jueves, 26 de marzo de 2020

Waxahatchee

Resultado de imagen de waxahatcheeCreo que desde que comencé con el blog no he fallado a ninguno de los lanzamientos de Waxahatchee. Y es que, Katie Crutchfield, ha ido enlazando trabajos de una calidad indiscutible y, lo que es casi más difícil, sin acomodarse a un sonido y quedar atrapada en él.

Saint Cloud es el nuevo álbum de la de Philadelphia y es otra pequeña vuelta de tuerca en su carrera ya que, por primera vez, se despega de sus guitarras rockeras que bebía de la influencia de los grupos indie-rock de los 90, y se decanta por un disco más tranquilo donde las guitarras acústicas, el folk y las melodías jangle son la base del trabajo: eso es perfectamente audible en cortes como The Eye, Witches o la absolutamente sobresaliente Can't do much, que fue el single que adelantó hace un par de semanas y que ya me pareció entonces que era una de las mejores canciones que nunca había hecho.

De vez en cuando pisa un poco (vale, un poquito solo) el acelerador y le salen cortes tremendos y adictivos como la genial War o Hell, en la primera reaparecen esas guitarras más rockeras (por poco tiempo) y la segunda tira de un jangle-pop que recuerda a bandas de los 70.

Al ser, Saint Cloud, un disco ya de por sí más lento y acústico parece que las baladas pasan desapercibidas, pero solo hay que darle un par de escuchas al disco para comprobar que Waxahatchee sabe hacer también grandes temas cuando baja revoluciones: ahí está la bonita Arkadelphia para recordárnoslo.

De vez en cuando, poder escuchar discos que nos llenan de tranquilidad y paz ayuda mucho, y más en estos días de cuarentena y confinamiento.

martes, 24 de marzo de 2020

Go Get Mum

La banda australiana Go Get Mum están siendo, de momento, la mejor sorpresa del año, y es que su álbum Ok Now What es de lo que más estoy escuchando en estos 11 días de cuarentena.

La escena de indie-pop que ha surgido en Australia y Nueva Zelanda en el último lustro está dando muchísimo de sí. No por la cantidad de bandas que han surgido, si no, por la enorme calidad de los grupos y de sus canciones. Igual que en los 2000 la escena escandinava reinó en el indie-pop internacional (Sambassadeur, Lacrosse, etc.), en el final de los 10 y principios de los 20 es la escena de Oceanía la que está asomando la cabeza: The Goon Sax, House Deposit, Twerps, Boomgates, Dick Diver, etc.

Desde luego, bandas como Go Get Mum tenían un buen espejo donde mirarse y es que el indie-pop de los 80 estuvo muy influido por bandas como The CleanThe Go-Betweens o las del sello Flying Nun como The Chills, The Bats, Look blue go purple o The Verlains, así que no es de extrañar que esta nueva hornada haga álbumes de tanta calidad.

Ok Now What es, en realidad, un mini-álbum ya que contiene 6 canciones. Pero menudo nivel. Empieza y acaba con dos medios tiempos guitarreros y perezosos, Veggie Meals y We don't mind, que se ajustan muy bien a lo que hacen grupos como The Goon Sax, por ejemplo.

Entre medias Go Get Mum, nos deja lo mejor de este trabajo: tres cortes guitarreros que beben directamente de la mejor época de The Bats como en la tremenda Moving Day o en la bonita Freeman donde la voz femenina nos aporta otro sonido más cálido del grupo y que me ha recordado a esas canciones geniales de The Popguns. Pero, entre ellas sobresale Adelaide, el corte que me llevó a conocerlos y donde comienzan con misterio pero pronto rompen en guitarras y una melodía pop tremenda. El freno solo lo pisan en Timing's off, la única balada de este trabajo, pero que también suena genial.

