Cuando Carmen Perry grabó este Sunchokes con su banda Remember Sports, todos estudiaban en la Facultad de Bellas Artes en Ohio y se lo tomaban como un pasatiempo más. Cinco años después la banda de Perry, ya asentada en Philadelphia, ha decidido sacar el álbum de forma más seria, remasterizando las canciones e incluyendo algunas versiones y caras-B como acompañamiento.
Remember Sports tiran en estas 8 canciones de punk guitarrero e indie-rock de los 90, y es que en cortes como You're so sorry o la apertura Tiny Planets nos recuerdan mucho a bandas riot grrrl como The Muffs o Bikini Kill.
La verdad es que en las ocho canciones apenas pisan el freno y van a mil por hora, en temas como Clean Jeans o I liked you best, recuerdan mucho a otra banda de la Philly scene como Radiator Hospital de Sam Cook-Parrot, incluso en esa especie de balada a medio tiempo que es Sunchokes.
La verdad es que si te apetece un disco de punk acelerado, que se te pasa en 20 minutos y que te pone una sonrisa en la cara, este trabajo de Remember Sports es una buena excusa. Quizás se note que nació sin grandes pretensiones, pero la buena música suena siempre bien.
Una de las grandes sorpresas que me ha dejado este final de año musical es la edición por parte de Slumberland Records de esta compilación de singles 1986-91 de The Springfields, que me lleva más de una semana taladrando la cabeza.
Y es que The Springfields puede ser una banda más o menos desconocida. No llegaron a sacar ningún trabajo en largo formato, solo unos cuántos singles entre los años 86 y 91, de los cuales dos en Sarah Records, por lo que si sois seguidores de este sello igual sí os habéis cruzado con ellos.
La banda americana, formada por Paul Chastain y Rick Menck, quizás estaba fuera de lugar en 1986 y es que las bandas que tiraban de influencias 60's, jangle, twee-pop y power-pop estaban en pleno auge en UK pero no tanto en Estados Unidos. De todos modos, el talento se valora igual seas de donde seas y, si Sarah Records, contó con ellos, es porque era una banda que merecía la pena.
Aunque fueran solo 5 años, nos dejaron grandes canciones, que por fin ahora, podemos juntar en un mismo trabajo. De todos modos, su vida musical fue más amplia y después formaron dos bandas que sí tuvieron más recorrido y más éxito: Velvet Crush y Choo Choo Train, que ya os sonarán más.
Musicalmente The Springfields se decantan por un indie-pop de cristalinas guitarras y melodías pegadizas. Las guitarras jangle beben de la influencia de The Byrds, como en Sunflowers o Clown. Pero también juguetean con la psicodelia 60s de Small Faces como en la apertura del disco This perfect day.
De todos modos, quizás cuando se acercan al power-pop (sus bandas sucesivas tirarían por este camino) es cuando mejor suenan porque su jangle-pop acelera y es una auténtica delicia: Million Tears es el mejor ejemplo y una versión preciosa de The Pastels, pero también destacan Wonder, Tranquil o Reaching for stars. Hasta cuando están más guitarreros en Tomorrow ends today, suenan de lo más originales entre los primeros REM y The Undertones con un riff de guitarra que aparece y que huele a The Jesus & Mary Chain y es que en cortes como She swirls around me, recuerdan un montón a la banda de los hermanos Reid.
Son 12 cortes de pop en mayúsculas, dignos de Sarah Records y buena herencia que nos brinda Slumberland. Ojalá que a nadie se le pase escuchar estas maravillosas canciones.
Es mala época para lanzar disco, noviembre es un mes marcado en negro: los sellos sacaron en septiembre y octubre los trabajos de cara a las ventas de navidad y en los últimos meses del año apenas encontramos novedades discográficas, más allá de los singles de adelantan nuevos discos ya de cara al año nuevo, como es el caso de este Keeping up appearences de Basic Plumbing.
Dicho así, probablemente no os suene de nada, pero a saber: Basic Plumbing es el proyecto que iniciaron en 2017 Patrick Doyle y Helen Skinner (al bajo) grabando estas canciones en Los Ángeles. Patrick Doyle, batería de Veronica Falls, ya había dado muestra de su gran talento en el ámbito del indie-pop guitarrero cuando sacó su disco con Boys Forever (un proyecto prácticamente personal, como este de Basic Plumbing), aunque, por desgracia, falleció el año pasado dejando una carrera que prometía ser de lo más interesante.
De aquellas grabaciones de 2017 nos llega este álbum de Basic Plumbing, del que ya conocemos dos cortes que son preciosos: As you disappear que recuerda al indie-pop dreamy de The Tamborines y Constant attention con su genial riff de guitarra.
Estoy convencido que será un discazo por su calidad y, ojalá, este gran músico sea reconocido al nivel que merece.
Quizás os sorprenda que vuelva a escribir en el blog sobre Young Guv, el proyecto power-pop de Ben Cook (guitarra de Fucked Up). No es la primera vez, ya comenté hace años el genial Ripe 4 luv y hace pocos meses el Guv I, su último largo ... pero cual ha sido mi sorpresa cuando he descubierto que apenas unos meses después ha salido un nuevo elepé titulado Guv II y que viene a completar el primero.
De hecho, Ben Cook comentaba que, en realidad, se trata de un único disco Guv I & II y que así es como lo pensó, pero su larga duración y sus 19 canciones hicieron que saliese en dos volúmenes.
