jueves, 21 de mayo de 2020

Matt Berninger

Matt Berninger Of The National Reveals Title Track To Solo Album ...A principios de esta semana me enteré, por varios medios musicales, que Matt Berninger, el cantante de The National iba a sacar en otoño un disco en solitario: Serpentine Prison. No es el primer proyecto paralelo que tiene, ya sacó un disco bastante extraño con EL VY hace unos años, que no estaba nada mal. Incluso el resto de miembros de la banda de Ohio ha tenido otros proyectos de lo más interesantes, pero ahora Berninger se lanza a la piscina bajo su propio nombre.

Solo conocemos Serpentine Prison, el primer corte del nuevo álbum, y he de decir que es una auténtica maravilla. Suena a las canciones más reposadas de The National: England, Fake Empire, etc. y no ha rastro de guitarrazos o de la batería asincopada que tanto caracterizan a la banda de Berninger. En este corte, la producción es perfecta y, cuando digo perfecta, es puto perfecta: las guitarras acústicas dejan todo el protagonismo a la voz de Matt Berninger, como debe ser puesto que es su punto fuerte, pero conforme la canción va creciendo van entrando en el momento preciso unas trompetas o unos teclados sin otra pretensión que redondear un tema tremendo.

Ojalá que el disco vaya por estos derroteros, porque ese tipo de canciones ya me gustaban en su banda y, ahora, las puede explotar con toda autonomía.

miércoles, 20 de mayo de 2020

Jetstream Pony

Jetstream Pony Photos (5 of 6) | Last.fmDurante el mes de enero, comentaba el primer single que avanzaban Jetstream Pony de su nuevo álbum homónimo desde Brigton: I close my eyes. En realidad, este disco es el primer LP que sacan, aunque desde 2017 vienen mandando señales en forma de singles y EP's que nos han ido poniendo los dientes largos.

Jetstream Pony está formado por Beth Arzy y Shaun Charman, que forman y han formado parte de bandas como The Wedding Present, The Fireworks, The Popguns o The Luxemburg Signal. Palabras mayores en el ámbito del indie-pop de los últimos 30 años.

En Jetstream Pony encontramos mucho de ese indie-pop C86 y de sus guitarras sucias, pero todo pasado por el mix del post-punk y la obscuridad del dream-pop: Half an idea, I close my eyes, Mitte o I think I'm ready to let you go son buenos ejemplos de este pop sobresaliente donde la música post-punk sobrevuela.

Desde luego, es una de las propuestas indie-pop más destacadas en este extraño 2020 y de las pocas que son capaces de encontrar su propio camino y sonido. Supongo que la larga experiencia de los miembros de la banda juega a su favor.

En cortes como Spoke too soon,Trapped in Amber The very eyes of night se acercan un poco más al pop guitarrero de grupos como los brasileños The Tamborines, que también se mueven en esos parámetros de guitarras C86 y voces dreamy. La verdad es que estos cortes suenan geniales y son de los mejor de este álbum. Incluso, cuando se acercan al indie-pop más evidente de Heavenly o The Shop Assistants, como hacen en Gone to ground o Outside en están de lo más acertados.

Aunque, en realidad se publica dentro de 2 días, ya lo han colgado en su bandcamp y lo podemos escuchar completo. Gracias, porque es un discazo que me está encantando y llevo ya 2 días poniéndomelo sin parar.


martes, 19 de mayo de 2020

MAITA

Hasta esta mañana, nada sabía yo sobre MAITA, la artista de Portland que esta semana sacó su primer LP: Best Wishes.

Leyendo una reseña en el blog de exystence he llegado a ella, y me ha podido la curiosidad. Y, bendita curiosidad. MAITA podría entrar en ese círculo de indie-rock con aires noventeros que está viviendo un 'boom' en los últimos 5 años. De hecho, a mí, lo primero que me ha venido a la cabeza es la música de Mitski.

En Best Wishes, la cantante americana, se mueve entre dos aguas: las canciones guitarreras a boca jarro como A beast, Perfect Heart o Can't blame a kid, donde su música se va hacia la potencia de Sleater-Kinney o la crudeza de The Breeders.

Pero, también existe otra faceta más reposada, que es la que mejor se le da, en mi opinión, y donde le salen temas como Broken Down Boys, I'm afraid of everything, Boy o Japanese WaitressEn estos cortes es donde aparece la rabia hacia estos tiempos: trabajos de mierda para los que uno no ha estudiado, bajos salarios y postureo en internet. Sinceramente, creo que este tipo de cortes, con cierto tono épico y guitarras contenidas, donde destacan Best wishes, XO, hugs and kisses, Goodbay o Pay to Play, por ejemplo, deberían ser lo más destacado de este trabajo, ya que es donde está más notable.

