miércoles, 28 de octubre de 2020

The Luxembourg Signal

Esta semana estaba ya marcada en rojo en el calendario porque iban a coincidir varios lanzamientos interesantes de cara a las navidades: The Luxembourg Signal, Lunchbox y Smokescreens.

Por si fuera poco, me coincide con un aislamiento en casa de 10 días porque el pasado viernes tuvimos un positivo COVID19 en clase, así que aunque no se me considere contacto estrecho y no me vayan a hacer prueba PCR me toca quedarme en casa y limitar al máximo mis contactos, lo que voy a cumplir porque creo realmente que es la única forma de ir parando la cadena de contactos y contagios (que van de la mano).

Así que, aquí en casa, llevo un par de días escuchando entusiasmado el nuevo álbum de The Luxembourg Signal: The Long Now. La banda inglesa, aunque tiene miembros viviendo en Estados Unidos, ha sacado un disco muy coherente y con una buena muestra de canciones que van del indie-pop con sello Sarah Records hasta el shoegaze más limpio y guitarrero.

De hecho, el trabajo se inicia con una especie de intro obscura, I never want to leave, que para nada representa al resto del álbum.

Si algo destaca en este disco es la limpieza de las guitarras y las apariciones perfectas de los teclados para moverse dentro del ámbito del indie-pop y del shoegaze más limpio al más puro estilo Slowdive (nada de capas de suciedad y guitarras escacharradas), y ahí podemos encontrar cortes como The morning after, Mourning Moon, Cut the bridle o When all that we hold decays, que bien podría ser una de esas baladas dream-pop de The Pains of Being Pure At Heart.

Por otro lado, The Luxembourg Signal también sacan su lado más guitarrero en temas con más gancho y, a mi juicio, lo mejor de este trabajo: la tremenda 2:22 con sus guitarras tipo Ride, la más etérea Take it back o la más pop Ramblin' Rodríguez.

En definitiva, The Long Now es un muy buen disco, muy coherente en su sonido y una buena continuación de la trayectoria de The Luxembourg Signal.

domingo, 25 de octubre de 2020

Matt Berninger

Serpentine Prison de Matt Berninger era, quizás, uno de los discos que yo más esperaba en este final de año. El líder de The National la verdad es que había adelantado 3 cortes y los tres me parecían estupendos: Serpetine Prison, Distant axis y One more second (con ese órgano setentero genial al final de la canción, me parece lo mejor de este disco).

Estas tres canciones recogen una fuerte influencia de su banda que, en realidad, sobrevuela todo el álbum. Eso sí, son canciones más calmadas y pausadas y en ningún momento toman el brío de los tambores asincopados tan característicos de The National. Eso le resta algo de fuerza a estas canciones, aunque bien se pueden incluir entre lo mejor que ha hecho Berninger. En esta línea también hay canciones que no están mal como Oh Dearie o All for nothing.

Serpetine Prison es un buen álbum, desde luego, pero me ha dejado un poco desencantado. Tal vez porque esperaba más, tal vez porque las tres mejores canciones son las que ya conocíamos y el resto del álbum flojea un poco más. 

No es que flojee, en el mal sentido, si no que Matt Berninger se ha decantado por cortes tranquilos y más planos, y en ningún momento rompe la línea del álbum con alguna canción más poderosa donde destaquen las guitarras. De hecho, si hay un instrumento omnipresente en este Serpentine Prison es el piano. Además, Berninger ha querido explorar algunas influencias claras de la música popular americana con diferentes resultados: por un lado hay cortes como la inicial My eyes are T-Shirts o Collar of your shirt donde vuelve la cabeza hacia el folk y el country americano y escuchamos la presencia de slide-guitars (en la primera) o violines (en la segunda), eso sí llevados a este terreno de calma y melancolía que predomina en el disco. Incluso en Loved so little presenta esa influencia de la música de frontera Tex-Mex con perezosas guitarras y una armónica de fondo que nos hace imaginar un duro desierto y hombres con ponchos a caballo, algo así como un homenaje a Caléxico con la voz de Berninger.

Si su reinterpretación folk es discutible, mejor le sienta cuando vuelve la mirada hacia el blues y el jazz popular americano. Y ahí encontramos esa maravillosa Silver Springs donde colabora Gail Ann Dorsey (de Tear For Fears y colaboradora, en su día, de David Bowie) que bien podría ser un viejo blues cantado a dúo con un buen acompañamiento de una sección de vientos.

En conclusión, Serpentine Prison es un buen disco, que sirve para que Matt Berninger explore nuevos sonidos, más tranquilos, fuera de su banda. Quizás no es lo que yo esperaba una vez conocidos los adelantos, pero es verdad, que el disco gana puntos conforme lo vas escuchando.

miércoles, 21 de octubre de 2020

Supercrush

La verdad es que entre los últimos discos que he escuchado he encontrado un poco de todo: álbumes decepcionantes que no me acaban de convencer como los de Fleet Foxes o Sufjan Stevens, algunos que han cumplido las expectativas, pero solo a medias, como el de Matt Berninger y otros, que me ha sorprendido para bien, como es el caso de Supercrush con este SODO pop.

Supercrush es el proyecto power-pop de Mark Palm, el artista de Seattle que, hasta ahora, había estado trabajando en bandas de hardcore punk y metal. No es algo nuevo, ya hemos visto antes como artistas hardcore sacan su lado más melódico en cortes paralelos de power-pop como ha hecho en los últimos años Tony Molina (el tema final When I'm gone, me recuerda mucho al artista de Oakland) o como hizo Dani Llamas de GAS Drummers con su proyecto de The Ships.

SODO Pop es un disco de power-pop guitarrero como en temas como I can't stop (loving you), On the Telephone o Get it right donde está más cercano a bandas como Red Kross, Fountains of Wayne o la música de Kurt Baker.

Incluso en los cortes donde pisan el freno de entrada, acaban por dar guitarrazos como sucede en Grace, I didn't know (we were saying goodbay), Fair-Weather Fool o Have you call him by my name?

Incluso en cortes como Parallel Lines, Supercrush tiran un poco más de capas de guitarras sucias y se acercan al shoegaze de grupos como Ride.

El resultado es un gran disco de power-pop guitarrero y potente que evidencia la gran calidad compositiva de Mark Palm lejos de su estilo habitual.

martes, 20 de octubre de 2020

The Slow Summits

Hace un par de años ya comenté el maravilloso EP, Languid Belles, que sacaron los suecos The Slow Summits que, incluso, se colaron en una recopilación de Nebrija Records.

