viernes, 31 de julio de 2020

The Sylvia Platters

Esta tarde empiezan mis vacaciones y estoy ya deseándolas :) Me voy a ir a la playa y no sé si hablaré de algún disco en agosto o, directamente, volveré en septiembre. Bueno, como me llevo el portátil, igual sí que aprovecho para descargarme algún disco, escucharlo y comentarlo, pero bueno ... solo si me apetece.

Hasta esta mañana no conocía The Sylvia Platters, la banda de jangle pop de Vancouver que acaba de lanzar Invisible Ink, que ojalá sea el lanzamiento de su nuevo álbum (de momento llevan 3 y yo no conozco ninguno!!). Es un tema absolutamente genial para los que adoréis el power-pop de los 90 con esas guitarras jangle y riffs afilados, algo de Nada Surf, Teenage Fanclub o The Posies os vendrá seguro a la cabeza.

Feliz verano a todos/as.

jueves, 30 de julio de 2020

Even as we speak

Album review – Adelphi by Even As We Speak (2020) (Shelflife ...Ahora que acaba julio y que mañana empiezo mis vacaciones de verano (este año más tranquilas, sin viajes lejanos y con muchas ganas de descansar y ver el mar) no me gustaría irme sin repasar uno de los pocos discos que han salido en este verano. Y es que esta no es época de muchos lanzamientos, porque la gente de vacaciones no compra mucha música, aunque paradójicamente sea cuando más tiempo tengamos para escucharla.

Así, salió la semana pasada este genial Adelphi de los australianos Even as we speak. Sí, la histórica banda de pop rabioso C86 ha vuelto a la carga y, sorprendentemente, nos dejan ahora su segundo LP. Y es que se disolvieron en 1993 y solo llegaron a sacar un álbum de estudio.

Ya en su día, no fueron una banda muy al uso, ya que hacían uso de sintetizadores y ciertos toques de pop-electrónico que los hacían algo especiales con respecto a los compañeros de generación. En este Adelphi, aún se vuelcan más en esta vertiente y, la verdad, es que les sienta genial. Así, comienza el disco con esa misteriosa Someone donde se acercan al pop de grupos como Stereolab o Broadcast, algo que repiten en cortes como Blind con sus pianos o en Signs con esos sintetizadores que les acerca al space-rock de Spiritualized.

Pero, este disco está muy bien equilibrado y también nos encontramos con canciones donde retoman el indie-pop ochentero más radiante. Así podemos escuchar canciones como Child, Forgiving o Stronger, las dos mejores de este álbum en mi opinión, y donde se acercan mucho a grupos como The Popguns.

La verdad es que se hace raro que una banda de tanta calidad como Even as we speak lance ahora su segundo álbum, pero el caso es que nunca es tarde si la dicha es buena, así que celebramos el lanzamiento de este Adelphi.

viernes, 24 de julio de 2020

Dropkick

Por cosas de la vida, ayer me crucé con este maravilloso artículo de Carlos Pérez de Ziriza para la revista digital El Hype con los mejores trabajos de power-pop que han salido este año en su opinión. Son 10 recomendaciones, absolutamente geniales todas. Yo solo había escuchado el álbum de The Speedways, el cuarteto de Londres, que me encantaron con ese single increíble que es Kisses are history, las otras 9 referencias no las había escuchado y es que, aunque me encanta el power-pop es difícil encontrarse por los blogs de música independiente con estos discos y, por supuesto, la prensa o revistas de música generalistas no le prestan ni la menor atención a este género que lleva sacando grandes canciones desde los años 70.

El álbum que, desde ayer, me tiene absorbido por completo es el The Scenic Route de los escoceses Dropkick que ha editado Bobo Integral desde Madrid. Andrew Taylor, el genio detrás de los más de 15 años que lleva la banda por las carreteras, ha estado especialmente inspirado en este trabajo y es que recoge prácticamente todas las influencias que ha tenido esta banda de power-pop.

The Scenic Route no baja el pistón de principio a fin. Son 10 canciones redondas, perfectamente producidas y con la duración exacta de lo que debería ser un elepé. Fallos técnicos no busquéis en Dropkick, una banda tan sólida y con tanta experiencia no patina en eso, ni tampoco va a fingir a estas alturas extravagancias para ganarse unas líneas en la NME. De entrada, la mejor canción, en mi opinión, de este trabajo Feeling never goes away. Un tema impresionante de power-pop con ecos de sus paisanos Teenage Fanclub, donde ni pisan el freno, ni tampoco en exceso el acelerador: but ... I'm alive today. I hope this feeling never goes away. Algo parecido hacen en cortes de muchos kilates como For too long, Tomorrow, Disappearing (ese teclado impresionante) o en la genial I'm over you, Goodbay, donde las guitarras jangle se imponen y resuenan melodías de The Byrds o el último trabajo de los también escoceses U.S. Highball.

Por supuesto, Dropkick saben cómo hacer una buena balada pop. Sin despeinarse. Y que encajen perfectamente en el álbum, como les pasa como ese final lentorro con Broken from the startYou'll always be there o las más jangle Catching on, Home Early o A matter of time donde las guitarras acústicas dirigen el cotarro como en los trabajos de Tony Molina, The Reds Pinks and Purples o Withered Hand.

