martes, 5 de mayo de 2026

White Fence

Empecé a escribir este post la semana pasada cuando en el blog de Don't Eat the Yellow Snow vi que había salido nuevo disco de White Fence. Pero, la verdad es que se me han juntado un par de semanas chungas de curro, más puente, más Warm y llevo medio mes sin escribir en el blog.

Bueno ya va tocando, que hay algunos discos en el tintero como el de The Reds, Pinks and Purples o Cindy que también han ido saliendo en estos días.

Antes de nada, comento un poco el Warm Up que, la verdad, venía con un cartel muy muy flojo (lleva así ya 3-4 años) y con muy poco donde rascar. Tal vez, la única novedad interesante del cartel eran Deadletter y, la verdad, es que los de Londres convencieron e hicieron un gran concierto en el escenario pequeño. Del resto, destaco a Repion y Las Petunias que hacen cada vez conciertos con más empaque y, ojalá, que les vaya genial en el futuro porque desde sus inicios las he visto a todas dar pasos hacia adelante y me alegro mucho por los dos grupos.

White Fence es el proyecto de Tim Preseley. Aquí en el blog hablé de él tal vez hace diez años o así. Con sus dos primeros discos que me encantaron. Yo a él lo conocí en 2010 más o menos, ya que era compañero de andanzas de Ty Segall y, en aquella época, la psicodelia garagera me entraba bastante bien.

Luego llegaron los discos de White Fence y me dí cuenta que me gustaba más este proyecto que el de Ty Segall. He rebuscado en el blog y he visto que mi (primer y) último post sobre él fue en 2014 (no me acuerdo ni qué era de mi vida entonces). De ahí la sorpresa tan grande que me he llevado de que haya sacado nuevo disco, Orange. Y es que Presley llevaba mucho tiempo sin sacar nada nuevo y tampoco lo había visto anunciado.

Orange es un disco buenísimo. Vuelve a tirar de psicodelia sixtie, que era algo habitual en él. Por ejemplo, ahí encontramos la vibrante I came close, Orange for Luck que, a pesar de su aire DIY y su producción artesanal podría ser también un corte de Love,Burns. En este sentido, el sonido entre el rock psicodélico, el folk y el jangle-pop lo encontramos también en la calmada I wanted a rolex, pero tiene su punto álgido en la maravillosa Your Eyes, que ha sido el primer single de este disco.

Eso sí, en este disco de White Fence encontramos otros registros igual de interesantes, como por ejemplo ese sunshine pop más tranquilo de That's where the money goes (seen from the celestial realm) con la que abre el disco y que suena mucho a aquellos The Fresh and Onlys de inicios de los 2010.

O, por ejemplo, el power-pop más setentero de las geniales Reflection in a shop window on polk, Blind your sun o Evaporating Love, que tal vez sea la mejor canción de este disco y que suena como otros grupos actuales tipo Best Bets o The Boys with the Perpetual Nervousness. O, incluso, esa balada de letra maravillosa que es So Beautiful donde nos deja un tema absolutamente sobresaliente.

La verdad es que ha sido todo un sorpresón encontrarnos con este disco de White Fence que nos ha alegrado esta primavera y nos deja una sonrisa en la cara.