Ahora, la banda de Linköping, vuelven preparando lo que será un nuevo trabajo y del que ya se conocen un par de cortes: Safe and sorryNot the only. El primero una canción genial con guitarras jangle-pop y aires a los 80's que bien nos recuerda a grupos como Orange Juice o The Smiths u otros más recientes como Northern Portrait o Pale Lights. El segundo un medio-tiempo con arreglos de cuerdas que suena espectacular.

Espero que pronto podamos escuchar el nuevo trabajo completo porque, de verdad, que los adelantos son muy buenos.

lunes, 19 de octubre de 2020

The Reds, Pinks and Purples

No es la primera vez que hablo en el blog de The Reds, Pinks and Purples, el proyecto en solitario de Glenn Donaldson desde la bahía de San Francisco. Él mismo define este trabajo en su bandcamp como un proyecto de kitchen-pop, lo que viene a ser un reflejo de un pop DIY realizado en casa, pero no en la habitación si no desde la melancolía de la cocina que te atrapa.

You might be happy some day es básicamente un álbum desesperado (y desesperante) en sus letras y sus temáticas y es que, desde luego, la situación de pandemia y confinamiento se ve reflejada en estas canciones, desde la que le da título You might be happy some day a cortes como Forgotten names o Desperate parties.

Esta tristeza impregna todo el disco y crea el escenario perfecto para las canciones. El inicio con Last summer in a rented room o canciones como Desperate parties me han recordado muchísimo a ese pop obscuro de raíces post-punk que han venido haciendo los rusos Motorama en sus últimos trabajos.

Eso sí, pese a la melancolía de las letras, no se olvida The Reds, Pinks and Purples de su maravilloso jangle-pop y esas obras de arte que salen de su guitarra: Forgotten names, Half-a-Shadow o Sex, Lies and therapy, con su maravilloso teclado, bien reflejan que el indie-pop de sus anteriores proyectos como los geniales Art Museums o Skygreen Leopards sigue estando más que vigente.

Quizás sea un disco que pase bastante desapercibido para la crítica y el gran público. Seguro. Quizas, también, sea el mejor disco que vaya a salir en todo el otoño. Así que ya sabéis para estos primeros días de frío: buen libro y The Reds, Pinks and Purples.

viernes, 16 de octubre de 2020

Bestia Bebé

La banda argentina Bestia Bebé se convirtieron para mí en una gratísima sorpresa cuando les conocí hace un par de años. Venían de concierto al Microsonidos y yo les había escuchado algunas canciones pero nunca me había parado a escuchar un álbum completo hasta ese momento. De su directo salí encantado y de su música también, tanto que acabé por pillar su primer álbum allí mismo y de vez en cuando sigue sonando en el tocadiscos.

Hoy editan su nuevo álbum, Gracias por nada, y de nuevo han vuelto a dar en el clavo con su colección de canciones. A veces pienso que lo mejor que se puede decir de una banda es que suenan a ellos mismos, y es que eso significa, que tu propuesta es tan estable y coherente que apenas se le pueden encontrar fisuras. 

Y en ese sentido, Bestia Bebé siguen acertando con cortes como Media docena de maleducados, El descontrol, La chispa, Me olvidé de tu cumpleaños o Un documental sobre mí donde las guitarras son las protagonistas. Eso sí, como todos los grupos, van evolucionando con el tiempo y en cortes como El fin del mundo (otra vez) vemos como han ido dando cada vez más peso a los teclados y sintetizadores.

También hay tiempo para pisar el freno y dejarnos buenas canciones en forma de baladas, algo que en realidad, encontramos en todos sus trabajos. En este caso un tema como Eucalipto, con ese precioso órgano es un buen ejemplo.

Los de Boedo siguen presentando una propuesta de lo más interesante y coherente del rock independiente en castellano.

jueves, 15 de octubre de 2020

Surfer Blood

Es difícil catalogar la carrera de Surfer Blood. La banda de Florida fue un éxito rotundo con su primer trabajo, Astro Coast en 2010, y giró junto a los mejores grupos por los grandes festivales de medio mundo. Yo aún les recuerdo en el Primavera de 2010 que hicieron un conciertazo tremendo.

Desde entonces, se han ido sucediendo discos más irregulares, donde siempre destacaban un par de canciones pero el resto no armaba un buen conjunto. Además, la muerte del guitarrista por cáncer, imagino que debió ser un golpe duro y que ha influido mucho en el sonido de la banda.

Hace como un mes, si no más, lanzaron Carefree Theatre, su quinto álbum de estudio (el último fue un álbum de versiones), y aunque de entrada no me dijo gran cosa porque rebajan decibelios y están más moderados que nunca, el disco ha ido haciéndose grande a base de buenas canciones. De hecho, en este disco, Surfer Blood están más pop que nunca.

En la segunda mitad del disco están los cortes más pop y menos ruidosos que recuerdan un poco a los Best Coast más melódicos: In my mind, Summer Trope o Dewar. Eso sí, les queda bastante bien esta faceta y cortes como In my mind están realmente bien.

En la primera mitad del elepé es donde están los temas más guitarreros, Desset Island, con la que abren el disco, o Parkland (into the silence) son las que más recuerdan a los Surfer Blood del primer álbum, cuando la influencia de grupos como Weezer era bien notable.

También hay cortes de pop guitarrero como Karen, Carefree Theatre o In the Tempest's Eye donde se acercan a grupos actuales como Rolling Blackouts Coastal Fever u otras canciones que me encantan como la vibrante Unconditional donde las mejores Bleached me han venido a la cabeza, o Uneasy Rider donde las guitarras me han recordado a los Yo La Tengo más poperos. De hecho, son estas dos canciones las que más me gustan del disco.

Surfer Blood se aferran al pop y a las buenas canciones para hacer un disco bastante coherente en su conjunto, dejan de lado los guitarrazos punk de los inicios, pero han sabido crecer mucho como banda. Y yo, la verdad, es que me alegro por ellos porque el talento no desaparece.

miércoles, 14 de octubre de 2020

Fleur

Hacía tiempo que no escuchaba El Sótano de Radio 3, bueno, en realidad, los podcast que suben a la web al día siguiente sí que los voy siguiendo a menudo. Así que escuchando a Diego RJ me llevé la alegría de descubrir el proyecto de Fleur, la artista holandesa Floor Elman que canta en francés y que nos propone toda una vuelta a los años 60 y al pop ye-yé.

Fleur, junto a la banda Les Robots, nos dejan en este 2020 este elepé homónimo donde el pop sesentero tiene gran presencia. En cortes más guitarreros como Livres des Affaires, Petit homme de papier o La Tribu des Trompettes se acerca un poco a lo que hicieran otras bandas que se fijaban en esta época como The Like o The Pipettes.

