Hasta la semana pasada no conocía nada de seablite, una banda de indie-pop con toques dream y shoegazers que llega desde San Francisco. La semana pasada escuché el single que avanzaron y mañana está previsto que salga su primer LP Grass Stains and novocaine. Aunque el disco completo ya lo ha subido Emotional Response en soundcloud y, desde ayer por la tarde, no paro de escucharlo, porque sin duda se trata de uno de los mejores discos de este año. seablite ya sacaron un EP en formato cassette hace un par de años, pero para mí pasó absolutamente inadvertido. En él ya recibió buenas críticas que hablaban de una banda con un sonido muy propio capaces de crear grandes melodías pero también de rodearlas perfectamente de suciedad, guitarras y capas de sonido. Y eso es lo que nos encontramos en este primer disco de las de la bahía. Grass Stains and novocaine, empieza con una declaración de intenciones muy clara Won't you, donde de entrada la lían a guitarrazos y voces dulces que llegan de ultratumba. Es una de sus mejores características, aunque a lo largo del disco van dando más peso a una faceta u otra. En este primer corte llegan a un equilibrio muy interesante que hace que te enganches al disco. Si tuviera decir alguien a lo que me recordase este primer tema es Lush o My Bloody Valentine cuando sacan su lado pop. De hecho, estas canciones con más capas y más dream-pop siguen apareciendo en el disco y con muy buen nivel: Lollipop crush o la final y genial (es una de mis preferidas) I talk to frogs, donde se ponen un poco más poperos. En el lado donde dan más peso a la melodía que a las guitarras es donde más acertadas están (si cabe) y les salen canciones sobresalientes casi sin despeinarse: Pillbox es una maravilla de velocidad punk y gran melodía, al igual que las más pop Heart Mountain (que fue la que yo conocí como adelanto) donde pisan el freno y se van más hacia el indie-pop de los 90 de The Field Mice, algo que también sucede en House of Papercuts (un guiño a la banda de Jason R. Quever?). Quizás sea esta la canción que más se pueda acercar al gran público, aunque hay que decir que mi favorita es Haggard, con un un riff de guitarra muy veraniego y una melodía contagiosa, eso sí, la suciedad de las capas de guitarras y la baja intesidad de la producción hacen que tenga ese toque DIY tan especial y que no destaque tanto en el disco.
Para mí, este Grass stains and novocaine de seablite se trata de uno de los mejores discos de indie-pop del año y ha sido una gran alegría que llegue antes del verano para disfrutarlo!
Junio siempre es un mes jodido en el docencia: final de curso, locura, notas, revisiones, exámenes, recuperaciones, tribunales de TFG y TFM, evaluaciones, actas, reuniones, horarios del año que viene ... este año, además se ha juntado todo! Pero este EP de The Slow Summits me ha alegrado un poco este inicio de mes. Básicamente porque los conocí ayer en Austin Town Hall, el blog que mejor trata últimamente el indie-pop. Y fue todo bastante casual, ya que los propios miembros de la banda fueron los que escribieron a la revista ya que pensaban que su estilo se adaptaba muy bien a la publicación, y vaya si tenían razón!!! The Slow Summits son una banda sueca que recupera lo mejor del indie-pop escandinavo de los 90 y los 00. En realidad es un indie-pop elegante que tiene como referencia bandas como Northern Portrait, Orange Juice o The Go-Betweens, pero sin renunciar a la velocidad del C86 de The Pastels a quienes homenajean con el nombre de la banda. Este EP Languid Belles son contiene 4 cortes (me quedo con ganas de mucho más) pero es que me encantan las cuatro canciones igual que Amelia Fletcher (Heavenly o Tiger trap) participe en este trabajo tiene algo que ver.Me gustan desde las ochenteras, Less than impressed (muy Aztec Camera), The Spirit of the lyrics o Regrets, hasta la divertida y rápida (A hit) to your wallet que bien podría ser una canción de grupos como The Lodger, y es la canción que más me lleva loco. The Slow Summits han sido un sorpresón y me encantan desde ya mismo, ojalá pronto venga con un LP debajo del brazo!
