entrar en cualquier disco de Teenage Fanclub o, de grupos más actuales como The Boys with the Perpetual Nervousness.
Seguramente este disco de The Goods se vaya al podio de lo mejor de 2026 por su frescura, sus guitarras, sus melodías y por recoger influencias tan interesantes. Me encanta.