Sin embargo en cortes como Mon ami Martien, Moi et toi/Toi et moi o Monsieur Dracula se decanta por los teclados y la psicodelia propia de los años 60. De hecho, aunque esto es lo que abunda en el álbum, también hay ciertos toques de bossa nova como sucede en Plus de Rouge o A Venice.

Algo hay en la música de Fleur que me recuerda a los primeros sonidos beat de Los Flechazos como me pasa con temas como Une Fête de Folie, donde la batería y la armónica crean un ambiente realmente de fiesta pasional y desenfrenada.

En definitiva, un trabajo más que interesante que recupera esos sonidos sixties ye-yé tan interesantes, pero que pocos artistas hoy reivindican.

jueves, 8 de octubre de 2020

Moon Attendant

 A finales de agosto salió el debut de Moon Attendant, la banda de Brighton que han fundado músicos tan experimentados como Paul Blewett a la voz, los teclados de Nick Holton o las guitarras de Neil Halstead. De hecho, Holton Halstead ya colaboraron hace unos años creando una banda llamada Black Hearted Brother, que sacaron un discazo, y después desapareció.

Y es que, Halstead, quien fuera líder de grupos como Mojave 3 y al frente de ese mito del shoegaze que son Slowdive, suele abrirse a este tipo de experiencias que se salen un poco de su estilo.

Este álbum de Moon Attendant, One last summer, es de lo más ecléctico y, quizás por eso, se ha convertido en un trabajo tan interesante. La banda tira de sintetizadores y teclados Casio80 para hacer unas canciones a medio camino entre el synth-pop ochentero, el kraut o el space-rock psicodélico de los setenta.

De hecho, cortes como Blue o Hot Power, con los que comienza el trabajo, o Don't step back, con el que concluyen el trabajo, son buena prueba de ello: guitarras, teclados, melodías pop y finales psicodélicos. De hecho, por la forma de cantar y por los cortes pop, lo primero que me ha venido a la cabeza son los Blur más libres como en Sleepy Sleep o Lucky Escape donde tiran más de guitarras, pero los teclados y la psicodelia también me han recordado a Spiritualized en cortes como Castles Burning o la obscura I would like to teach you, donde se alejan algo del pop más evidente y le dan más peso a los teclados y las atmósferas (y es que la mano de Halstead se tenía que notar por algún lado) haciendo un corte de pop psicodélico y perezoso que bien podrían haber firmado Procol Harum.

El parecido a Blur es más que evidente hasta cuando pisan el freno y nos dejan ese bonito corte de brit-pop noventero hecho a base de guitarras acústicas que es Catch a Train. No se les da nada mal sonar brillantes y poperos, alejados de distorsiones o teclados envolventes.

miércoles, 7 de octubre de 2020

Neutrals

Octubre suele ser un mes de muchos lanzamientos, y algunos de los discos destacados de este año (tan raro) están esperando su presentación en esta época: Matt Berninger, Smokescreens, etc. sin embargo, los amigos de Slumberland Records han seguido a lo suyo con su serie de singles SLR30 que celebraba el 30 aniversario del nacimiento de este pequeño sello independiente que, por contra, nos ha dejado alguno de los mejores álbumes de los últimos años en el ámbito del indie-pop, C86, el twee-pop o el punk.

Para despedirse de estos 30 lanzamientos en formato singles han elegido a Neutrals una banda de punk de Oakland que el año pasado sorprendieron con Kebab Disco (yo ni enterarme) y este repitieron éxito (entiéndase el concepto de éxito reducido al contexto del punk independiente, es decir, sin éxito) con el EP Rent/Your House, del que yo he tenido noticia 6 meses más tarde.

En el EP de 2020 resuenan las guitarras punk años 80, de hecho, algún retazo a grupos como The Boys o Generation X pueden llegar cuando escuchas Hitler's on the charts again o Y.C. En la inicial Rent o en Your House se acercan al punk neoyorquino de Parquet Courts o a los exitosos (estos sí encabezan grandes festivales) IDLES.

Sin embargo, lo mejor del EP está en la más pop NO 82 donde se acercan al punk y al pop que hicieran Television Personalities, algo que también sucede en el single que edita Slumberland Personal Computing y que, en mi opinión, es su mejor corte hasta la fecha.

Tendremos que estar atentos a los próximos lanzamientos de Neutrals, especialmente, se siguen sus corazones apuntando hacia el punk y el pop, que es donde se les cae el talento de los bolsillos.

El single de Slumberland: Personal Computing


El EP Rent/Your House:

viernes, 2 de octubre de 2020

Kiwi Jr.

 El año pasado Kiwi Jr., la banda canadiense de indie-pop, sacó Football Money, un disco de lo más interesante que yo no conocí hasta el final del año gracias a alguna de esas listas de "lo mejor del año" que a mí tan poco me gustan.

En 2020 preparan nueva entrega y lo hacen de la mano del mítico sello Sub-Pop. Un paso adelante que, seguramente, les lleve a ganar muchos seguidores que ahora no les conocen. Para este nuevo álbum han adelantado un corte titulado Undecided voters que viene como anillo al dedo para las futuras elecciones americanas que están por celebrarse.

El vídeo está hecho en clave de humor y el tema lo tiene todo: velocidad, estribillo que se mete en la cabeza y buenas guitarras. El inicio me ha recordado al indie-pop de los 2000 de bandas como Kaiser Chiefs, pero la producción más DIY y, sobre todo, el estribillo me han recordado al punk de The Jam, TV Personalities o aquel disco tan bueno que hicieron desde Minneapolis Real Numbers.

Buen tema para abrir boca de lo que seguramente será un gran salto de altura para Kiwi Jr.

martes, 29 de septiembre de 2020

Bob Mould

Final de septiembre, octubre y noviembre seguramente sean los meses más fuertes dentro de la industria de la música. Los sellos y artistas se afanan en lanzar sus discos en estos meses, esperando que hayan calado entre los oyente y que tengan una próspera campaña de navidad. Por eso, estos meses se me suelen acumular los comentarios en el blog. Y es que, además, me coincide con mi etapa más ocupada en la universidad ya que tengo casi toda lo docencia en este primer cuatrimestre (y este año, con las clases semipresenciales ni os cuento).

Así, sin ir más lejos, esta semana hemos tenido 3 lanzamientos bastante notables: Fleet Foxes, que no me ha convencido mucho, a pesar de ser su mejor disco en años (el caso es que me hacían gracia hace una década, pero ahora han perdido mi interés); Sufjan Stevens con The Ascension, donde recupera el elegante sonido synth-pop y el Blue Hearts de Bob Mould, que es el álbum que comento hoy.

