Cuando Joanna Gruesome anunciaron su separación, a sus seguidores (entre los que me encuentro) nos quedó un gran vacío, y es que ese sonido entre el punk y el pop, entre el susurro y el grito no tenía banda alguna que lo pudiera imitar. Sí, de sus cenizas nació Ex-Void que no están nada mal, pero a sus miembros aún les quedaban cartas por mostrar. Y eso ha sucedido con The Tubs. The Tubs es el proyecto de Owen Williams y George Nicholls que, de momento, ya nos ha adelantado un sencillo de su futuro primer disco: Silver moon. Es todo un temazo y una declaración de intenciones. Guitarras punk y C86 y un sonido pop que les acerca al Dunedin Sound y los primeros grupos Flying Nun. Silver Moon suena contemporáneo, algo así como un cruce entre The Goon Sax con The Wedding Present. Así que, ya os podéis imaginar que me encanta esta canción y estoy deseando escuchar el álbum completo. Gran herencia: The Tubs.
Hacía demasiado tiempo que no teníamos un álbum de Adam Green y es que, desde el Minor Love de 2010 no había sacado nada en solitario. Bueno, miento, una banda sonora para Aladdín (2016) y un disco junto a Binki Saphiro (2013) que es un auténtica maravilla (y lo seguirá siendo). Este 2019 nos deja Engine of Paradise, el sexto disco en solitario del ex-cantante de Moldy Peaches, donde una vez más demuestra su gran talento a la hora de crear elegantes cortes de tranquilo indie-pop. Sus canciones siempre me han traído a la cabeza al estilo más reposado de Lou Reed, como vemos en Engine of Paradise o Wines and Champagnes, por ejemplo. Pero, al mismo tiempo, siempre hay un poco de melancólico indie-pop que me recuerda a The Magnetic Fields como en Gather Round, Freeze my love (primer adelanto del disco y la que más recuerda a su disco con Saphiro) y, especialmente, en la genial Escape from this brain, donde los arreglos orquestales redondean una canción maravillosa. De hecho, el final del disco es lo más tranquilo y donde más abundan estas canciones con arreglos de cuerdas como Reasonable man y Rather have no thing. Es un álbum donde Adam Green continúa con esos cortes tranquilos de indie-pop elegante como si no hubiera habido un corte de 9 años sin publicar un trabajo. En mi caso, agradecí mucho estas canciones durante el último episodio DANA que asoló todo el levante, lo tuve en bucle mientras veía la lluvia por la ventana (bien a resguardo, por suerte). Dejo la lista de reproducción del disco en youtube: https://www.youtube.com/playlist?list=OLAK5uy_nFPsAxMmvhtiacWIvIxakPwlSQeQF1P1c
Los canarios Texxcoco son una de esas bandas que a uno le resultan interesantes en cuantos las ves tocar en directo. Bueno, a decir verdad, a mí me tenían ganado desde el principio, y su paso el año pasado por Microsonidos y este verano por el Low Festival no hizo más que corroborar lo que ya sabía. Especialmente ese conciertazo que se clavaron en el Low. Esta semana conocimos Red is open un nuevo cañonazo de punk y garage en el que se mueven como pez en el agua y que les sirve para adelantar su nuevo largo Side effects of proximity: Part I que va a salir en noviembre con Subterfuge. Y es que la banda de Adriana Moscoso está dando pasos de gigante para triunfar en este ámbito tan reducido que es el punk español, porque aunque canten en inglés a mí su música (batería, guitarras y bajo) me recuerdan a la potencia de Triángulo de Amor Bizarro. Y eso, en mi opinión, son palabras mayores. Estoy deseando ya escuchar el disco completo!
Ben Cook es uno de esos músicos que siempre están ocupados, si no es componiendo es produciendo a otros artistas. Yo no sé cómo lo hace pero el caso es que siempre saca tiempo para hacer grandes canciones, como vuelve a ocurrir con el segundo LP de su proyecto en solitario Young Guv, Guv I.