Salió en febrero pero, se me pasó por completo hasta ahora. Eso sí, nunca es tarde si la dicha es buena para reencontrarse con uno de esos discos que, cuando lo oyes, tienes la impresión que se van a quedar mucho tiempo contigo. Bravo Dropkick.

miércoles, 22 de julio de 2020

The Beths

Varias semanas han pasado desde que escuché el nuevo LP de los neozelandeses The Beths, Jump Rope Gazers, que salió a principios de julio.

New Wellington Date Announced For The Beths 'Jump Rope Gazers ...La verdad es que lo he dejado madurar en mi cabeza porque fue bastante sorprendente para mí que en este trabajo The Beths se hayan alejado un poco (no del todo) del pop/punk guitarrero y divertido de su primer álbum, y les haya salido un conjunto de canciones donde la contención se impone y las guitarras no rugen tanto. El resultado me pareció y me sigue pareciendo un acierto total.

En mi cabeza The Beths se agrupaban junto a otras bandas de pop/punk como Martha o The Spook School, que me encantan dicho sea de paso. Pero en Jump Rope Gazers prefieren dar rienda suelta a su calidad compositiva y que las guitarras no sean tan veloces les favorece. Así nos encontramos canciones geniales que suenan a Best Coast como Don't go away o Acrid, donde el pop se impone al punk claramente. Y Out of sight y Dying to believe que son mis dos canciones preferidas de este disco, especialmente la segunda que inicia con unas guitarras potentes pero que poco a poco se va convirtiendo en un medio tiempo con un estribillo que engancha.

También hay canciones punks que recuerdan a su primer trabajo como esa genial I'm not getting excited, que fue su primer single y que me hizo pensar que el disco iría por el mismo camino del anterior, o Mars, the God of war, donde suenan muchísimo a Martha por ese estribillo rápido, esas guitarras afiladas pero esas estrofas más calmadas.

Sin embargo, las canciones donde pisan claramente el freno, Do you want me now o Jump Rope Gazers, las baladas del disco, encajan a la perfección y quedan genial en este trabajo.

Jump Rope Gazers es un gran trabajo y demuestra que The Beths tienen calidad suficiente para hacer un segundo disco mejor que el primero, más trabajado y que ha quedado más redondo.

viernes, 17 de julio de 2020

Cloud Nothings

A Cloud Nothings les pilló el confinamiento trabajando en su nuevo álbum, The Black Hole Understands. Sus miembros en Philadelphia hacían las canciones y otro en Cleveland hacía la batería. Así que empezaron a mandarse las canciones por e-mail, grabando cada uno en su casa los instrumentos y las voces. El resultado sorprende, por lo bien que está hecho, a pesar de tener una producción tan artesanal (ellos siempre han tenido trabajos muy "producidos").

De hecho, este forzoso espíritu DIY sobrevuela todo el álbum y se trata del disco menos contundente de Cloud Nothings. Normalmente, ellos destacaban por sus guitarrazos punk que, dicho sea de paso, quedaban mejor en directo que en disco (aún recuerdo aquel directo en el Primavera que fue tremendo). 

En The Black Hole Understands, suenan más suaves que nunca, incluso acercándose al power-pop más que al punk, algo que les sienta absolutamente genial y refuerza sus canciones. Sus guitarras siguen ahí, aunque atenuadas, a mí siempre me han recordado a grupos como Japandroids o, en España, Cala Vento siempre me recuerdan a ellos. Este sello personal sigue en cortes como Story that I live, Right on the Edge o Tall Grey Structure.

Pero como digo, hay temas donde se acercan más al power-pop de grupos como Teenage Fanclub y se les da absolutamente genial: A silent reaction, The Black Hole Understands, The sound of everyone o The mess is permanent, quizás la mejor del trabajo, son cortes que ya hubieran querido sacar grupos como Telekinesis o I was a King, por poner ejemplos recientes.

En definitiva, un gran disco de Cloud Nothings que ha surgido de las dificultades de estar separados por el confinamiento. Ojalá más trabajos así.

miércoles, 15 de julio de 2020

Gary Olson

La semana pasada me bajé el disco homónimo de Gary Olson, del que ya había escuchado previamente los adelantos y he de decir que es un gran álbum de pop elegante y atemporal.

De hecho, el ex-cantante de The Ladybug Transistor, sigue manejando de forma soberbia el indie-pop ochentero y en los primeros compases del disco con Navy Boats lo primero que me vino a la cabeza fueron los Aztec Camera de los arreglos de cuerdas, los coros y la voz susurrante. Estos temas son los que más abundan en el disco, como en Initials DC, Postcard from Lisbon o Diego It's time, esa preciosa balada que comienza con un violín y rápidamente se construye con calmadas guitarras jangle y pianos, algo que también ocurre en A dream for a memory, que tiene un poco más de ritmo y me ha recordado a aquel disco tan bueno que sacaron hace algunos años Fire Island Pines, con los que comparte afición por introducir trompetas en el momento preciso para dar ese toque épico a sus composiciones.