Es un disco interesante, para ser su primer trabajo y, si sigue esta línea, seguro que estará en disposición de hacerse enorme en los próximo años.


viernes, 15 de mayo de 2020

The Beths

The Beths Feed Hungry Ears at The Bootleg | amadeusHace un par de años, en 2018, Future Me Hates Me el primer álbum de los neozelandeses The Beths se convirtió en una de las mejores sorpresas del año y, por lo que parece, los de Auckland están dispuestos a repetir con su segundo trabajo Jump Rope Gazers que saldrá en julio de este año.

De momento, conocemos solo los dos singles que han avanzado, pero son dos buenos pepinazos de punk-pop, de hecho, escuchando I'm not getting excited, grupos como Martha o The Spook School te vienen a la cabeza, ya que nunca pierden de vista ese punto pop sobre el que pivota su música. Lo mismo sucede con el primer single que ya sacaron hace dos o tres meses, Dying to believe, que no tiene esa potencia desgarradora, pero donde están más acertados en el estribillo y esas guitarras suenan un poco a los primeros The Strokes o los actuales trabajos de Best Coast.

Espero que el disco siga esta línea, porque será señal de que les ha salido un discazo a The Beths y que ojalá pronto se puedan pasear por muchos festivales y que les veamos en directo (al menos los que no les pudimos ver en el Primavera Sound del año pasado).




lunes, 11 de mayo de 2020

Devon Wiliams

Devon Williams Photos (8 of 11) | Last.fmLlevo ya casi dos semanas, desde que salió el 1 de mayo, el A tear in the fabric de Devon Williams y, la verdad, es que mi crónica hubiera sido muy distinta si la hubiera hecho solo en las primeras escuchas. Al principio me pareció un disco muy complejo y donde se tocaban demasiados palos, no lo veía muy coherente y, reconozco, que me costó muchísimo entrar en él. Pero, ay, una vez que va creciendo y lo vas oyendo detenidamente, Devon Williams se hace enorme en los altavoces y te das cuenta que será uno de los mejores discos pop de este año.

No esperéis aquí un disco de melodías redondas, estribillos pegadizos y guitarras cristalinas. No, no es un disco para el mainstream. Yo había escuchado ya A tear in the fabric, el tema homónimo que fue el primer sencillo que sacaron. Un corte de pop contenido entre el power-pop y la new wave de los 80. Algo así como la música etérea que hicieron The Cars en los ochenta. Es una de las mejores canciones del álbum, sin duda, pero hay detalles que llaman la atención: los efectos de producción, la slide-guitar tan típica de la música americana rock y country de los setenta y un sampler final de "No more Rock and Roll", ese clásico rockero al piano de los 70 que hizo Clifford T. Ward.

Pero si este corte tiene tantos matices, imaginaos el disco completo. De hecho, me llamó mucho la atención la apertura con Followed me back, donde comienzan con un tema obscuro que se acerca al post-punk de los ochenta de bandas como Echo & The Bunnymen, algo que se repite durante todo el álbum en otros cortes geniales como Snake in the grass o Borderline, otro de los momentos fuertes de este trabajo.

Sin embargo, lo que más abundan son los cortes de indie-pop con sabor a new wave y ahí es donde saca Devon Williams todo su talento a relucir: voces, coros, guitarras y pedales y unos teclados muy ochenteros: Out of time es tremenda y nos vuelve a dejar esos detalles new wave, igual que en In Babylon donde nos sorprenden de nuevo con ese slide-guitar tan country que te deja con la cara a cuadros. Incluso, al final del trabajo, Slow Motion y Circus World (el segundo single del disco) también están a un nivel altísimo.

Si ya es un disco con muchísimos detalles, pop mayúsculo y teclados ensoñadores, todavía es capaz de dar una vuelta de tuerca más en Domesticated, donde aparece el tema más lento del trabajo y donde suena a los Destroyer de Kaputt. Una maravilla de pop y ritmos de jazz, donde entra en juego un saxofón impresionante.

