lunes, 21 de septiembre de 2026

This is Lorelei

El caso de This is Lorelei es bastante curioso. Si habéis seguido el blog, sabréis que desde hace unos años se ha convertido en un artista al que sigo mucho. Eso sí, conocí la música (y el talento) de Nate Amos gracias a su otra banda, Water From Your Eyes, que también me encanta y a la que pude ver teloneando a Interpol hace unos años y que me dejó flipando con su directo.

A partir de 2024 empecé a escuchar a This is Lorelei que, desde entonces, ha sacado dos discos y este The Singer in my band que es su tercero. Desde luego, es un torrente creativo y le salen las canciones solas. De hecho, por pura curiosidad, me he metido en spotify y he buscado su discografía completa: tiene 11 discos colgados y el más antiguo desde 2012... Yo, lógicamente, solo conozco los 3 últimos que son maravillosos, aunque este último que traigo hoy, es el primero en el que lanza su carrera de forma más o menos definitiva ya que lo va a sacar con Matador Records y ya va a tener una distribución mucho mayor y más visibilidad. Ojalá le vaya genial.

Este The Singer in my Band sigue la línea de sus predecesores, es decir: es un disco inclasificable en un estilo. Amos juega con los sonidos que le gustan y le van saliendo canciones. Cada canción es de su padre y de su madre.

Hay cortes, algunos de los más destacados, donde This is Lorelei pone su mira en el rock americano y sonidos algo más folk y ahí acierta de pleno. Por ejemplo, la apertura con I will eat my heart in the morning light es una canción pop con aires folk que me encanta. Algo parecido sucede en I haven't seen my baby in quite a whileWatching Heaven Fall o The Singer in my band, el tema homónimo.

Luego hay canciones de puro pop que son una maravilla como Sailing (Your baby's down). Ojalá abundasen más.

Eso sí, también tenemos la otra cara de la moneda con Billy came back, una canción que me flipa y donde esos sonidos tan americanos se van hacia el lado más oscuro y esquivo. Este lado siempre me ha parecido de lo más interesante pero en este disco lo explota poco, tal vez la final Don't yoy cry in Lonesomeness.

En este álbum, This is Lorelei se olvida un poco de los sintetizadores que tan bien le funcionaron en los anteriores discos y se centra más en las guitarras. Así, nos encontramos con The Kid in the crown, el single que adelantaron y que, seguramente, sea la mejor del disco y donde las guitarras rugen un poco más acercandose a grupos como Wednesday o la carrera solista de MJ Lenderman, por ejemplo.

Este es un disco más guitarrero y con aires folk. Pero, This is Lorelei demuestra que sigue siendo capaz, sea el registro que sea, de dejarnos 3 o 4 canciones memorables. Ojalá siga así de libre toda la vida.

viernes, 18 de septiembre de 2026

The Tubs

Bueno, que se note que es viernes. Con lo que me gusta escuchar música los viernes, este cuatri tengo tantas horas de clase que es casi misión imposible. Pero bueno, hoy aunque sea a última hora, vengo con un disco y un grupo al que quiero mucho. The Tubs y su nuevo Hard Life.

El tercer álbum de los galeses, dignos herederos de Joanna Gruesome, es una auténtica maravilla. Tampoco es de extrañar porque los dos anteriores también lo son. Incluso, los dos discos de Ex-Vöid (la otra mitad de la herencia) también lo son.

Hard Life sigue los mismos derroteros de indie-rock y punk guitarrero de sus precedentes. La apertura Hard Life o la maravillosa Who's gonna love you now? son buen ejemplo de ese querencia por grupos como Husker Dü o Sugar. Ahí encontramos las más Dinosaur Jr. Heaven or London o Hell que también representan ese lado guitarrero. Eso sí, en la última y en otros temas como Now and Then se ven ciertas influencias northern soul al más puro estilo de Paul Weller con The Style Council.

Pero si de verdad hay algo que destaca en este Hard Life es que The Tubs apuesta por incorporar ritmos más folk a sus canciones. Eso ocurre en Stoop to me, la mejor del disco, porque contiene la perfecta entre melodía pop y aires folk. No es de extrañar ya que crearon el álbum en mitad de una gira por los Estados Unidos, así que la incorporación de vientos, violines y otros instrumentos es de lo más normal. Además, en otras canciones, como Didn't I say?, la final, As long as you leave o The way it goes pisan un poco el freno y nos dejan dos baladas folkies preciosas que entroncan con la música folk que Owen Williams escuchaba en casa de pequeño al ser su madre también cantante.