Elefant Records nos trae hoy uno de los álbums más interesantes de lo que llevamos de año, magnífico Pink de los americanos Tennis Club. Sí, americanos, de Missouri algo nada habitual entre las bandas del sello español. Aunque cuando oyes este trabajo, la verdad, es que comprendes que hayan tirado por este camino. Hace ya tres o cuatro días que escuché el single que avanzaron Tennis Club: Vodkas, y la verdad es que me llamó mucho la atención ese tanbuenrolloveraniego que hacen. Las referencias para comprender a Tennis Club, desde luego son el indie-pop y la música surf-pop de los 60, algo así como lo que venía realizando Sonny & The Sunsets, pero en modo lo-fi y algo más DIY. Car Beers quizás sea el mejor ejemplo de este mezcla de sonidos tan sesenteros, pero a la vez tan contemporáneos. La intro con Bella Vista Surf ya da una buena idea de ese gusto por bandas como The Ventures o Beach Boys, algo que también se aprecia en la poppie Pink Sweater! Pink Shoes! Aunque el álbum tiene algunos cortes donde se van más hacia el pop, y yo creo que es donde dan en el clavo. A mi gusto, Ghost Cops, Vodkas y London, son los tres cortes más destacados de este trabajo. Los dos primeros algo más surf con coros muy sixties, el tercero, que es mi preferido, algo más indie-pop y donde se acercan más a bandas actuales como Rays, The Goon Sax o el primer largo de Twerps, así que ese gusto por el kiwi-rock también tiene su presencia en este disco. El cierre del disco es con Baby, que casi podríamos meterla en un disco de Simon & Garfunkel, para que os hagáis una idea de las influencias sixties de este trabajo. Tennis Club han hecho un disco que se pasa en un santiamén y que es una maravilla!
El sello alemán Kleine Untergrund Schallplatten nos ha dado varias alegrías en los últimos años, como el lanzamiento en Europa de los trabajos de Pale Lights (por cierto, hace poco conocíamos un nuevo single que se va a incluir en un recopilatorio del sello y nos ha gustado mucho), pero desde hace como un mes me han abierto los ojos a Desert Souls. Desert Souls son una banda alemana de Augsburgo y su single de presentación es un pepinazo destinado a colarse entre lo mejor del año, seguro seguro para el Nebrija de verano. Dust in my eyes es el nombre del corte y es una descarga de beats y guitarrazos entre el indie y la psicodelia. A mí, lo primero que me vino a la cabeza (incluso por la voz) fue la música de Parquet Courts o de Hunx and his Punx. Tendremos que estar muy atentos al primer trabajo de Desert Souls!
La verdad es que llevo toda la semana escuchando con atención el nuevo elepé de The National, I am easy to find y he de decir que me gusta y que es un buen disco, pero que por primera vez con sus discos, puedo decir que le sobra alguna canción, cosa que en sus anteriores trabajos. Quizás sea por The National están más calmados que nunca y eso hace que el álbum a veces sea un poco plano, pero fundamentalmente es porque tiene 16 cortes y creo que son demasiados. De hecho, si lo hubieran dejado en 9 o 10 canciones probablemente estaríamos ante un disco sobresaliente, porque como siempre la banda de Matt Berninger nos deja grandes canciones que merece la pena que nos paremos a escuchar. I am easy to find se abre de forma magistral con You had your soul with (uno de los adelantos que ya conocíamos) y que tiene ese punto misterioso, armonioso y épico de sus mejores temas y donde una batería de lo más libre hace de pilar en la canción. Quizá, el otro tema más reconocible en este sentido sea Rylan El caso es que esta fórmula que tan buenos resultados le ha dado los de New Jersey en el pasado, no es lo que abunda en el disco. De hecho, lo que más hay son baladas, algunas más accesibles que otras. Entre estas canciones, para mí destacan tres: la preciosa Hey Rosie, que bien podría haber estado en Boxer con esos punteos de guitarra que aparecen y desaparecen de la canción; la tremenda Not in Kansas que no necesita de grandes arreglos para sonar espectacular y la maravillosa The Pull of you, donde Sharon Van Etten participa y consigue crear una sinergia con Berninger de lo más interesante. Pero hay más miga en el álbum, especialmente en aquellos temas donde The National coquetean con sus teclados con la electrónica más básica: Oblivions, I am easy to find o Hairpin Turns son un gran ejemplo de este camino. El final del álbum lo cierran con otra balada bonita marca de la casa, Light years que me gusta bastante, aunque no llega a la épica de sus finales en otros trabajos. Lo que apenas escuchamos en el álbum son guitarrazos, que siempre destacaban en sus trabajos, tal vez Where is her heard es la única donde las guitarras sucias están presentes y destaca mucho la voz de Berninger en el estribillo, quizás este tema que va subiendo en intensidad es el que yo habría elegido para cerrar el álbum, pero a ver quién es el productor que les dice a estos lo que tienen que hacer. Pues eso, que es otro gran disco con una decena de canciones de gran nivel, aunque tal vez le sobren un poco el resto porque descompensan el trabajo global.