La verdad que el ex-cantante de Husker Dü no ha perdido ritmo con el paso de los años y, de cuando en cuando, nos sigue dejando discos de lo más interesantes. El año pasado publicó, sin pena ni gloria, Sunshine Rock, que no me dijo gran cosa. Aunque su anterior disco, Patch the sky de 2016 sí que me gustó bastante, como me ha sucedido con este Blue Hearts.

En este trabajo Bob Mould, recupera los guitarrazos punk de Husker Dü en los mejores cortes del disco como When you left o American Crisis, que es una auténtica oda a la hipocresía americana que ahora toman por bandera los votantes de Donald Trump, que en base a un rancio nacionalismo de banderín, no dudan en contradecirse y volver a desdecirse.

En esta línea encontramos otros temas como Fireball, Password to my soul, Racing to the end o Next Generation que todas funcionan genial. También existen otros cortes guitarreros, pero donde se decanta por melodías más cercanas al power-pop guitarrero de Red Kross como en las geniales Everyth!ing to you, Siberian Butterfly Baby needs a cookie, que son una auténtica maravilla.

Incluso, cuando pisa un poco el freno, nos deja buenas canciones como la inicial Heart on my sleeve o una de mis preferidas Forecast of Rain, que encaja bien en lo que viene ofreciendo en sus últimos discos.

En fin, que Bob Mould ha recuperado un poco su pulso más reivindicativo, guitarrero y punk en este trabajo y es que la situación de inestabilidad social y política que en Estados Unidos están provocando las erráticas declaraciones de Trump, están levantando ampollas entre movimientos sociales o artistas (y no sin razón, la verdad).

viernes, 25 de septiembre de 2020

Pixies

Pixies ha tenido claros y oscuros desde que se decidieron a hacer nuevas canciones en 2014 con Indie Cindie. De hecho en cada uno de los últimos trabajos (y algunos EP) han habido canciones que estaban a su propia altura y otras que no tanto, algo que cambió bastante en su último disco Beneath the Eyrie que estaba bastante bien y donde acertaron bastante con la mezcla entre canciones más pesadas y otras más melódicas.

Ojalá el mismo espíritu se mantenga para su próximo trabajo, ya que con Paz Lachentin como bajista fija (antes Kim Deal y, durante un breve periodo Kim Shattuck). De hecho, hoy han anunciado un single en formato 12" con Hear me out donde, precisamente, Paz la da la alternativa a Black Francis, en la voz. 

Ha quedado una buena canción que suena al pop guitarrero y arrollador de Las Robertas o Dum Dum Girls, pero con riffs de guitarras muy americanas cruzando la canción de arriba abajo. Un corte para película de Tarantino.

La cara B vendrá con una versión de los T.Rex, así que, de momento, pinta muy bien el nuevo proyecto de Pixies.

miércoles, 23 de septiembre de 2020

Love, Burns

En el mes de abril salió este Fiftieth and Marlborough un mini-LP que Phil Sutton ha sacado bajo el nombre de Love, Burns. En los últimos años, ha participado en algunos de los mejores grupos de indie-pop que han salido de Nueva York: Comet Gain o Pale Lights.

En Love, Burns se ha hecho acompañar de Kyle Forrester al bajo, la guitarra y los teclados, y de la producción de Gary Olson, de The Ladybug Transistor, del que este mismo año comentamos aquí su nuevo disco. Buen tándem para grabar algunas demos entre 2016-19 y ahora dar forma a este trabajo.

Las canciones de Fiftieth and Marlborough suenan bastante al proyecto de Pale Lights, y es que Sutton es el alma de ambos y eso se nota. Cortes de indie-pop guitarrero y melodías jangle como la final Just for While (una de las mejores del trabajo), It's a shame (que tanto me recuerda a The Bats y que tiene unos teclados absolutamente geniales), My beloved o la inicial In a Long time son buena prueba de que Love, Burns aciertan de pleno con este sonido.

Pero también hay cortes donde se acercan más al rock independiente de inicios de los 80, como en What to do about us o Something Good donde me recuerdan a los primeros R.E.M. y suenan como una auténtica maravilla.

Desde luego, las canciones de Love, Burns, merecen la pena. Y, además, en breve saldrá un single con nuevas canciones de ellos vía Kleine Untergrund Schallplatten y ya estamos deseando escucharlo.

lunes, 21 de septiembre de 2020

Fort Not

 Uno de esos lanzamientos que llevo esperando meses es el del The Club is Open de los suecos Fort Not que salió el pasado viernes. La verdad es que este dúo de Kungalv era unos completos desconocidos, pero el hecho de que Meritorio Records les editen este álbum me ha permitido descubrirlos. Y menos mal.

Desde Spending Time ya dejan claro que se decantan por un indie-pop de guitarras jangle, algo que queda demostrado plenamente con temas como Love me Do, You will find me dead o Amsterdam, una preciosa canción de pop, que fue uno de los adelantos de este trabajo y que está al nivel de grupos que en la última década han sacado grandes discos como Alvvays, Withered Hand o Summer Fiction.

Incluso, en la genial I Guess se acercan al soleado indie-pop de la bahía de San Francisco que hacen bandas como Smokescreens y que juegan entre los sonidos jangle, las melodías power-pop y unos teclados juguetones. Quizás en esta línea encontremos cortes como Hanging On y Truckload of Bubbles, donde las guitarras ganan presencia, o Jeannie Brown uno de los mejores cortes de este trabajo. De hecho, ya la metí en el recopilatorio de julio de Nebrija Records.

En Swirling cambian de tercio y nos dejan el que tal vez sea el tema más dreamy del disco y donde recuerdan un poco a la melancolía de The Pains of Being Pure At Heart, lo cual siempre es una gran noticia. Algo que repiten en la final Boy, Mary Ann o Rip it up donde el pop de guitarras bed-room y perezosas les acercan a grupos como Beat Happening.

Desde luego se trata de uno de los mejores álbumes de indie-pop que podremos escuchar este año y que sigue la línea marcada por Meritorio con discos como los de Girlatones o Go Get Mum.

viernes, 18 de septiembre de 2020

The Bats

De entre todas las bandas de indie-pop de los ochenta, destacan muy poderosamente aquellas que surgieron desde el sello Flying Nun en Nueva Zelanda. En principio, el sello surgió para editar la música de Christchurch, aunque rápidamente empezaron a grabar también a las que procedían de Dunedin y que le valió a ese elegante indie-pop la etiqueta de "Dunedin Sound" o "Kiwi-rock".