Todo un trabajazo de los de Melbourne y que será de lo más destacado de este año.

domingo, 22 de marzo de 2020

Close Lobsters

Resultado de imagen de Close Lobsters bandLo que llevamos de año no está siendo para tirar cohetes si hablamos de discos, un par de trabajos interesantes como el de En Attendant Anna, algunos que prometen ser muy buenos como el futuro de Peel Dream Magazine, algunos buenos EPs como el de Jeanines y un par de buenos discos como el de Girlatones que comenté el otro día. Pero, desde hace cosa de tres o cuatro semanas (lo siento he perdido un poco la noción del paso del tiempo en este confinamiento) estoy absolutamente abducido con el nuevo álbum de Close Lobsters.

De momento, es el trabajo que más me ha gustado en lo que va de año y, con mucha diferencia, el que más estoy escuchando estos 9 días aislado en casa.

Post Neo Anti: Arte Povera in the Forest of Symbols es un título bastante largo y extravagante, lo suficiente como para que la gente lo pase de largo. Error. Close Lobsters fue una de las mejores bandas de indie-pop a finales de los 80, vivió su apogeo en la era del C86 con su single Going to heaven to see if it rains, pero tras dos discos en el 87 y el 89 cerraron un ciclo habiéndose codeado con grupos como One thousand violins, The Pastels o The Flatmates.

En 2009, veinte años después retornaron con nuevo trabajo y 11 después nos dejan su cuarto álbum en 33 años. Y, sinceramente, es un trabajo excelente.

Su sonido es mucho menos guitarrero y fresco, han reposado su vertiente punk y les ha salido el disco perfecto. Desde el inicio nos dejan con la boca abierta con esos dos cortes que son All compasses go wild y The absent guest (no things no there) donde recuerdan mucho a bandas como The Church o The Jesus & Mary Chain en su Darklands. Este pop con mayúsculas es lo que más aparece en este álbum y, además de las citadas, también nos dejan cortes sobresalientes como Godless, New York City Space y, mi preferida de este disco, Under London Skies, donde los escoceses nos traen los recuerdos de grupos como The Bats o The June Brides.

Pero, no todo es madurez y sosiego en este trabajo. También nos dejan un par de cortes guitarreros y que nos recuerdan a su época C86 como la genial Bird Free y, sobre todo, Johnnie donde sus guitarras rugen como en los mejores momentos del George Best de The Wedding Present. Incluso, tiran de esos momentos de finales de los 80 en la destacada Let the days drift away, donde suenan a Primal Scream por los cuatro costados.

Sin duda alguna, Close Lobsters van a tener un papel destacado en la mayoría de listas de los discos del año cuando llegue diciembre. Bueno, tal vez no, pero será un error porque lo merecen mucho.

viernes, 20 de marzo de 2020

Girlatones

ImageDesde el mes de enero estoy deseando escuchar completo el nuevo disco de los australianos Girlatones. Y es que los singles que avanzaron me encantaron y su música enérgica entre el power-pop de los setenta y el jangle de The Byrds, me lleva loco.

Horn if you're Honky es el título que el dúo de Melbourne ha puesto a este trabajo editado por Lost & Lonesome en Australia y por Meritorio Records en España.

El álbum empieza espectacular con One chord too many y Respond to love, los primeros cortes donde se acercan a The Byrds, aunque no son los únicos, de hecho es lo que más destaca en este disco y ahí están la muy folk 2 young to forget y la genial pero más lenta To sing donde entran en juego los violines para crear una canción tremenda de indie-folk que me ha recordado mucho al disco de U.S. Highball del año pasado.

En su faceta más power-popera, tiran de influencias seventies como The Cars o Big Star, algo que se percibe en las geniales, Saddest synth con ese teclado increíble, Can't complain o en la adictiva Pop Stars que quizás sea el corte más instantáneo de este trabajo.

Pocas veces pisan el pedal del freno, pero cuando lo hacen les salen la juguetona Outside of ourselves con su piano, o esa maravillosa Get to the end que bien podría ser una de las baladas de John Lennon en Imagine, con sus pianos, sus coros y sus falsetes bien agudos.

Jesse Williams y Leah Senior, Girlatones, han hecho probablemente uno de los discos del año, así sin despeinarse y con un talento arrollador. Bravo por ellos!

martes, 17 de marzo de 2020

Ducks Unlimited

Resultado de imagen de Ducks Unlimited band
Parece que esta semana de confinamiento me está sirviendo para descubrir algunos discos del pasado 2019 que se me pasaron por completo, como el single de Failed Flowers o este magnífico EP de los canadienses Ducks Unlimited.