Gary Olson  está especialmente acertado en Some Advice, All points North o la final The Old Twin donde no está tan calmado y su música gana en ritmo. En Afternoon into evening, para mí, lo mejor de este disco con ese riff genial de guitarra acústica, se acerca mucho al indie-pop que hacía Dean Wareham con sus Luna. Algo que sobrevuela en todo el disco.

Desde luego se trata de un disco de pop redondo y trabajado que te va a encantar tener cerca este verano.

martes, 14 de julio de 2020

The Crystal Furs

The Crystal Furs on Twitter: "Get yourself ready: the first new ...Hace unos meses comenté el single que habían sacado The Crystal Furs, Expo 67, a través del sello subjangle y que me había encantado. Beautiful and True es el título del primer álbum (en realidad es el tercero, pero este el primero que sacan al mercado) de la banda de Portland y, la verdad, es que es tan bueno como prometía (o, incluso, mejor).

The Crystal Furs, probablemente os suenen bien poco, como me pasaba a mí hasta hace un par de meses, pero en seguida os van a gustar. Steph y Kara Buchanan son las hermanas detrás de este proyecto que se acompaña de Rowan Church al bajo. Al principio, llama la atención que no tengan batería (la programan) y que sea un proyecto basado en las guitarras y los teclados, lo cual va genial con el indie-pop que practican y que os recordará mucho a Camera Obscura en cortes como Artoria, Expo 67, Comeback girls, Too kind to be cruel o las geniales Second time around, Drag you away o Hey Maxine que me han traído a la cabeza el disco del año pasado de Jeanines en sus canciones más luminosas.

Ellas mismas se definen como una banda queer, hecho que no tiene mayor relevancia si no fuera porque el mundo del lesbianismo y la cultura queer tiene gran peso en las letras de la banda, demostrando que es una auténtica preocupación para ellas.

Guitarras jangle y buenas melodías definen este disco, uno de los mejores que he escuchado este año. Lo que más me gusta es cuando se acercan al jangle-pop sixtie y se sacan de la manga canciones que recuerdan a The Byrds y que suenan fresquísimas como Pretty Mind, que es la que más me gusta del álbum u otros cortes donde se acercan al mundo del pop y el soul de los sesenta como en Burn us down o Like you, que también me ha recordado a grupos como The Like, aquella banda de ritmos mod que surgió en Los Ángeles a principios de los 10, con sus guitarras y sus teclados.

De este Beautiful and true fácilmente podrían salir 3 o 4 canciones en una compilación de lo mejor del año y es que, The Crystal Furs, están especialmente inspiradas en este trabajo y han hecho un disco maravilloso que voy a disfrutar muchísimo este verano.

lunes, 13 de julio de 2020

Cosmen ft. La Estrella de David

¿Dónde está Carmen SanDiego?, era una serie extraña en los 90: todo giraba alrededor de la mala, que era una ladrona y que viajaba de ciudad en ciudad por todo el mundo sin dejarse atrapar. A mí, de pequeño, me encantaba y, en casa de mi primo, jugaba al vídeojuego de PC en cinta de casette.

Cosmen es el nuevo proyecto de Javi, cantante de Cosmen Adelaida, donde hace sus canciones y se las produce él mismo para mayor gloria de aquellos que hacen lo que les da la real gana sin tener que andar dando muchas explicaciones. Él mismo cuenta que en un viaje a Barcelona, un colega le llevaba en moto por la ciudad de sitio en sitio y que esa sensación de moverse en una ciudad con mar hizo que la canción se compusiera sola en su cabeza: ¿Dónde estás, Carmen SanDiego?

La elegancia del pop con teclados, sintetizadores y ritmos funk me ha recordado un poco a una buena mezcla entre los Destroyer de KaputtMurciano Total.  Es un punto que le viene perfecto a la canción que acaba cantante David Rodríguez de La Estrella de David, cuya voz queda absolutamente genial en este tema.

Si no nos vuelven a confinar este verano, que llevamos todo el camino, id a la playa, bajad las ventanillas del coche y poned esta canción en bucle mientras os da el sol en la cara y dejáis el asiento lleno de sal porque lleváis media camiseta mojada por la espalda.

jueves, 9 de julio de 2020

Phoebe Bridgers

De cuando en cuando, leo en revistas, blogs y redes sociales alabanzas a algún disco que, aunque en principio no me llama la atención, acabo escuchando aunque sea por presión social. La verdad, a excepción de unos pocos, esta ola de buena críticas ajenas no suele funcionar conmigo. El último caso el Punisher de Phoebe Bridges.

Ya en su día escuché su primer LP, Stranger in the Alps, y me ocurrió igual. Bueno, entonces recibió buenas críticas pero a nivel bastante underground, ahora han decidido lanzarla al estrellato y estos últimos meses hemos visto su single en todas las plataformas y las críticas a su nuevo disco en todas las revistas y periódicos a nivel mundial.