Dos bandas son las que han tenido mayor recorrido comercial e influencia: The Clean y The Chills. No, sin mérito, porque son dos grupos increíbles y con una discografía extensa y consistente. Lo que se me escapa es por qué hay otros, al menos de la misma calidad y coherencia, que han quedado en un segundo plano y ahí destaco otras bandas como The Bats, Look blue Go purple o The Verlains. Todas ellas buenísimas.

The Bats siempre han sido una debilidad para mí desde que los conocí hará unos 10 años, en 2009 con un EP que editó Slumberland. Al poco tiempo sacaron uno de los mejores discos de indie-pop de la década, Free all monsters, y desde entonces comencé a escarbar en su primera discografía que apenas conocía y descubrí un grupo de unas dimensiones enormes.

Aunque están en activo desde 1987, tuvieron un receso de una década (95-05), pero desde que retomaron The Bats, ya van 5 discos los que han sacado con temas nuevos que se suman a los 5 que había sacado previamente. Bueno, miento, el quinto disco de esta segunda etapa saldrá este otoño a través de Flying Nun (con la que han editado casi toda su obra) y se titulará Foothills.

De momento, hoy han sacado el primer adelanto de este trabajo, Another Door, y donde retoman esta versión más calmada de ellos mismos que destaca en todos los trabajos recientes que han sacado como en los casos de The Chills o Close Lobsters, eso sí, no se olvidan de dar el peso necesario a las guitarras que, en esta ocasión, suenan algo distorsionadas y sucias. Una maravilla.

Estoy ya deseando que salga el nuevo álbum de estas leyendas de la música que son The Bats.

jueves, 17 de septiembre de 2020

Fred Fredburger


Si soy sincero, no tenía ni idea de quién era Fred Fredburger, un personaje de dibujos animados en la serie Las macabras aventuras de Billy y Mandy, es un elefante verde con cuernos de diablo, que es inocente y molesto a veces y al que le gusta comer helado de yogur y nachos.Pero, además, Fred Fredburger son una ba
nda madrileña de pop-punk y guitarras C86 que ha sacado este año 2020 un mini-LP con Elefant Records, New adventures in pop, y que es una maravilla condensada en apenas 20 minutos.

Yo, había escuchado el adelanto, Colegas, dedicado a la serie Friends y hace una semana el segundo avance, Ey Uriel y, la verdad, es que fue un flechazo instantáneo y que me recordó a grupos como Jeanines

Si bien en cortes como Colegas, Cecilio G. o 15 minutos se acercan a grupos como The Shop Assistants, The Pastels, Los Bonsáis o Los Fresones Rebeldes. En otros temas más calmados, como la genial Guapo, recuerdan al último trabajo de Cola Jet Set

Pero, en un trabajo tan corto en duración, destaca la presencia de temas más veloces y punks, como Esta Ciudad o Diana (no quiere escuchar pop), donde el cuddlecore noventero gana enteros y resuenan grupos como Talulah Gosh, Bunnygrant, Tiger Trap o Heavenly.

Fred Fredburger son una de las mejores sorpresas que nos deja el panorama nacional en este horrible 2020 y, ojalá vuelvan pronto los conciertos para poder verlos en directo.

martes, 15 de septiembre de 2020

Fontaines D.C.

Se me hace un poco extraño que un grupo lance su segundo álbum (tan decisivo para la carrera de las bandas) en pleno agosto, porque no es un mes muy dado a los lanzamientos, pero el caso es que la banda de Dublin, Fontaines D.C. ha sacado su segundo largo A hero's death en pleno verano.

Y, bueno, no les falta razón ya que es un disco muy consistente y con mucha miga donde rascar. Desde luego, los amantes del post-punk estarán bien contentos porque es un discazo. Aunque, para el público general, quizás vaya a pasar demasiado inadvertido.

Fontaines D.C. ya sacaron un primer álbum que gozó de cierto éxito, aunque a mí no me terminó de entrar por la oreja. Pero en este, han tirado por una música algo más melódica y ha ganado peso el pop en sus composiciones, lo cual yo agradezco profundamente.

Eso sí, no fallan a sus seguidores ya que el post-punk de principios de los 80 sigue muy presente en esta disco con cortes maravillosos como I don't belong, A lucid dream, Television mind, Living in America o la homónima A hero's death. Todos son cortes que bien podrían entroncar con bandas como Adam & The Ants o, incluso, con grupos contemporáneos como Black Country New Road (eso sí, despojados de esos tintes de jazz, saxos y teclados).

Lo que también comentaron Fontaines D.C. es que en este disco habían tenido una especial influencia de grupos de pop como The Beach Boys. Bueno, con todas las salvedades del mundo, se puede admitir que algo de ese pop melódico aparece en los pausados (pero bonitos) temas You said, Sunny y Oh such a spring

Tal vez, la canción que mejor conjuga ambas facetas del grupo sea la genial I was not born donde el pop y el punk se unen en un pepinazo con un final de lo más Sonic Youth.

Desde luego, es un detalle que enriquece el disco y que demuestra que los dublineses han acertado de pleno con este segundo elepé y que los pone en el escaparate de la prensa con unas buenas críticas y, que en el futuro, darán mucho que hablar.

lunes, 14 de septiembre de 2020

Smokescreens

Tal vez el nuevo disco de los angelinos Smokescreens, A strange dream, se haya convertido en el lanzamiento más esperado para mí en este final de año ya que saldrá el 30 de octubre.

Ya en pleno verano conocimos la tremenda Fork in the road, el primer corte del disco, donde Smokescreens sacaban todo un pepinazo de indie-pop influido por bandas como The Go-Betweens (con ese guiño inicial a su Spring Rain) o los grupos Flying Nun de los ochenta como The Bats o The Chills, de hecho, no nos extraña nada que el productor de este disco sea David Kilgour el ex-miembro de The Clean lo cual indica un poco por donde irá el sonido de este trabajo.

El segundo corte que han avanzado, apenas hace un par de semanas, es love only  you, un tema de pop contenido donde rescatan la versión más pausada e instrospectiva de grupos C86 como 14 Iced Bears. Todo un acierto de canción que, además, servirá para cerrar el álbum.

Lo que queda entre medias de estas dos canciones es una incógnita pero, de momento Smokescreens, ya han conseguido levantar una amplia expectación alrededor de este disco.

miércoles, 9 de septiembre de 2020

Lunchbox

Evolutionary Times - SF WeeklyDesde hace más de dos décadas Lunchbox, Tim Brown y Donna McKean, están haciendo canciones desde su bajo de Oakland. Para el 30 de octubre preparan el lanzamiento de su nuevo álbum After School Special que saldrá de la mano de Slumberland Records.