Yo conocí su música por una de sus bandas anteriores, Marvelous Darlings, un tremendo proyecto de punk-pop, que es lo mejor que ese género ha dado en esta última década. Es cierto que pronto comprobé que había pasado por otra de las bandas referenciales del punk de Toronto: Fucked Up, un proyecto hardcore que en nada se parece a lo que saca ahora. Desde hace unos años comenzó su proyecto de Young Guv en solitario, cuando dejó Toronto y se trasladó a Nueva York, donde otras influencias han ido entrando en su música, bueno o quizás no, porque el ámbito del pop siempre ha estado presente en su trabajo. Guv I sigue la estela del anterior trabajo y tira de guitarras para crear auténticos himnos de power-pop, aunque en este trabajo vemos algunos matices más interesantes que en el anterior. Desde luego cortes como Patterns Prevail o Every flower I see siguen esa influencia de bandas como The Cars (que en paz descanse hoy Ric Ocasek) o en Luv Always vemos clara la mano de bandas como Cheap Trick. Pero como digo, este disco tiene matices distintos como esa maravilla que es Roll with me con ese inicio tan jangle-obscuro (en el último disco de los rusos Motorama ya hemos escuchado esas guitarras) o el medio tiempo tan bonito que le sale en Didn't even cry. Es cierto que en todo el disco de Young Guv hay un aire DIY y de autoproducción que les da una pátina a las canciones bien interesantes, aunque con una producción más limpia igual estábamos hablando de un auténtico discazo de power-pop. Por ejemplo, High on my mind, que es una de mis preferidas bien podría en el último disco de I Was a King o en cualquiera de los trabajos de Teenage fanclub. Pero bueno, el espíritu punk siempre aparece en todo lo que Cook hace y eso tiene que salir por algún lado, incluso cuando mezcla sus guitarrazas con las voces más pop.
Está siendo una reincorporación al curro bastante dura entre pruebas médicas y prepararme en una semana una asignatura nueva con la que no contaba ya que la profesora que la impartía se ha pirado en verano sin avisar ... (del horario, mejor me callo).
Pero bueno, además de la ilusión del inicio del curso también tenemos buenos discos que nos lo hacen más llevadero como este EP de los británicos Lost Ships titulado All of the pieces y que ha editado Subjangle, que últimamente están de lo más acertados a la hora de descubrir grandes bandas de jangle y power pop. All of the pieces es el segundo EP de la banda y tiene unas guitarras maravillosas, tanto en esa homónima All of the pieces, que es lo mejor de este trabajo, como en Drug store, donde tiran de medios tiempos al más puro estilo Teenage Fanclub. En How Can I face the world están más acelerados y nos dejan retazos de guitarras más ruidosas, mientra que en la última Sheila believe me nos dejan una bonita balada donde aparcan la potencia anterior. Desde luego, Lost Ships, nos han dejado muy buen saber de boca y ya estamos deseando que saquen un álbum completo para escucharlo.
Uno de los regresos que más me ha emocionado este verano ha sido el de los británicos Comet Gain, uno de los grandes nombres del indie-pop en la década de los 90 y la primera de este siglo. Desde su último trabajo en 2014, la banda de David Feck no había sacado nada nuevo, aunque los diferentes proyectos que han tenido sus miembros les han mantenido ocupados (colaboraciones con Crystal Stilts o Cinema Red and Blue), pero este año ya toca, y en octubre van a publicar Fireraisers Forever con Tapete Records. Su indie-pop siempre ha sido bastante inclasificable, aunque comparte sonido con otras bandas de la época como Belle & Sebastian o todas sus compañeras en Fortuna Pop, el caso es que el primer adelanto de este nuevo disco se desmarca un poco del folk de su último trabajo, y sigue con ese maravilloso pop marca de la casa que practicaban en sus comienzos, eso sí, juega más que nunca con los teclados creando una genialidad titulada Mid 8Ts donde se ponen nostálgicos y recuerdan las vespas, los vestidos o los peinados mods de los ochenta, eso sí, con algo de mala baba y pidiendo a gritos vivir en el presente. Desde luego, es una tremenda carta de presentación para este nuevo disco, que ya nos tiene en ascuas a todos los seguidores de Comet Gain.
Llega septiembre y otro inicio de curso. Siempre triste porque se acaban las vacaciones que bien me han servido para viajar y descansar, pero también ya llega el nervio y las ganas de empezar el curso, de ver la cara de los estudiantes y de las primeras presentaciones. En agosto, no he querido ni tocar el blog, y eso que me hubiera dado para comentar dos o tres buenos discos como el de Young Guv u Orville Peck que me ha terminado entrando por el ojo después de varios meses, y también algunos lanzamientos interesantes como la vuelta al ruedo de Comet Gain. Pero bueno, no quise tocar mucho el ordenador en vacaciones, y así dejo lo mejor para que la vuelta al curro no se haga tan cuesta arriba. Great Record es el álbum debut de U.S. Highball, un dúo escocés formado por Calvin Halliday y James Hindle. Y, la verdad, es que ha sido el disco que más he escuchado este verano porque es un auténtica maravilla plagado de grandes canciones y un maravilloso jangle-pop. Si tuviera que destacar algunos cortes (me encanta todo el disco) desde luego ese inicio genial con Kelvinhall, la maravillosa Don't travel far o las muy disfrutables Shapovalov & Tsitsipas o My Frankestein. Ecos de The Byrds en los 70 y aires de folk-pop crean un ambiente propicio, pero su espíritu power-pop acaban por hacer de este un álbum casi perfecto de principio a fin. En algo me ha recordado que hizo Summer Fiction hace ya algunos años. Sin duda alguna, una de las sorpresas más alegres de este año!