No es que Punisher no se las merezca, que no las merece, porque tiene algunas buenas canciones y Phoebe Briges demuestra que tiene un gran talento, pero a este disco le pasa como al anterior: que vuelve a cojear de la misma pata. Lo que más abundan son temas muy lentos, donde destacan los susurros de Bridges, las guitarras acústicas, el toque folk-americano de la slide-guitar y la sobre producción (vientos y cuerdas que entran por todos lados) y, aunque son buenas canciones, al final, abusar de estos cortes hace que el disco se haga muy pesado (sobre todo cuando las canciones están entre los 3 y los 5 minutos). Hay canciones bonitas, en este sentido, y merece la pena pararse en ellas aunque sean tristes y melancólicas: Punisher, Graceland too con su banjo de entrada o Moon song son buenos ejemplos y me gusta especialmente la última con sus violines y pianos.

También lenta pero mucho más interesante es Chinese Satellite, un corte donde Phoebe Bridges está algo más obscura y misteriosa, acabando el tema con una batería asincopada al más puro estilo The National, y con teclados y guitarras que le acercan al dream-pop (bueno al dream-pop en versión folk, si es que esto existiera).

Sin duda alguna, lo mejor del álbum llega cuando acelera un poco y se deja llevar por su lado indie-pop: la contenida I see you o la genial Kyoto que fue el corte elegido como single, y la mejor canción de este trabajo, eso sí, que la eligieran como single de lanzamiento es un poco engañar al personal porque luego el disco no se acerca ni de lejos por estos derroteros de guitarras jangle y buenas melodías. La verdad, teniendo el talento para hacer canciones tan buenas como Kyoto, si yo fuera su productor intentaría que siguiera este camino si quiere abrirse un hueco, aunque creo que ya se ha hecho un hueco en el ámbito del folk-pop de sedosas melodías, guitarras, pianos y violines, algo que ha cautivado a la prensa que la trata como la última cantautora de éxito habiendo otros proyectos, en mi opinión, mejores como Soccer Mommy o Waxahatchee sin ir más lejos.


miércoles, 8 de julio de 2020

Futuro Terror

Futuro Terror -futuro terror- [live sala 12&Medio, murcia] (13-1 ...Se nota el parón de 5 días sin escribir en el blog y es que esta semana he tenido tribunales de TFM (lunes) y de TFG (martes) y hoy y mañana las revisiones correspondientes, así que voy a acabar de ZOOM esta semana hasta la coronilla.

Pero venga, saco algún hueco para comentar un disco que me ha gustado mucho, el nuevo elepé de los alicantinos Futuro Terror: Sangre.

Ni mucho menos soy objetivo cuando hablo de Futuro Terror ya que me encantan todos sus discos y los he visto un par de veces en directo. Dentro del punk nacional y, con alguna otra excepción, me parece una de las bandas más coherentes y sólidas: en sus canciones encajan bien la velocidad, los guitarrazos, las letras y la crítica a una sociedad que parece (y con el coronavirus lo hemos visto bien) que se guía más por la ferocidad que por la solidaridad y la ayuda entre personas.

Sangre es su tercer álbum de larga duración e incluye 10 de sus mejores cortes hasta la fecha. De hecho, diría que es el disco más completo y redondo que han hecho nunca. Comienzan con Frío uno de esos temas destinados a quedar grabados en nuestro cerebro: melodía, buen estribillo y unas guitarras contenidas que encajan perfectamente con el espíritu de la canción: hoy ya no entiendo a la gente, amebas solo de cuerpo presente, sus obligaciones son sus religiones ... por aquí, frío.

A partir de aquí, Futuro Terror van alternando también canciones más calmadas como Territorio Devastado con otras de pegada instantánea y velocidad punk como en la genial Mañana o la tremenda Komsomol que son unas de las mejores de este disco y que me ha recordado a canciones de discos anteriores como Maria Orsic y Ectoplasma, o también Rukeli, que habla sobre el boxeador gitano, desposeído de sus títulos por los nazis. Pogo asegurado en sus conciertos.

Si algo destaca en este trabajo, es que políticamente hablan más abiertamente. Siempre lo han hecho la verdad, pero ahora es más evidente su espíritu guerrero contra el fascismo, no solo en Komsomol o en Armen Beniaminov (el diputado que colgó la bandera comunista en la Duma hace unos años) si no, también en canciones como Consejo obrero, donde critican la complacencia de los propios políticos de izquierdas que supuestamente tienen que defender a la clase obrera y que se han vendido a la inoperancia. 

En Matar/Dejar morir, critican el liberalismo actual que en lugar matar como el fascismo pasado, te deja morir recortando en derechos sin que protestemos (buen ejemplo ahora con los postulados de Boris Johnson, Donald Trump, Bolsonaro o Vox que prefieren mantener una economía que les beneficia a costa de vidas humanas por el COVID-19) o en Qué hacer donde nos hablan de la explotación laboral de los jefes y de cómo los medios de comunicación controlan la opinión pública para mantenernos anestesiados y que lo veamos normal.

En definitiva, como he dicho antes, quizás sea su disco más completo y, teniendo en cuenta los buenos trabajos que preceden a este Sangre, era algo bien difícil. Futuro Terror tienen el talento y la calidad para salir con buena nota y disfrutar del verano.


viernes, 3 de julio de 2020

The Radio Dept.