De momento, solo conocemos dos temas: Dream parade que es un enérgico corte de guitarras C86 al estilo The Pastels y toques indie-pop al estilo Orange Juice, y la genial Gary of the Academy donde se encuentran su pasión por las melodías pop y una sección de vientos al más puro estilo mod revival de grupos como The Lambrettas o The Style Council.

La verdad es que con estas dos buenísimas canciones Lunchbox han despertado mi curiosidad y ya estoy deseando escuchar el álbum completo.

martes, 8 de septiembre de 2020

The Lemon Twigs

4ADSi este año 2020 está siendo extraño (de más), el disco que han sacado los neoyorquinos The Lemon Twigs también lo es. Pero, en el buen sentido de la frase. Y es que Songs for the General Public contiene un cúmulo de sonidos que van del rock and roll clásico al glam de los 70, donde ellos se sienten especialmente cómodos.

De hecho, cortes como Hell on Wheels (que fue su primer sencillo), Fight, Hog o No one holds you (closer than the one you haven's met) bien podrían colar dentro de un álbum de Queen ya que tienden al contraste, al barroquismo, al susurro, a la épica y contienen unos pianos y unos coros espectaculares.

Por otro lado hay cortes como Live in Favor of tomorrow donde se acercan un poco más al jangle-pop de los 60 de grupos como The Byrds, canciones más pop como la delicada Why do lovers own each other?, The One u Only a fool con ese estribillo que nos trae un aire a The Beatles o, incluso, al rock americano de The Band en temas como Leather together  o la genial Moon, que tal vez sea lo mejor de todo el disco y donde sacan toda la potencia de las guitarras a relucir, mientras el piano y las armónicas completan un cuadro que bien le hubiera gustado pintar a Bruce Springsteen o Alejandro Escovedo.

Algo que me gusta de The Lemon Twigs es que no se dejan clasificar en un estilo ni siquiera dentro de una misma canción, ya que pueden pasar de la épica de la voz y el piano a dos guitarrazos y una armónica en un abrir y cerrar de ojos. No se esconden a la hora de sacar a relucir un buen estribillo o de crear un obscura atmósfera cercana al post-punk de Bauhaus como hacen en mitad de Hog.

En este trabajo hay un poco de todo: pop de los 60, guitarras jangle, glam-rock y canciones de rock americano. Un eclecticismo que es su marca personal pero que no está exento de saber componer grandes canciones.

lunes, 7 de septiembre de 2020

Ferns

En agosto estuve escuchando varias novedades y estuve tentado de subirlas al blog, pero la verdad es que las dos veces que abrí el portátil en las vacaciones fue para atender un par de urgencias relacionadas con proyectos de investigación, y no quise aburriros en vacaciones. 

Navalgazing es el EP que ha sacado el cuarteto de Kuala Lumpur en Malasia, Ferns. Una banda de indie-pop que obtenido cierto reconocimiento en blogs especializados con sus dos álbumes anteriores.

La verdad es que Ferns hacen un indie-pop con ecos dreamy, que os pueden recordar en algo a las canciones más dream-pop de grupos como The Pains of Being Pure At Heart o al pop tranquilo y elegante de bandas como Luna. Al menos, eso pensé yo cuando escuché Auf Wierderhesen que fue el primer single que sacaron. Y la verdad es que cortes como Ms. Aligned o In Seconds también me han recordado a las bandas de Kip Berman o Dean Wareham. 

La única que se sale, un poco, de la línea es esa genial Displeasure Cruise donde las guitarras están algo más presentes. Los sintetizadores, los coros, la doble voz chico-chica y los punteos de guitarra del estribillo dan un aire pop sixtie al tema y, la verdad, es que les ha quedado la mejor canción de este EP.

Cuatro cortes de Ferns muy disfrutables si todavía está a tiempo de disfrutar de un septiembre en la playa para ti solo. No es mi caso, obviamente.


viernes, 4 de septiembre de 2020

The Muldoons

Rockin' again...The Muldoons reform for their first gig in 20 years - Daily  RecordJunto con el de Exploding Flowers, que comenté el otro día, quizás el disco que más he escuchado este agosto ha sido este Made for each other de The Muldoons.

La banda escocesa tira de habitual repertorio de indie-pop ochentero y lo hace de forma magistral. Bien es cierto que, a inicios de los 90, cuando ellos comenzaron, este sonido estaba en plena expansión y las bandas de C86 o de sellos como Sarah Records copaban las listas británicas.

Eso sí, sus guitarras jangle, teclados y la entrada maravillosa de trompetas hacen de sus canciones una explosión de sonidos twee perfectamente engarzados, como sucede en Last time, Lovely Things o Every Week is the same, donde recuerdan mucho a grupos como The June Brides.

Incluso en corte más serenos como Made for each other, What do I have to do? o In Love again recuerdan a grupos de los ochenta como Orange Juice o Aztec Camera, especialmente ese pop atemporal que aparece en Rub It in, una de las pocas baladas del álbum o ese medio tiempo increíble que es Word by Word donde se juntan las guitarras de Orange Juice y las trompetas de The June Brides.

Porque eso sí, el álbum de The Muldoons es un huracán con pocos parones. De hecho, su primer single fue Don't be like that girl que es un corte donde recuerdan a los mejores Talulah Gosh: el corte empieza relajado pero pronto sobreviene una lluvia de guitarrazos twee-punk desgarradora, algo que se va alternando durante todo el tema incluyendo un estribillo propio de la cuerda de Sarah Records y bandas como The Field Mice, con los guitarrazos veloces de grupos como Tiger Trap y el cuddlecore noventero.

A la banda de Paisley les ha quedado un disco muy bueno y bastante redondo donde el pop, las melodías, las guitarras y las trompetas lo invaden todo y nos dejan uno de los mejores trabajos que han salido en verano.

miércoles, 2 de septiembre de 2020

Motorama

24 ноября 2016. Motorama. YOTASPACE - Злой Рок - Анонсы, репортажи и билеты  на концерты МосквыQue Motorama son una banda por la que siento debilidad no se puede esconder. Los de Rostov-Del-Don son, tal vez, el grupo que mejor ha sabido retomar el espíritu post-punk e ir llevándolo a su terreno pop. 

Ya en los dos últimos álbumes han ido tomando este camino, que no les puede sentar mejor y, por lo que parece, en el próximo elepé, Before the road, que saldrá este año van a seguir ahondando en esa brecha. Al menos, Today & Everyday, el primer single que han adelantado del futuro trabajo, es la canción más pop que han hecho hasta la fecha, y les ha salido un temazo precioso que mezcla el pop de grupos como The Radio Dept. y la delizadeza de Cigarettes after sex.