No sabría decir cuál de los tres álbumes de The Tubs me gusta más porque, de verdad, que es una de las grandes alegrías de los últimos años. Este es el mayor esfuerzo por buscar nuevos caminos y, la verdad, es que les ha salido perfecto. Una maravilla.

jueves, 17 de septiembre de 2026

Marcelo Criminal

Vaya un día lluvioso que tenemos hoy, aunque aquí no termina de caer... mientras que tenemos clases a medio gas, me encuentro con que Marcelo Criminal ha sacado nueva canción: Te lo dije.

Imagino que vendrá con nuevo disco dentro de poquito, de hecho, la semana que viene toca en La Yese con Casero y a ver qué tal las nuevas canciones. Esta Te lo dije es un poquito oscura y con una letra de muy mala baba. Me ha recordado a esas canciones de mala hostia de Los Planetas: no digas que no te lo advertí.

Sinceramente, una maravilla de tema.

miércoles, 9 de septiembre de 2026

Dinosaur Jr.

Hacía 5 años que no teníamos disco de Dinosaur Jr. y la semana pasada, o hace dos, salió There Near. La verdad es que no he tenido mucho tiempo para poder escucharlo en estas semanas y he ido sacando ratillos, pero he de decir que me gusta.

Medio en serio, medio en broma, el propio J Mascis define el sonido de la banda como Post-core power balladeering, jeje. Bueno, es verdad que tiene de todo, guitarras, rock, sonidos afilados, un bajo demoledor y una línea de batería machacona.

Lo más importante es que Dinosaur Jr. siguen sonando a Dinosaur Jr. y eso que llevan en pie (con idas y venidas) desde finales de los 80 y han sacado algunos de los mejores discos de indie-rock de los 90 en Estados Unidos. 

Several Got away abre el disco y fue el single presentación. Es un trallazo de guitarras, a lo Husker Dü, marca de la casa. Quizás lo mejor del disco y, desde luego, a la altura de sus mejores momentos. Pero es que el nivel es tan alto que canciones guitarreras como Take me with you o Clam Along también podrían haber entrado en sus trabajos de hace 30 años.

Incluso, cuando pisan el freno y se van hacia los medios tiempos (lo que ellos llaman baladas) están acertados. Read the book, un poco más power pop, me gusta, pero también las más lentas Walk me Back o Put it down están bien.

En definitiva, aunque los discos de Dinosaur Jr. se van casi alternando con los de J Mascis en solitario (quizás por eso no los echamos tanto de menos) siempre es una alegría tener canciones nuevas de los dinosaurios. Uno de los grandes grupos de mi vida.

martes, 8 de septiembre de 2026

Friko

Voy poco a poco poniendo el blog al día con las escuchas de agosto... aunque ayer escuché ya el últimos adelanto del nuevo disco de The Tubs y menudas ganas tengo ya de escucharlo completo.

Pero bueno, hoy vengo con Friko que, en realidad, el cuarteto de Chicago, sacó su álbum Something Worth Waiting For en abril. El caso es que recuerdo haber leído alguna buena crítica del disco en algún blog o alguna revista pero no le presté demasiada atención. Hasta que en Agosto lo compartieron en el blog italiano (me encanta) Memoria Pollaroid y ahí sí tuve tiempo para pararme a escucharlo. Después, al par de semanas, los trajeron como sustitutos al Canela y todo el mundo coincidió que fue uno de los mejores conciertos (no me extrañó nada).

Este trabajo tiene solo 9 canciones pero mucha mucha miga. Se abre a cañón con esa maravillosa Guess donde el noise-rock de Friko suena por momentos dulce y, por momentos, épico y potente. Con aires de la Velvet Underground pero sonando a Car Seat Headrest para que os hagáis una idea. Algo parecido ocurre en las más lentas CertaintyAlice que son unas baladas geniales que va ganando peso con los coros hasta ponerse épica al final.

Eso sí, Friko también nos dejan registros más rockeros. En realidad, es lo que más encontramos en cortes como Choo Choo. Por ejemplo, destaca esa Still Around donde sus guitarras suenan más afiladas y se acercan más al power-pop de los 70 de MC5 o New York Dolls y al garage dosmilero de gente como Ty Segall.

En la segunda mitad del disco las canciones son menos directas, hay menos guitarrazos y casi todas pasan de los 5 o 6 minutos.La bonita Hot Air Balloon es más pop, Seven Degrees y Something worth waiting for son dos bonitos cortes acústicos donde se van hacia el pop de los setenta, al más puro estilo DIY de los Sharp Pins, y la final Dear Bicycle es una balada al piano de más de seis minutos que sirve como epílogo a un disco genial.