El pasado mes de febrero comentaba en el blog el último tema de los suecos The Radio Dept., The absence of birds, que era un tema de pop reposado con ecos a Sufjan Stevens y The Field Mice. Una gran canción, desde luego.

En julio vuelven los de Malmö a dejarnos un single 7", esta vez con dos cortes que son una absoluta maravilla: You're looking at my guy y Could you be the one.

De las dos canciones destaca especialmente la primera, que da título al single You're looking at my guy y que, curiosamente, es una versión del tema de Tri-Lites. Pero les ha salido una maravilla de pop: melodía vibrante, guitarras, piano y una buena sección rítmica que le da vidilla al tema, que se encuentra entre sus mejores composiciones.

La cara-b del single Could you be the one, es un tema propio y donde se ve la faceta que más están mostrando últimamente. Un bonito corte de pop lento que recuerda a los temas de Sufjan Stevens. La canción funciona perfectamente porque, como en The Absence of Birds, The Radio Dept. demuestran un gran talento a la hora de hacer canciones.

Creo que ya lo dije la última vez que escribí sobre ellos: ojalá saquen un disco con todos estos temas tan geniales que están haciendo. Lo bueno de los singles y EPs es que seguimos en contacto con ellos cada cierto tiempo, lo malo es que están canciones corren el riesgo de perderse en las plataformas digitales y pasar desapercibidas.

jueves, 2 de julio de 2020

Pop Filter

La verdad es que estoy muy contento: ayer subí el primer recopilatorio de Nebrija Records 2020 y lo compartí, como habitualmente hago, en twitter y facebook. Normalmente, más allá de mis amistades que lo ven en las redes sociales y que se lo bajan para el verano, no llega mucho más allá, pero ayer varios comentarios de twitter lo compartieron y gente que seguía los recopilatorios de Nebrija allá por sus inicios 2005-2010 redescubrió que siguen en marcha, aunque dentro del blog. De hecho, solo ayer las visitas del blog han sido de algo más de 125 personas, cuando habitualmente suele tener 1 o 2 visitas diarias, jeje.

Bueno, pues por seguir con las novedades de 2020 hoy voy a comentar el adelanto (bueno, los adelantos) del futuro álbum de Pop Filter: Banksia. Dicho así, no os sonará de nada, como me pasaba a mí, hasta que leí que esta banda de Melbourne está compuesta por miembros de The Ocean Party, Cool Sounds (curiosamente esta semana escuché Sleepers el primer single del nuevo disco) y Snowy Band. De todas ellas, solo conocía a las dos primeras y me gustaba especialmente The Ocean Party, un muy buen grupo de indie-pop que ya he comentado alguna vez en el blog. Así que mi curiosidad por Pop Filter aumentó rápidamente ayer.

Big yellow van es, en realidad, el segundo single que avanzan de su primer elepé que saldrá a finales de agosto. Se trata de un medio tiempo de indie-pop, elegante y redondo que suena a mezcla de grupos como Real Estate o US Highball.

Ya después, descubrí que antes había avanzado Laughing Falling, que increíblemente viene con un vídeo genial y que ya había visto antes pero no me acordaba. Es otro tema de indie-pop elegante, pero donde entran en juego los teclados de forma más clara y me ha recordado un poco a los Business of Dreams más tranquilos. Incluso, ese tema que también se puede escuchar en streaming, Romance at the Petrol Station, es una pequeña joya de pop guitarrero de ese que te susurra y que te recuerda a grupos como Mazzy Star.




La verdad es que tiene pinta este Banksia de Pop Filter, de ser el disco perfecto para el verano, aunque tendremos que esperar casi a que llegue septiembre. Hasta entonces, que estas tres canciones tan buenas os acompañen en vuestro retiro estival (aunque este año tenga que ser más mental que real).

miércoles, 1 de julio de 2020

Nebrija Records 2020 Vol. I

Reconozco que este es uno de los post que más me gusta hacer a lo largo del año. Por dos motivos: el primero hacer un primer repaso con lo mejor del año y el segundo, saber que estamos en julio y que ya solo queda un mes para las vacaciones (este año más caseras y deseadas que nunca).

Como siempre me pasa, este primer Nebrija Records 2020 tiene las canciones que más me han gustado de un montón de trabajos pero, siempre se quedan en el tintero canciones y discos que me han encantado pero que no pegan mucho dentro de la compilación. En este periodo, los álbumes de Tracey Mountains, Pure X, Close Lobsters o Happyness bien merecían haber tenido cabida aquí, pero es difícil hacer el corte y que siga siendo coherente. Ya sabéis: canciones limitadas a las que entran en un CD para el coche (aunque ninguno tengamos ya reproductor de CD en el coche) y una buena dosis de indie-pop.

Os dejo el repertorio final que tengo preparado desde hace una semana y que he ido cambiando de posición hasta que ha quedado como a mí me gustaba. Creo, sinceramente, que va a ser una buena mezcla para ponerla este verano a girar.