Desde luego, A tear in the Fabric, es una montaña rusa que no te puede dejar indiferente en ningún momento. Ya os digo que no es un disco nada comercial y que, de entrada, cuesta hacerse con él ... pero cuando empieza a hacerse grande ya es irreversible: es un pedazo de disco.

https://devonwilliams.bandcamp.com/album/a-tear-in-the-fabric 


viernes, 8 de mayo de 2020

Pale Lights

Hace ya un tiempo que Slumberland anunció que sus dos próximos singles del 30º aniversario serían los de Pale Lights y los de Odd Hope. El segundo, pura clase de power-pop ya lo comenté aquí, y ahora vengo con You and I de Pale Lights.

Lo podría haber hecho antes, pero estaba esperando a poder oír también la cara B. La banda de Nueva York, liderada por Phil Sutton (ex-batería de Comet Gain), es una de mis favoritas desde hace años y, quizás, sea la mejor representante del indie-pop de los 80 que hay ahora mismo sobre los escenarios.

Sus álbums y EP's son una maravilla por si alguien quiere recuperar el tiempo perdido (está todo comentado en el blog en los últimos años, así que podéis usar el buscador), pero con este You and I creo que han dado un puñetazo encima de la mesa y han sacado un tema digno de los mejores June Brides (me encanta el momento en el que entra en juego la trompeta). Debería ser obligatorio que estuviera en todos los recopilatorios de lo "the best of ... this shit year 2020".

La cara B, Say you'll be the one, es otro gran tema, de esos que nos recuerda que el pop de The Go-Betweens marcó un antes y un después en la historia de la música.


martes, 5 de mayo de 2020

Happyness

Este fin de semana pasado, me llevé la alegría de conocer el nuevo trabajo de los londinenses Happyness, Floatr. Y es que, no sé por qué, pensaba que esta banda ya se había disuelto. Bueno, en realidad es que llevaban 3 años sin sacar nada nuevo y yo los echaba de menos, porque su anterior trabajo fue de lo mejor de 2017 y, especialmente, el EP que habían sacado antes de ese disco.

Ahora me entero por exystence.net que en este tiempo Happyness sufrió algún cambio, y la marcha de uno de los miembros ha supuesto la entrada de otro nuevo que, previamente, estaba en Yuck. Increíble. Cuando lo leí no daba crédito. En mi cabeza estas dos bandas compartían ser de Londres y hacer una música muy distinta a todo lo que sale de las islas, con unas influencias indie-rock lof-fi americana muy clara. Yo no sabía ni que se conocían, pero mira, resulta que hasta comparten miembros.

Floatr, el nuevo trabajo de Happyness, es un poco más lo-fi y no tiene hits de pegada instantánea como en el anterior trabajo, pero aún así, puedo decir después de 3 días escuchándolo mucho, que es un gran disco y que, en realidad, aparecen casi todas sus características antes o después.

El inicio es un poco más lento de lo normal y se olvidan de su lado guitarrero. En When I'm far away (From you) o Title track tiran de lo-fi, guitarras tranquilas y teclados y se acercan un poco a lo que ha hecho Spiritualized en sus últimos trabajos.

Las garras reaparecen con crudas y sucias guitarras en Vegetable, que recuerda a los mejores momentos del primer disco de Yuck pero donde entra en juego un sintetizador en el momento preciso, y también en What Isn't Nurture? que es una de las mejores del disco con su delicado estribillo (es la que más me ha recordado al anterior disco). En estas canciones saben conjugar perfectamente momentos de intensidad rockera con momentos donde la canción se detiene y la voz toma todo el protagonismo junto a las guitarras acústicas.

Este estilo me recuerda mucho a bandas como Pavement o Dinousaur Jr. que también hacen estas "paradinhas" (lamento el símil futbolero, jeje) en sus temas que crean juegos de intensidad de lo más interesantes. En este sentido, destacan cortes como Undone u Ouch (Yup) que también son de lo mejorcito y donde las guitarras y las melodías encajan genial.

El final del disco es también tranquilo, como el inicio, sin embargo, el tema que más me ha sorprendido es Bothsidesing, porque es donde entran las principales novedades y es que no le temen a la entrada más evidente de teclados y sintetizadores y nos dejan un corte algo más movido que, en realidad, no pega nada con todo el trabajo, pero que igual es señal de un nuevo camino. Empieza lento y sucio y, de repente, despierta y se transforma en un corte que va de guitarras space-rock a una batería de raigambre funk. Ojalá que las grandes canciones de rock que hacen no se les olviden.

Para mí, saber que Happyness siguen trabajando y sacando canciones tan maravillosas es una alegría enorme, dentro de estos días de aislamiento y cuarentena.