En las últimas dos semanas o tres he escuchado bastante el primer largo de Elva, Winter sun. Tal vez, no os suene este nombre de nada, pero en cuanto lo escuchéis en seguida vais a descubrir una voz conocida, la de Elizabeth Morris, ex-cantante de Allo Darlin'. Desde que en 2016 Allo Darlin' se separó, el mundo del indie-pop se quedó un poco huérfano, pero por suerte, ahora su espíritu y su sonido vuelven a estar presentes con este disco de Elva. Elva es una banda donde Elizabeth, ahora afincada en Noruega, comparte algo más el protagonismo, de hecho, hay canciones donde ella no canta, y hay un cierto aire más folk en los cortes más lentos. Por lo demás, hay cortes que nos recuerdan su anterior etapa y donde Elva están de lo más acertados, como en la apertura Athens, que es una canción que parece llevarnos en el tiempo a la etapa pre-2016. Entre los temas más destacados, por supuesto Tailwind, que fue el single que adelantaron de este trabajo, y dos cortes donde no canta Elizabeth: la guitarrera Airport town y la maravillosa Ghost writer, que es la más indie-pop y la que más me gusta de todo este trabajo por su doble voz (Elizabeth hace los coros en el estribillo) y por ese órgano de fondo que me recuerda tanto a las mejores canciones de Belle & Sebastian o Camera Obscura. El álbum adolece un poco de tener demasiadas canciones lentas, quizás demasiado lentas incluso para una banda de indie-pop: quizás solo salvo Harbour in the storm donde Elva se superan con un corte precioso o la más folkie (ese slide la delata) Winter sun con la que cierran el disco. Así, Winter sun es un álbum entretenido que va desde el indie-pop al folk pasando por algunas baladas. A mí, me ha gustado, y me ha dado una gran alegría saber que el sonido de Allo Darlin' sigue muy vivo en Elva.
Eric Goulden es el verdadero nombre de Wreckless Eric, el músico inglés que lleva desde finales de los 70 haciendo música de forma ininterrumpida (bajo la multitud de proyectos que ha liderado). En el 77 triunfó con Whole Wide World y es toda una referencia en la música punk y new wave, aunque siempre ha sabido navegar en los márgenes del éxito sin despeinarse. El año pasado sacó un desapercibido disco Construction Time & Demolition, pero no ha querido dejar mucho para sacar un nuevo álbum, en este caso son solo 8 cortes y se titula Transience. No tengo ni idea de si se trata de un álbum con temas que se quedaron fuera del anterior o es que está en un momento álgido compositivo, el asunto es que este disco suena sucio, casero y a medio producir. Si no te lo dicen, desde el primer corte pensarías que estás ante el nuevo álbum de Deerhunter, porque el ruido, la suciedad, lo arreglos locos (campanas, secciones de viento o de cuerda) y las voces desgarbadas ayudan a que este disco tengo un carisma bastante interesante, para muestra esas geniales Father to the man o Half of it (con sus siete minutazos y ese final tan raro). También tiene sus acercamientos al pop, que es donde mejor y más accesible está: Dead end es un tema precioso bien aderezado con un teclado agudísimo o la jangle Creepy people (in the middle of the night) que podría ser un tema de Neil Young perfectamente y que al final gira a unos guitarrazos muy The New York Dolls. Siempre me ha gustado lo que hace Wreckless Eric, porque en realidad hace lo que le da la real gana y, además, lo hace bien. Ya, no lidera grandes giras ni festivales, pero de vez en cuando sale al escenario con The Damned, The Proclaimers o The Mighty Mighty Bosstones y él es feliz.