Enlace a la playlist de Spotify

Descarga aquí

1. The Stroppies - Burningh Bright
2. Fort Not - Jennie Brown
3. Girlatones - Pop Stars
4. Jeanines - Been in the dark
5. Waxahatchee - Can't do much
6. DISQ - D19
7. Basic PlumbingConstant Attention
8. The Crystal Furs - Expo 67
9. US Highball - Bless the telephone (Labi Siffre cover)
10. Pale Lights - You and I
11. En attendant Ana - Do you understand
12. Rolling Blackouts Coastal Fever - She's there
13. Peel Dream Magazine - Pill
14. Nation of Language - Tournament
15. Devon Williams - Out of Time
16. Perfume Genius - On the Floor
17. Seablite - High Rise Mannequins
18. Built to Spill - Fake Records of Rock and Roll (Daniel Johnston cover)
19. Beach Bunny - Ms. California
20. The Just Joans - Holiday
21. Jetstream Pony - I close my eyes
22. Go Get Mum - Moving day
23. Odd Hope - All the things
24. The Tubs - I don't know how it works
25. The National Honor Society - When we ruled the school
26. Hatchie & The Pains of Being Pure At Heart - Sometimes Always (The Jesus & Mary Chain cover)

martes, 30 de junio de 2020

Leah Senior

En los últimos días no he podido escuchar muchos discos. Entre el lío de correcciones de TFG, TFM y Prácticas y cierre de actas para junio y que, en estas fechas, no salen muchas novedades, pues todo se ha juntado. De hecho, lo que me ha servido es para prepara con calma el primer volumen de Nebrija Records con las cosicas que más me han gustado en esta primera mitad del año 2020.

Pero, si por algo ha destacado, esta última semana de junio en lo musical es por la aparición de un par de álbumes de indie-folk que es lo que más he estado escuchando. Y, bueno, no es lo mío he de reconocerlo, aunque cuando hay talento siempre se encuentran temas interesantes en algunos de estos trabajos. Es el caso de los discos de Leah Senior y de Phoebe Bridges.

Leah Senior es una cantante de Melbourne, Australia, que, en realidad, podría pasar por norteamericana debido a la música que hace. De hecho, su indie-pop con aires folk tiene influencias de la música americana de los 60 y 70 bastante claras.

The Passing Scene es su tercer álbum y el mejor hasta la fecha. En él, abundan las canciones de pop tranquilo y elegante con aires folk que se le dan bastante bien y que es lo que ha venido haciendo hasta la fecha. Ahí destacan cortes como Dress up a heart, There's no fish, With or without me o The passing scene.

Sin embargo, lo que más me ha llamado la atención de este trabajo de Leah Senior es el momento en el que se acerca al indie-pop de aires sixties y pisa un poquito el acelerador. Ahí es donde mejor está y, puede suponer un punto de partida para el futuro, al que agarrarse. La muy soul Evergreen con la que abre el disco o Bug in a bath, que parece un tema rockero y funk de los 70, son dos pequeñas muestras de lo bien que le viene a su guitarra acústica un poco de movimiento, de guitarras eléctricas y unos buenos pianos. Incluso, en la final Time traveller, un medio tiempo muy del rollo del último disco de Waxahatchee, funciona genial en este trabajo.

Quizás, a final de año, no aparezca en todas las listas, pero desde luego es un trabajo coherente y con buenas canciones este de Leah Senior.

viernes, 26 de junio de 2020

Hatchie & The Pains of Being Pure at Heart

Hear Hatchie, The Pains Of Being Pure At Heart cover The Jesus And ...A principio de junio, me encontré con varios contactos de facebook que compartían el single conjunto que habían sacado la cantante shoegazer Hatchie junto a The Pains of Being Pure at Heart: Sometimes Always.

Una colaboración que me alegró mucho por varios motivos: el disco de Hatchie del año pasado estaba muy bien, además, pega increíblemente bien con el indie-pop y el dream-pop de los Pains y, por si fuera poco, porque suponía volver a ver a The Pains of Being Pure at Heart trabajando juntos, después de los proyectos en solitario de Kip Berman (con su nombre o como The Natvral) y de anunciar que los Pains se separaban. Para los fans de la banda, como yo, ha sido una bocanada de aire fresco.

Por si fuera poco, han unido sus talentos, que son muchos, para hacer una versión del Sometimes Always de The Jesus and Mary Chain, uno de mis grupos preferidos. La canción suena dulce y, a la vez, dura en consonancia con la letra sobre dejar a alguien, echarlo de menos y pedir que vuelva, además Hatchie y Berman, han hecho un precioso juego vocal, contestando uno a las estrofas que canta la otra. Les ha quedado de diez.

Además, el split 7" se completa con Adored, un corte algo más dream-pop donde encuentran el punto exacto de fusión entre el estilo de ambos músicos y les sienta fenomenal.

jueves, 25 de junio de 2020

The National Honor Society

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Foto: cakeintherain206.com
En pleno confinamiento, en el mes de abril, comenté el primer single de la banda de Seattle The National Honor Society y ya me sorprendió entonces su sonido tan apegado el pop británico de los 80 y 90, hecho con una calidad increíble y que estaba en la línea del Manchester sound por todos lados.