De todos modos, creo que es correcto tratarlo como un solo trabajo ya que las canciones funcionan perfectamente en común y las influencias de bandas como The Cars, Teenage Fanclub o, incluso, la new wave guitarrera de Elvis Costello sobrevuelan también estas canciones como en Caught looking donde se atrave con los sintetizadores ochenteros y en la soft Can I luve u on my own way. Buen ejemplo de ello son cortes como Try not to hang on so hard, que quizás es la más representativa de este trabajo por su potencia power-pop con aires 90s (Fountains of Wayne o Red Kross), aunque en esta segunda mitad abunden los cortes ochenteros.
Sinceramente, aunque el lanzamiento haya sido en dos etapas creo que Guv I & II es uno de los mejores discos de power-pop del año, y mira que hemos tenido buenas sorpresas este año con trabajos en esa línea (Magpie o I was a King sin ir más lejos).
Han pasado 4 años sin nuevo trabajo de Mikal Cronin. Puede parecer mucho, pero mientras tanto le hemos tenido bien ocupado sacando algún single que otro y colaborando, como siempre, con los innumerables trabajos de su colega Ty Segall.
Este Seeker, es su cuarto álbum, y quizás el menos asequible desde el punto de vista musical ya que es un poco más obscuro y no tiene ningún sencillo destacado que emerja en el trabajo. Eso quizás, se deba a su propia preocupación por la situación de California, por ejemplo, en Fire ya dedica un tema a los incendios (en estos momentos de nuevo en su punto álgido en la costa oeste americana), a su poder purgador y al renacer de la vida.
Bueno, tal vez esa genial Show me, donde pisa el freno y nos deja un medio tiempo precioso con una guitarra limpia, un solo de piano y arreglos de cuerdas, sea lo más parecido a un single destacado, aunque se aleje un poco de sus rugidos potentes de los anteriores trabajos. Esta línea más pop y menos punk (algo de sus anteriores trabajos potentes queda en I've got reason, una de las mejores del disco o Lost a year) también la vemos aparecer varias veces en el disco como con Feet it all o, en la más lenta Sold, donde un piano le sirve para comenzar a construir una canción con un gran estribillo.
Si algo destaca en este Seeker es que Mikal Cronin se ha acercado un poco más a sonidos setenteros, garageros y psicodélicos, sin ir más lejos la apertura del disco con Shelter, bien podría ser un cruce entre un corte de Ty Segall con Temples. Eso es algo que se repite durante este álbum en temas como en las rockeras Caravan o Guardian well.
Aunque no sea un disco tan llamativo, sigue siendo un gran trabajo de Mikal Cronin que, a la chita callando, está levantando una carrera discográfica de lo más sólida y llena de talento, siempre a la sombra de su compañero de andanzas pero, en mi opinión, con menos vaivenes y mucho más coherente.
Lost Film es el proyecto solitario de Jimmy Hewitt desde Massachusetts, de hecho es un proyecto tan "en solitario" que él mismo ha grabado todos los instrumentos que se escuchan en este disco: Zero Summer. Eso conlleva que no sea un álbum superproducido, si no, más bien un disco sencillo, con pocos instrumentos (incluso aprendió a tocar la batería para poder grabar estas canciones) y que ha tirado por el indie-pop más lo-fi, siguiendo, en parte, la estela que dejaron los grupos del sello Sarah Records a principios de los 90.
Canciones preciosas, con aire melancólico y cierta influencia dreamy es lo que nos encontramos en este trabajo: en temas tan buenos como It's fine, Plans o Enough, nos encontramos con una guitarra cristalina muy de Woods y un teclado que dota de atmósfera la canción como ya hicieran bandas como The Field Mice.
De hecho, en canciones algo menos brillantes como Yellowish o Water, el grupo al que más me recuerda es Lost Tapes, con el que comparte medio nombre y muchas influencias, desde luego.
El álbum de Lost Film apenas dura veinte minutos y son solo 7 cortes, más que suficiente para hacer un buen trabajo y sacar un buen puñado de canciones.
Desde Seattle nos llega uno de los discos más interesantes del final de año, bueno en realidad salió en mayo, pero en aquel momento yo solo pude escuchar el single de lanzamiento y poco más. Ahora que el álbum de Versing, 10.000, ha podido pasar por mis oídos, ya me pongo más serio con ellos.
Es cierto que Tethered, el primer sencillo que salió de este disco, me pareció sublime (de hecho, ya la metí en el Nebrija de junio) y que ninguna canción de este trabajo la supera, aunque hay unas cuantas que están a su nivel.
Siendo de Seattle y teniendo como disco anterior uno titulado Nirvana, uno se podría esperar lo peor. Pero no. No resucitan el grunge de los 90 ni a la banda de Kurt Cobain, muy al contrario tiran de otras influencias noventeras más noise e indie y ponen su mirada en bandas como Pavement o Sonic Youth, como el EP que hace poco comenté de Beabadoobee, pero en el caso de Versing fijándose menos en Stephen Malkmus y mucho más en los guitarrazos de Sonic Youth y así lo demuestran cortes como Vestibule u Offering, incluso la más dura In mind que me recuerda una de esas canciones pegajosas y guitarreras de Ty Segall.
Sin embargo, aunque no es lo que más abunda, en este álbum de Versing, cuando fijan el rumbo hacia Pavement están algo más asequibles y acertados y es que las melodías pop encajan mejor entre sus texturas guitarreras y sus potentes secciones de percusión: a la ya citada Tethered con ese riff tremendo de guitarra, podemos añadir la apertura del disco con Entryism, el medio tiempo Sated, que coge velocidad al final con una buena tormenta de guitarras y ruido o incluso ese estribillo sucio y pop de Long Chord.
La banda de Daniel Salas nos deja un álbum de lo más completo y coherente y con referencias guitarreras de esas que ya nadie quiere resucitar y que ninguna radio te quiere pinchar. Pero a mí me ha parecido un disco muy valiente y muy bien llevado a cabo. Bravo por Versing.