Son cuatro temas de mucho nivel, donde las guitarras de ritmos jangle acercan a la banda de Toronto a los riffs de The Smiths, como sucede en Gleaming Spires o en Annie Forever. Sin embargo, para mí, lo mejor es cuando se acercan a las guitarras C86 de grupos como The Pastels, que les sale genial en Get Bleak, pero sobre todo en Anhedonia con la que cierran el EP.

Toda una sorpresa que descubrí ayer gracias al blog de Austin Town Hall.

lunes, 16 de marzo de 2020

Mammoth Penguins

¿Cómo puede haber discos de grupos que me gustan y de los que no sepa nada en casi un año? Eso me ha pasado con este There's no fight we can't both win de Mammoth Penguin, el grupo de la genial Emma Kupa, que salió en abril de 2019 y yo he redescubierto esta semana.

Mammoth Penguins vuelve a la carga tras su anterior disco de 2017, un disco conceptual que no me dijo gran cosa, y de aquel genial Hide and Seek de 2015 que salió en la maravillosa y desaparecida Fortuna Pop.

En este álbum, el trío de Cambridge, está especialmente guitarrero e inspirado, algo que ya demuestran en los dos primeros temas: Closure y Dick Move que tienen toda la energía guitarrera de de las bandas de twee-punk como Tiger Trap o las canciones cañeras de Talulah Gosh, pero que nunca descuidan una buena melodía como en la final You just carry on en Cold and lonely place o en I wanna, que fue el primer single adelantado de este álbum y la canción que a mí más me gusta.

En los temas un poco más pausados tiran de un indie-pop más en línea con grupos como Heavenly y la amplia nómina de grupos Fortuna Pop, algo que podemos encontrar en temas como There is so much more, Put it all on youLet yourself be que recuerda en algo a canciones de nuevas cantantes actuales como Courtney Barnett, pero con un final increíble lleno de guitarras sucias, ruido y distorsión. 

La verdad es que antes he dicho lo de "redescubierto" porque al bajarme el disco esta semana me dí cuenta que ya lo había visto anunciado el año pasado en el bandcamp de Fika Recordings, pero se ve que, como el anterior disco no me dijo mucho, pues no le concedí el beneficio de la duda. Mal hecho, porque este álbum de Mammoth Penguins está muy bien.

sábado, 14 de marzo de 2020

Best Coast

Resultado de imagen de best coast always tomorrow bandcampEn 2010 Best Coast fueron toda una sorpresa para mí. Su mezcla de indie-rock y pop-punk era toda una apuesta de recuperación de la música de Weezer en los 90 y Blink 182 en los 00.

Ya, no son ninguna novedad, y no han inventado la pólvora, pero aunque hayan tenido altibajos, han seguido haciendo muy buenas canciones. Este 2020 sale a la luz su álbum Always Tomorrow y es como si fuera un buen resumen de toda su carrera: altibajos y pop-punk californiano.

Lo mejor de Always Tomorrow está al inicio con Different Light, el corte que abre el disco. Y es que la banda de Bethany Cosentino se ha marcado todo un temazo de guitarras potentes y coros Phil Spector que me recuerda mucho a los momentos más punks de Dum Dum Girls.

Lejos de quedarse ahí, Best Coast continúan con Everything has changed, un corte donde tiran de Weezer y el pop-punk marca de la casa. Es el mejor corte en este sentido que, además, son los que más abundan en el disco aunque aportan bien poco: Make it last, Wreckage o Master of my own mind.

Cuando pisan un poco el freno les salen canciones un poco reguleras como la final Used to be, algo mejores como True o la muy comercial y que me ha recordado en algo a los Blondie más mainstream For the first time.

La verdad es que Best Coast han hecho en este álbum lo que siempre han hecho y, aunque el disco tiene de todo, aunque sea por esas dos primeras canciones merece la pena que lo comente en el blog.