El álbum, To all the glory we never had, sigue todos estos parámetros, pero mejorados. La verdad es que llevo ya unas semanas escuchándolo y cada vez saco de él más detalles. Por ejemplo ese inicio arrollador con Turn me on o Everybody lives and breathes donde sacan su lado más Oasis y recuerdan a esa época eléctrica de los hermanos Gallagher después de sacar The Masterplan, cuando arrasaban en los directos. Incluso, en un tema algo más reposado como The Occupation, suenan a Definitely maybe o a los últimos trabajos de grupos como DMA's.

Pero hay otras influencias que abunda, como ese pop ochentero y elegante que recuerda a grupos de The Field Mice o The Smiths en temas como el single, First among the last que es una absoluta maravilla, en un corte muy Morrisey como Incredible, en Crystalize, otro de los grandes temas de este trabajo o en esa maravilla de pop que es Never gonna make it happen donde me han recordado a algunos discos de indie-pop recientes como Business of dreams o Devon Williams.

Pero, por cuadrar el círculo de sonido mancuniano, The National Honor Society se declaran abiertamente fans de The Stone Roses. Ya lo sabíamos porque la b-side de su primer single era, precisamente, una versión de Mersey Paradise del grupo de Ian Brown. Pero es que en el disco también aparece canciones que recuerdan a ellos, sobre todo al final y con esa potencia guitarrera tan característica como en When we ruled the school o la final Stand down.

Seguro que se convierte en banda sonora del verano en los viajes a deshoras a la playa para no coincidir con nadie.

viernes, 19 de junio de 2020

Fort Not

Fort Not es un dúo sueco afincado en Gotemburg que tienen previsto sacar su segundo elepé en septiembre de este año. Esta semana he conocido el single de lanzamiento Jennie Brown gracias que el sello español Meritorio Records va a editar el disco.

Y menuda sorpresa, Fort Not, sacan lo mejor del indie-pop escandinavo de los 2000 y lo mezclan con las guitarras jangle que nos llegan en los últimos años desde California con Rays o desde Australia con The Goon Sax.

En su bandcamp tienen ya subidas dos canciones: I guess y, la citada, Jennie Brown, que bien podría estar sonando todo el verano mientras te sientas en el salón y miras por la ventana pensando en las playas que no pisaremos por la cuarentena.

La verdad es que los dos cortes me han encantado, así que The Club is open ya es uno de esos álbumes que espero con ansia.

jueves, 18 de junio de 2020

Built to Spill

A principios del mes de febrero hice una pequeña reseña del adelanto que Built to Spill acababan de publicar: Bloody Rainbow. Una versión muy jangle-pop del tema de Daniel Johnston pero bien pasado por el filtro de Built to Spill con esa voz alargada tan característica.

Se anunciaba entonces que Built to Spill iban a sacar un álbum completo con versiones de Daniel Johnston y es que la banda quería homenajear al cantautor americano recientemente fallecido (septiembre de 2019) ya que habían compartido con él desde 2017 varios conciertos: les hacían los coros y, además, había teloneado a Johnston en su última gira.

Una de las cosas que más sorprende de este Built to Spill plays the songs of Daniel Johnston es la selección de canciones que ha hecho la banda de Idaho y es que no aparecen algunas de las canciones más famosas de Johnston como True love will find you in the end o Hi how are you.

Pero el repertorio, de todos modos, es genial. Algo sencillo debido a las buenas canciones del músico californiano. Ahí destacan los clásicos atemporales como Honey I sure miss you o Impossible love, donde pisan el freno, los cortes a los que dan velocidad como Good morning youLive in vain o Fish o la tremenda versión guitarrera que hacen de la genial Fake records of Rock & Roll.

Lo maravilloso de esta disco es que suena a Built to Spill por los cuatro costados, pero respetan y valoran las canciones de Daniel Johnston como se merecen. Un acierto absoluto.

martes, 16 de junio de 2020

Boyracer

Si hablamos de Boyracer a casi todos os vendrá a la cabeza la banda británica  de finales de los ochenta y principios de los noventa que hacía un DIY punk en la línea de las bandas C86 y Sarah Records. Pues bien, esa banda, con un largo periodo de inactividad ha vuelto con su 13 álbum de estudio, On a promise, y con la misma energía que entonces.

La banda de Stewart Anderson ha contado para este álbum con la banda habitual que le venía acompañando en los últimos años pero, además, ha incluido a sus antiguos compañeros de banda como Simon Guild y Laura Bridge (Kicker) y algunos colaboradores como Mary y Anita de Even as we speak o Snowy de The Ocean Party. Una buena representación del indie-pop británico, desde luego.

En los 16 cortes que forman parte de este regreso, excepto uno, ninguno llega a los 3 minutos, hay un poco de todo: punk DIY con aires del 77 que nos recuerdan a grupos como Sex Pistols o Buzzcocks en temas como Hidden Memories, Move on up o Crack the Red que son tres buenos pepinazos; punk con melodías pop que recuerdan lo mejor de grupos C86 como The Wedding Present en temas como Hit and Miss, con la que abren el disco, o Bunk off work today.