Una gran canción y, esperemos, que otro gran disco de Motorama.

martes, 1 de septiembre de 2020

Exploding Flowers

 Buenos días, este 1 de septiembre de vuelta al trabajo!

Aunque, en realidad, ayer lunes ya me puse a trabajar con el portátil un rato, ha sido hoy cuando he decidido subir al despacho de la universidad y empezar con este curso 20/21 que no tenemos ni idea de cómo va a ser con el COVID-19 pero que seguro para mí va a ser duro: se me juntan las clases presenciales y on-line (tengo que editar y subir vídeos a youtube), con la oposición a la plaza de Contratado Doctor que ahora ocupo de forma interina, me toca preparar un buen proyecto docente y una propuesta de unidad didáctica para la prueba oral y el concurso de méritos con mis investigaciones para valoración del tribunal. Por si fuera poco, tengo que acabar 2 capítulos de libro que me pidieron antes de octubre, 1 artículo JCR, un par de UD para un proyecto de investigación sobre la guerra de independencia, el análisis legislativo y de programaciones anuales de centro para 2 proyectos de investigación y empiezo faena, por primera vez, en un proyecto de investigación europeo financiado por la UE sobre educación en valores democráticos. No sé de donde voy a sacar horas al día :) pero siempre que llega septiembre comienzo con la ilusión de ir viendo el aula y al alumnado matriculado (ya tengo 38 en clase y pasaremos los 60).
Pero bueno, intentaré tener el blog actualizado al menos en los huecos que me permita el trabajo. Y comienzo septiembre con el que quizás sea el álbum que más he escuchado este agosto: Stumbling Blocks de los angelinos Exploding Flowers.

Sus referencias, como ellos mismos reconocen en su bandcamp, van desde el jangle-pop de los 70 con aires de The Byrds, como en el genial comienzo de A Daunting thought, Timing is everything o A need your devotion que tiene ese aire sombrío que le daban a su indie-pop grupos como Veronica Falls o, a veces, Jeanines. También se inspiran en el pop 80's de grupos del sello Flyin' Nun como The Feelies o The Clean y dejan que entren teclados en sus composiciones, como hacían Orange Juice, en cortes geniales, quizás los mejores del disco, como Stumbling Blocks, Amongst burnt out stars o Far, but never gone.

Coquetean, incluso, con el delicado power-pop escocés de Teenage Fanclub o Dropkick en esa absoluta maravilla que es Imagine all possibilities.

La verdad es que este álbum de Exploding Flowers ha sido para mí un absoluta sorpresa porque no los conocía y porque entronca muy bien con el nuevo single que han adelantado Smokescreens, también desde Los Ángeles, para un nuevo disco que saldrá este otoño.


viernes, 31 de julio de 2020

The Sylvia Platters

Esta tarde empiezan mis vacaciones y estoy ya deseándolas :) Me voy a ir a la playa y no sé si hablaré de algún disco en agosto o, directamente, volveré en septiembre. Bueno, como me llevo el portátil, igual sí que aprovecho para descargarme algún disco, escucharlo y comentarlo, pero bueno ... solo si me apetece.

Hasta esta mañana no conocía The Sylvia Platters, la banda de jangle pop de Vancouver que acaba de lanzar Invisible Ink, que ojalá sea el lanzamiento de su nuevo álbum (de momento llevan 3 y yo no conozco ninguno!!). Es un tema absolutamente genial para los que adoréis el power-pop de los 90 con esas guitarras jangle y riffs afilados, algo de Nada Surf, Teenage Fanclub o The Posies os vendrá seguro a la cabeza.

Feliz verano a todos/as.

jueves, 30 de julio de 2020

Even as we speak

Album review – Adelphi by Even As We Speak (2020) (Shelflife ...Ahora que acaba julio y que mañana empiezo mis vacaciones de verano (este año más tranquilas, sin viajes lejanos y con muchas ganas de descansar y ver el mar) no me gustaría irme sin repasar uno de los pocos discos que han salido en este verano. Y es que esta no es época de muchos lanzamientos, porque la gente de vacaciones no compra mucha música, aunque paradójicamente sea cuando más tiempo tengamos para escucharla.

Así, salió la semana pasada este genial Adelphi de los australianos Even as we speak. Sí, la histórica banda de pop rabioso C86 ha vuelto a la carga y, sorprendentemente, nos dejan ahora su segundo LP. Y es que se disolvieron en 1993 y solo llegaron a sacar un álbum de estudio.

Ya en su día, no fueron una banda muy al uso, ya que hacían uso de sintetizadores y ciertos toques de pop-electrónico que los hacían algo especiales con respecto a los compañeros de generación. En este Adelphi, aún se vuelcan más en esta vertiente y, la verdad, es que les sienta genial. Así, comienza el disco con esa misteriosa Someone donde se acercan al pop de grupos como Stereolab o Broadcast, algo que repiten en cortes como Blind con sus pianos o en Signs con esos sintetizadores que les acerca al space-rock de Spiritualized.

Pero, este disco está muy bien equilibrado y también nos encontramos con canciones donde retoman el indie-pop ochentero más radiante. Así podemos escuchar canciones como Child, Forgiving o Stronger, las dos mejores de este álbum en mi opinión, y donde se acercan mucho a grupos como The Popguns.

La verdad es que se hace raro que una banda de tanta calidad como Even as we speak lance ahora su segundo álbum, pero el caso es que nunca es tarde si la dicha es buena, así que celebramos el lanzamiento de este Adelphi.

viernes, 24 de julio de 2020

Dropkick

Por cosas de la vida, ayer me crucé con este maravilloso artículo de Carlos Pérez de Ziriza para la revista digital El Hype con los mejores trabajos de power-pop que han salido este año en su opinión. Son 10 recomendaciones, absolutamente geniales todas. Yo solo había escuchado el álbum de The Speedways, el cuarteto de Londres, que me encantaron con ese single increíble que es Kisses are history, las otras 9 referencias no las había escuchado y es que, aunque me encanta el power-pop es difícil encontrarse por los blogs de música independiente con estos discos y, por supuesto, la prensa o revistas de música generalistas no le prestan ni la menor atención a este género que lleva sacando grandes canciones desde los años 70.

El álbum que, desde ayer, me tiene absorbido por completo es el The Scenic Route de los escoceses Dropkick que ha editado Bobo Integral desde Madrid. Andrew Taylor, el genio detrás de los más de 15 años que lleva la banda por las carreteras, ha estado especialmente inspirado en este trabajo y es que recoge prácticamente todas las influencias que ha tenido esta banda de power-pop.