Toda una sorpresa haber descubierto a Friko en este 2026, porque no son nuevos, pero la verdad es que para mí ha sido un verano de ir encontrándomelos por todos lados. Y eso es buena señal.

viernes, 4 de septiembre de 2026

Phoebe Bridgers

Aunque me suene un poco raro hasta a mí, tal vez este Lost Weekend de Phoebe Bridgers sea el disco que más he escuchado este verano. Y, no es que sea raro en sí mismo, pero es que tampoco había seguido muy de cerca la carrera de la cantante norteamericana. La conocí con Stranger in the Alps y luego con el bonito Punisher que hizo, pero a partir de ahí la fórmula me parecía un poco repetitiva y el disco posterior y los singles que fue sacando no me llamaron mucho la antención. Ahora ni siquiera recuerdo si he comentado por aquí los discos que ha hecho con boygenius junto a Lucy Dacus y Julien Baker.

Eso ha cambiado con este bonito Lost Weekend, sin tirar cohetes porque hay de todo, pero sí que tiene 3 o 4 canciones que son sobresalientes. Luego también hay algo de relleno como ese inicio extraño y robótico con The Outside, la oscura Kill me o la parte final del disco que pega un pequeño bajón.

La verdad es que el disco tiene 16 canciones y pienso que si lo hubiera dejado en 10 habría sido todo un acierto de cara al éxito entre el gran público. Pero bueno, es algo que Phoebe Bridgers se ha ganado y ahora entiendo que puede hacer un poco lo que quiera.

Las mejores canciones de este trabajo son aquellas donde se acerca al pop y el rock más guitarrero. Esas geniales, y muy pop, Lost Boys y Haunted (de aires más folk que recuerdan a sus primeros trabajos) que son todo un himno para romper los conciertos o esos pianos en The Governor's Waltz donde se acerca más al estilo esquivo de cantantes como Mitski.

Como decía, cuando aprietan las guitarras también suena genial. Ahí tira más de influencias como PJ Harvey, por ejemplo en canciones como Never Going Back

Inlcuso, hay algunos cortes pop donde tienen más peso los teclados y sintetizadores que tampoco están mal, como Bobby o, la homónima, Lost Weekend donde la oscuridad y el misterio le acerca o, al menos a mí me ha venido a la cabeza, al último disco de Carolina Polachek.

En definitiva, es un buen disco. Con altibajos que creo que se podrían haber solventado de otro modo, pero mira, el talento de Phoebe Bridgers es tan grande que ha llegado al punto de hacer lo que le dé la gana. Me alegro por ella.

jueves, 3 de septiembre de 2026

Kiwi Jr.

Aunque, la banda canadiense Kiwi Jr. es una banda que me gusta mucho, creo que no llegué a comentar su último disco, Chopper. Me parece, pero hablo de memoria, que solo comenté el primero que conocí, Cooler Returns que sonaba muy guay. Es verdad que en los recopilatorios siempre ha caído algo de ellos cuando ha habido oportunidad porque un buen single, desde luego, saben cómo hacerlo. Eso sí, luego el disco completo siempre flaqueaba un poco.

Creo que por eso me ha sorprendido tanto este Blowin' Up de Kiwi Jr. Es su mejor disco o, por lo menos el más completo. redondo y coherente.

El indie-rock gamberro y juguetón de sus primeros trabajos se mantiene intacto en canciones como Blowin' Up o Pure Michigan donde guitarras y teclados juegan al gato y al ratón. Son dos canciones sobresalientes, especialmente la segunda con ese teclado inicial y esas guitarras tan Blondie en los ochenta. Pero su rock noventero de guitarras destartaladas con aires a Pavement también lo seguimos encontrando en canciones como Hard Drive, Ontario o Painting after painting.

Eso sí, una cosa que me ha gustado mucho en este trabajo es que han aparecido cortes de pop más reposado que se acerca al jangle de los 70 (van apareciendo por todo el disco). Por ejemplo, ese inicio de álbum precioso con Photos of the Reenactment. Una maravilla que bebe de la fuente de grupos como The Byrds como principal influencia. O también, en la más americana, Caught in the wild donde pisan un poco el freno o, en el maravilloso medio tiempo, World like Polly donde se van más hacia el power-pop y que suena genial.

En definitiva, creo que es el mejor disco de Kiwi Jr. y eso que ya habían hecho muy buenos trabajos previamente.