Pero también hay margen para el pop, los teclados y el cruce de voces con Christina Riley (Burnt Palms) en cortes como The rest of yr life, Bored and lonely, Girl in a soul band o Looks que recuerdan a grupos como Talulah Gosh en sus cortes de twee-punk más veloces.

La verdad es que es un buen esfuerzo de recomposición de la banda y se agradece que sigan sonando tan fieles a aquellos años, pero el disco ha quedado como un pequeño batiburrillo de aquellos años. Quizás, haber apostado por una selección más estricta de canciones para que fuera más redondo hubiera sido una buena idea, pero la verdad es que no sé qué productor se iba a atrever a decirle a un músico tan bueno y con tanta experiencia que renuncie a algunas de sus canciones.

Creo que ha salido un trabajo notable para Boyracer y que hará las delicias de los nostálgicos. Se pueden sacar 5 o 6 canciones muy sobresalientes y, a estas alturas, es más de lo que podríamos esperar de las nuevas reuniones de estas bandas.


viernes, 12 de junio de 2020

Rolling Blackouts Coastal Fever

Si alguien lee habitualmente el blog pensará que aparecen demasiado frecuentemente bandas procedentes de Australia y Nueva Zelanda y, concretamente, Melbourne suele ser el centro operativo de muchas de estos grupos.

Bueno no es casualidad que muchas de las bandas que actualmente me gustan, tengan una influencia clara del pop de los 80 que se hizo en Australia y Nueva Zelanda a través del sello Flying Nun. El otro día comentaba el trabajo de The Stroppies, pero hace unos meses hablaba de Go Get Mum o Girlatones, y el año pasado o hace dos grupos como Twerps, The Goon Sax o Dick Diver iban desfilando por el blog.

Una de esas bandas que ya pasaron por aquí y cuyo primer disco me encantó fue Rolling Blackouts Coastal Fever que, con Hope Downs, sacaron un pepinazo de álbum tremendo. Ahora los del Melbourne vuelven con su segundo disco: Sideways to New Italy.

La verdad es que salió a principios de junio, pero he dejado pasar una semana oyéndolo para poder hacer esta entrada. Al principio, el nuevo trabajo de Rolling Blackouts C.F. no me pareció tan interesante como el primero, pero bueno ya sabéis eso de la novedad que a veces también distorsiona nuestras impresiones. El caso es que, cuanto más escucho Sideways to New Italy, más me gusta.

El álbum empieza con las canciones que más recuerdan a su primer disco y donde están más presentes las guitarras: The second of the first, y mis dos favoritas de este trabajo She's there y Falling Thunder. Especialmente en la primera rugen sus guitarras y están más acertados, aunque no es el único momento del disco ya que en cortes como Not tonight, Cars in Space o la final The Cool Change, también hacen grandes temas rockeros que seguro funcionan genial en sus directos (con ganas me quedé de ese concierto en el PS de hace unos años).

En este álbum Rolling Blackouts Coastal Fever también tienen algunos temas donde pisan un poco el freno y se acercan un poco al pop ochentero más elegante de grupos como The Go-Betweens, algo que les sale muy bien en The Only One, Cameo o Beautiful Steven.

En definitiva, un muy buen segundo trabajo que sigue los derroteros del primero, aunque no sea tan pegadizo. Han pulido su sonido y han hecho unas muy buenas canciones y yo que me alegro porque Rolling Blackouts C.F. son un grupazo.


miércoles, 10 de junio de 2020

The Stroppies

No es la primera vez que hablo de The Stroppies en el blog, de hecho la otra vez fue en 2018 a raíz de su primer álbum que, en realidad era la compilación de varias canciones en un casette en 2017, ya que su primer disco salió el año pasado en 2019. Ahora sale Look Alive! un EP de ocho cortes que bien podría ser un disco para cualquier otra banda.

Hace ya un par de meses escuché el primer adelanto de los australianos y me encantó: Holes in everything, donde seguían esa línea entre el indie-pop de raigambre Flying Nun, especialmente en la línea de The Clean o The Feelies. Algo que también aparece en este nuevo EP en cortes tan buenos como Look Alive, de corazón pop y teclados vibrantes o en Sad sorry soul y Rigid Men and conduct codes donde están algo más guitarreros y la última se acercan a bandas como Television Personalities.

Sin embargo, lo más interesante de este trabajo nos lo han dejado en temas más calmados y donde predominan los órganos y el pop elegante como en la apertura Burning Bright que me ha recordado tanto a los suecos Sambassadeur, la más pop Enter or exit o la más tranquila Roller Cloud.

The Stroppies nacieron con pura vocación DIY y en este trabajo han sido fieles a sí mismos: muchos de los cortes proceden de pequeñas piezas e improvisaciones que fueron grabando con el iPhone durante su última gira europea y que iban conservando en notas de voz. Para que el material no perdiera frescura (eso se nota en la producción) se metieron a autograbarse el EP en cuanto regresaron a Australia. Así les ha salido este pequeña joya de indie-pop que bien merece toda nuestra atención.