The Scenic Route no baja el pistón de principio a fin. Son 10 canciones redondas, perfectamente producidas y con la duración exacta de lo que debería ser un elepé. Fallos técnicos no busquéis en Dropkick, una banda tan sólida y con tanta experiencia no patina en eso, ni tampoco va a fingir a estas alturas extravagancias para ganarse unas líneas en la NME. De entrada, la mejor canción, en mi opinión, de este trabajo Feeling never goes away. Un tema impresionante de power-pop con ecos de sus paisanos Teenage Fanclub, donde ni pisan el freno, ni tampoco en exceso el acelerador: but ... I'm alive today. I hope this feeling never goes away. Algo parecido hacen en cortes de muchos kilates como For too long, Tomorrow, Disappearing (ese teclado impresionante) o en la genial I'm over you, Goodbay, donde las guitarras jangle se imponen y resuenan melodías de The Byrds o el último trabajo de los también escoceses U.S. Highball.

Por supuesto, Dropkick saben cómo hacer una buena balada pop. Sin despeinarse. Y que encajen perfectamente en el álbum, como les pasa como ese final lentorro con Broken from the startYou'll always be there o las más jangle Catching on, Home Early o A matter of time donde las guitarras acústicas dirigen el cotarro como en los trabajos de Tony Molina, The Reds Pinks and Purples o Withered Hand.

Salió en febrero pero, se me pasó por completo hasta ahora. Eso sí, nunca es tarde si la dicha es buena para reencontrarse con uno de esos discos que, cuando lo oyes, tienes la impresión que se van a quedar mucho tiempo contigo. Bravo Dropkick.

miércoles, 22 de julio de 2020

The Beths

Varias semanas han pasado desde que escuché el nuevo LP de los neozelandeses The Beths, Jump Rope Gazers, que salió a principios de julio.

New Wellington Date Announced For The Beths 'Jump Rope Gazers ...La verdad es que lo he dejado madurar en mi cabeza porque fue bastante sorprendente para mí que en este trabajo The Beths se hayan alejado un poco (no del todo) del pop/punk guitarrero y divertido de su primer álbum, y les haya salido un conjunto de canciones donde la contención se impone y las guitarras no rugen tanto. El resultado me pareció y me sigue pareciendo un acierto total.

En mi cabeza The Beths se agrupaban junto a otras bandas de pop/punk como Martha o The Spook School, que me encantan dicho sea de paso. Pero en Jump Rope Gazers prefieren dar rienda suelta a su calidad compositiva y que las guitarras no sean tan veloces les favorece. Así nos encontramos canciones geniales que suenan a Best Coast como Don't go away o Acrid, donde el pop se impone al punk claramente. Y Out of sight y Dying to believe que son mis dos canciones preferidas de este disco, especialmente la segunda que inicia con unas guitarras potentes pero que poco a poco se va convirtiendo en un medio tiempo con un estribillo que engancha.

También hay canciones punks que recuerdan a su primer trabajo como esa genial I'm not getting excited, que fue su primer single y que me hizo pensar que el disco iría por el mismo camino del anterior, o Mars, the God of war, donde suenan muchísimo a Martha por ese estribillo rápido, esas guitarras afiladas pero esas estrofas más calmadas.

Sin embargo, las canciones donde pisan claramente el freno, Do you want me now o Jump Rope Gazers, las baladas del disco, encajan a la perfección y quedan genial en este trabajo.

Jump Rope Gazers es un gran trabajo y demuestra que The Beths tienen calidad suficiente para hacer un segundo disco mejor que el primero, más trabajado y que ha quedado más redondo.

viernes, 17 de julio de 2020

Cloud Nothings

A Cloud Nothings les pilló el confinamiento trabajando en su nuevo álbum, The Black Hole Understands. Sus miembros en Philadelphia hacían las canciones y otro en Cleveland hacía la batería. Así que empezaron a mandarse las canciones por e-mail, grabando cada uno en su casa los instrumentos y las voces. El resultado sorprende, por lo bien que está hecho, a pesar de tener una producción tan artesanal (ellos siempre han tenido trabajos muy "producidos").

De hecho, este forzoso espíritu DIY sobrevuela todo el álbum y se trata del disco menos contundente de Cloud Nothings. Normalmente, ellos destacaban por sus guitarrazos punk que, dicho sea de paso, quedaban mejor en directo que en disco (aún recuerdo aquel directo en el Primavera que fue tremendo). 

En The Black Hole Understands, suenan más suaves que nunca, incluso acercándose al power-pop más que al punk, algo que les sienta absolutamente genial y refuerza sus canciones. Sus guitarras siguen ahí, aunque atenuadas, a mí siempre me han recordado a grupos como Japandroids o, en España, Cala Vento siempre me recuerdan a ellos. Este sello personal sigue en cortes como Story that I live, Right on the Edge o Tall Grey Structure.

Pero como digo, hay temas donde se acercan más al power-pop de grupos como Teenage Fanclub y se les da absolutamente genial: A silent reaction, The Black Hole Understands, The sound of everyone o The mess is permanent, quizás la mejor del trabajo, son cortes que ya hubieran querido sacar grupos como Telekinesis o I was a King, por poner ejemplos recientes.

En definitiva, un gran disco de Cloud Nothings que ha surgido de las dificultades de estar separados por el confinamiento. Ojalá más trabajos así.

miércoles, 15 de julio de 2020

Gary Olson

La semana pasada me bajé el disco homónimo de Gary Olson, del que ya había escuchado previamente los adelantos y he de decir que es un gran álbum de pop elegante y atemporal.

De hecho, el ex-cantante de The Ladybug Transistor, sigue manejando de forma soberbia el indie-pop ochentero y en los primeros compases del disco con Navy Boats lo primero que me vino a la cabeza fueron los Aztec Camera de los arreglos de cuerdas, los coros y la voz susurrante. Estos temas son los que más abundan en el disco, como en Initials DC, Postcard from Lisbon o Diego It's time, esa preciosa balada que comienza con un violín y rápidamente se construye con calmadas guitarras jangle y pianos, algo que también ocurre en A dream for a memory, que tiene un poco más de ritmo y me ha recordado a aquel disco tan bueno que sacaron hace algunos años Fire Island Pines, con los que comparte afición por introducir trompetas en el momento preciso para dar ese toque épico a sus composiciones.

Gary Olson  está especialmente acertado en Some Advice, All points North o la final The Old Twin donde no está tan calmado y su música gana en ritmo. En Afternoon into evening, para mí, lo mejor de este disco con ese riff genial de guitarra acústica, se acerca mucho al indie-pop que hacía Dean Wareham con sus Luna. Algo que sobrevuela en todo el disco.

Desde luego se trata de un disco de pop redondo y trabajado que te va a encantar tener cerca este verano.